Crece la tensión ante posibles saqueos a comercios, depósitos y supermercados
El Gobierno dispuso un amplio operativo, en especial en los barrios periféricos. Existe temor en Banda del Río Salí. Apedrearon a vehículos de carga. Aseguran que no se produjeron saqueos en Tucumán. En el conurbano bonaerense hubo cinco casos, mientras q
29 Marzo 2002 Seguir en 
El fantasma de los saqueos masivos volvió a sobrevolar en distintos puntos del país; Tucumán fue uno de los primeros lugares en donde se registraron principios de agitación social.
Los dueños de comercios minoristas y supermercados solicitaron a la Policía un refuerzo de la vigilancia en este fin de semana largo para prevenir desmanes. La tensión surgió porque grupos de personas congregadas en distintos puntos de la provincia intentaron saquear comercios, depósitos y supermercados. Pero la acción disuasiva de la Policía evitó que se concretaran los ataques.
En Banda del Río Salí se reunieron grupos de manifestantes, al parecer con intenciones de atacar depósitos de mercaderías. La intervención de las fuerzas policiales consiguió dispersarlos. Más de un centenar de personas de los barrios humildes de la periferia de la capital tucumana intentaron saquear un camión con harina, que circulada por la autopista Juan Domingo Perón, pero el robo fue evitado por la Policía. Anoche, un grupo de personas se congregó cerca de un centro de compras ubicado en Brígido Terán al 700. El Gobierno tucumano dispuso un importante despliegue de efectivos en los barrios más pobres a fin de prevenir este tipo de incidentes. Muchos comerciantes bandeños atendían ayer protegidos por rejas o por efectivos policiales. El ministro de Gobierno, Antonio Guerrero, negó que se hayan producido saqueos, a pesar de los incidentes preocupantes. Los comerciantes aseguran que están preparados para contrarrestar los ataques. En el conurbano bonaerense, cinco comercios fueron saqueados ayer, mientras que la Policía frustró otros cuatro intentos. En Neuquén también hubo ataques que fueron reprimidos.
Los rumores de saqueo que circularon ayer en la provincia sembraron el nerviosismo entre los comerciantes de las zonas más riesgosas, sobre todo en Banda del Río Salí. Allí, según testimonios de vecinos y de dueños de negocios, se reunieron grupos de manifestantes durante la noche del martes, al parecer con intenciones de atacar depósitos de mercaderías. La intervención de la Policía consiguió dispersarlos. Pero a medida que transcurre el fin de semana más largo del año, la tensión va creciendo.
En tanto, más de un centenar de personas de los barrios humildes de la periferia de San Miguel de Tucumán intentaron saquear un camión con harina, que circulaba por una autopista, pero el robo fue evitado por la Policía. Se dispuso, además, un importante despliegue de efectivos por los barrios más pobres a fin de prevenir este tipo de incidentes. El hecho mencionado ocurrió anoche sobre la autopista Juan Domingo Perón, que une esta capital con el aeropuerto Benjamín Matienzo. La maniobra fue rápidamente neutralizada por la Policía, en un operativo de prevención que estaba previsto de antemano, ante la posibilidad de incidentes de este tipo.
El propietario de un almacén mayorista de Banda del Río Salí, que prefirió mantener su nombre en reserva, comentó que se juntaron unas 200 personas. "Era desesperante. Llamé a Gendarmería, pero no me dio soluciones; entonces hablamos a la Policía, a través de la Cámara de Comerciantes, y enviaron agentes que comenzaron a disolver los grupos y a detener a algunos revoltosos", relató.
"Este problema es mucho más importante de lo que parece, porque acá en Banda del Río Salí, cuando la gente se subleva, es una anarquía total. A mí ya me saquearon dos veces en diciembre pasado. El epicentro de los disturbios es este; acá cerca está el barrio El Palomar", destacó.
Muchos comerciantes bandeños atendían ayer protegidos por rejas o por efectivos policiales. Algunos transeúntes deslizaban como un "dato" fidedigno la versión de que sería inminente el inicio de los actos de vandalismo. "En la cancha de Caro (un baldío cercano al puente Lucas Córdoba) era un mundo de gente anoche. Lo tenían mal al depósito de azúcar que hay al frente, pero no los han dejado entrar. Tenían gente armada en el techo. La vez pasada les llevaron 400 bolsas", afirmó Judith Muñoz.
Medidas preventivas
El dueño de una farmacia, Fabián Marchese, que la atendía a través de una reja, justificaba las medidas de seguridad que adoptó para evitar los asaltos. "Sí, se comenta que podría haber saqueos -concedió-, pero la Policía está tomando medidas preventivas; más que la vez pasada. Lo de diciembre fue algo descontrolado, fue un movimiento sorpresa. Ahora, todos los comerciantes de la zona están prevenidos", advirtió. Y con esa opinión coincidió el suboficial Julio César Luna, quien montaba guardia a la entrada de un supermercado."Yo estuve cumpliendo servicio en esta zona en diciembre, cuando ocurrieron los saqueos -contó Luna-. No ha sido tanto lo que han llevado como los daños que han producido. Ahora los comerciantes están decididos a no dejarse robar".
Correría sangre
Armado con una gruesa escopeta, en la entrada de un supermercado de avenida Benjamín Aráoz, un oficial de Policía reconoció que si la gente intenta saquear los comercios puede llegar a correr sangre. "Espero que no pase nada, porque sería una masacre. Los comerciantes deben tener armas preparadas, porque no van a dejar que les pase lo mismo que en diciembre. La gente no tiene la culpa de tener hambre. Esta zona es ?caliente?, porque tenemos barrios humildes, como Tiro Federal y La Costanera, entre otros, con gente de escasos recursos", explