29 Marzo 2002 Seguir en 
El transporte de cargas se encuentra parcialmente paralizado por los aumentos del gasoil y el endurecimiento de las condiciones de pago por parte de las petroleras, alertó hoy el titular de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), Luis Morales.
Los dueños de camiones se sumaron así al reclamo de los colectiveros y culparon también a las petroleras por un eventual desabastecimiento de productos en las ciudades a causa de la paralización de los fletes.
Morales aseguró que hay muchas unidades que ya están paradas por falta de combustible y anticipó que las entidades gremiales empresarias del sector se reunirán la semana próxima en Córdoba, para analizar una serie de medidas de fuerza.
Precisó que no se trata sólo del aumento originado en la devaluación, sino que eso está sumado a la presión de las petroleras en la decisión unilateral de modificación de las condiciones de pago. La situación, a su entender, coloca al sector en los umbrales de una detención total, por lo que solicitó la intervención del Gobierno para normalizar el abastecimiento del gasoil, priorizando al mercado interno frente a las exportaciones.
Aclaraciones
Ante la situación planteada por los empresarios, el secretario de Transporte de la Nación, Guillermo López del Punta solicitó a las empresas petroleras el normal abastecimiento de combustible para garantizar la continuidad del servicio público de transporte de pasajeros y de carga.
La Secretaría de Transporte de la Nación pidió la intervención de las autoridades competentes del Ministerio de Economía frente a la posición intransigente que han mantenido las empresas petroleras respecto del suministro de gasoil a los transportistas.
"Podría encontrarse comprometida la actividad del transporte automotor de pasajeros y de carga, con la posible reducción de servicios", alertó la repartición a cargo de López del Punta.Al respecto, voceros de Repsol-YPF afirmaron que las empresas transportistas que tienen contratos de suministro (de gasoil) con YPF se encuentran con normal abastecimiento de combustible, y no tiene ningún tipo de reclamo al respecto.
De hecho, los propietarios de camiones expresaron su alarma por la paralización hasta ahora parcial del sector, que podría generar desabastecimiento de artículos de consumo en las diferentes ciudades de todo el territorio nacional. La Secretaría de Transporte comunicó que continuará el fin de semana con el seguimiento de la situación, e instó a la superación del problema de desabastecimiento que se planteó con el combustible con el objeto de evitar mayores perjuicios a los usuarios.
En tanto, los empresarios del transporte de cargas aguardarán hasta el martes para decidir si suspenden o no sus actividades ante la escasez de gasoil que hay en el mercado.
Los dueños de las líneas de ómnibus amenazan con un paro
Los empresarios tucumanos del transporte urbano de pasajeros amenazan con paralizar el servicio la próxima semana, si las autoridades municipales no acceden a los insistentes reclamos del sector. "El martes vamos a reunirnos para determinar las medidas de acción directa", informó ayer a LA GACETA el contador Daniel Orell, gerente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT).
En principio, todas las líneas que prestan el servicio de transporte urbano dejarían de circular el próximo jueves, según lo que proponen algunos dirigentes del sector.
"No está decidido nada. Seguimos esperando una respuesta de la Municipalidad de la capital, que hasta el momento sólo emitió un decreto declarando la emergencia de la actividad. Pero esto es sólo declamativo. En los hechos, al sector no le sirve para nada. Desde hace tiempo que venimos soportando altos costos sin que se ajuste la tarifa para aliviar en algo las pérdidas", remarcó.
Según explicó Orell, los reclamos a la municipalidad están centrados en dos puntos: el incremento de 10 centavos en el precio del cospel (se lo llevaría a $0,80), y la exención al pago de tributos municipales. "Es la única manera de paliar la crisis que viene castigando al empresario automotor", apuntó.
El dirigente subrayó que todos los productos aumentaron su valor, incluido el boleto del transporte rural en Tucumán. "Pero el boleto urbano se mantiene en estos momentos en que el gasoil es más caro, como todos los insumos que se necesitan para prestar el servicio en forma normal", acotó. "Entendemos la situación que atraviesa la gente por la crisis, pero es necesario que se incremente el valor del boleto para mantener la calidad del servicio", enfatizó.
Algunos empresarios señalaron, por ejemplo, que las unidades nuevas de ómnibus subieron de $90.000 a $180.000, y que para poder adquirirlas deben pagar de contado porque no hay financiamiento. También explicaron que el precio del combustible subió el 120%; un cigüeñal aumentó de $300 a $1.000; una cubierta pasó de $180 a $670, y un rulemán, de $80 a $250.Finalmente, Orell aclaró que durante el fin de semana largo las prestaciones serán normales, respetando los horarios de servicios de los días feriados.
Los dueños de camiones se sumaron así al reclamo de los colectiveros y culparon también a las petroleras por un eventual desabastecimiento de productos en las ciudades a causa de la paralización de los fletes.
Morales aseguró que hay muchas unidades que ya están paradas por falta de combustible y anticipó que las entidades gremiales empresarias del sector se reunirán la semana próxima en Córdoba, para analizar una serie de medidas de fuerza.
Precisó que no se trata sólo del aumento originado en la devaluación, sino que eso está sumado a la presión de las petroleras en la decisión unilateral de modificación de las condiciones de pago. La situación, a su entender, coloca al sector en los umbrales de una detención total, por lo que solicitó la intervención del Gobierno para normalizar el abastecimiento del gasoil, priorizando al mercado interno frente a las exportaciones.
Aclaraciones
Ante la situación planteada por los empresarios, el secretario de Transporte de la Nación, Guillermo López del Punta solicitó a las empresas petroleras el normal abastecimiento de combustible para garantizar la continuidad del servicio público de transporte de pasajeros y de carga.
La Secretaría de Transporte de la Nación pidió la intervención de las autoridades competentes del Ministerio de Economía frente a la posición intransigente que han mantenido las empresas petroleras respecto del suministro de gasoil a los transportistas.
"Podría encontrarse comprometida la actividad del transporte automotor de pasajeros y de carga, con la posible reducción de servicios", alertó la repartición a cargo de López del Punta.Al respecto, voceros de Repsol-YPF afirmaron que las empresas transportistas que tienen contratos de suministro (de gasoil) con YPF se encuentran con normal abastecimiento de combustible, y no tiene ningún tipo de reclamo al respecto.
De hecho, los propietarios de camiones expresaron su alarma por la paralización hasta ahora parcial del sector, que podría generar desabastecimiento de artículos de consumo en las diferentes ciudades de todo el territorio nacional. La Secretaría de Transporte comunicó que continuará el fin de semana con el seguimiento de la situación, e instó a la superación del problema de desabastecimiento que se planteó con el combustible con el objeto de evitar mayores perjuicios a los usuarios.
En tanto, los empresarios del transporte de cargas aguardarán hasta el martes para decidir si suspenden o no sus actividades ante la escasez de gasoil que hay en el mercado.
Los dueños de las líneas de ómnibus amenazan con un paro
Los empresarios tucumanos del transporte urbano de pasajeros amenazan con paralizar el servicio la próxima semana, si las autoridades municipales no acceden a los insistentes reclamos del sector. "El martes vamos a reunirnos para determinar las medidas de acción directa", informó ayer a LA GACETA el contador Daniel Orell, gerente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT).
En principio, todas las líneas que prestan el servicio de transporte urbano dejarían de circular el próximo jueves, según lo que proponen algunos dirigentes del sector.
"No está decidido nada. Seguimos esperando una respuesta de la Municipalidad de la capital, que hasta el momento sólo emitió un decreto declarando la emergencia de la actividad. Pero esto es sólo declamativo. En los hechos, al sector no le sirve para nada. Desde hace tiempo que venimos soportando altos costos sin que se ajuste la tarifa para aliviar en algo las pérdidas", remarcó.
Según explicó Orell, los reclamos a la municipalidad están centrados en dos puntos: el incremento de 10 centavos en el precio del cospel (se lo llevaría a $0,80), y la exención al pago de tributos municipales. "Es la única manera de paliar la crisis que viene castigando al empresario automotor", apuntó.
El dirigente subrayó que todos los productos aumentaron su valor, incluido el boleto del transporte rural en Tucumán. "Pero el boleto urbano se mantiene en estos momentos en que el gasoil es más caro, como todos los insumos que se necesitan para prestar el servicio en forma normal", acotó. "Entendemos la situación que atraviesa la gente por la crisis, pero es necesario que se incremente el valor del boleto para mantener la calidad del servicio", enfatizó.
Algunos empresarios señalaron, por ejemplo, que las unidades nuevas de ómnibus subieron de $90.000 a $180.000, y que para poder adquirirlas deben pagar de contado porque no hay financiamiento. También explicaron que el precio del combustible subió el 120%; un cigüeñal aumentó de $300 a $1.000; una cubierta pasó de $180 a $670, y un rulemán, de $80 a $250.Finalmente, Orell aclaró que durante el fin de semana largo las prestaciones serán normales, respetando los horarios de servicios de los días feriados.







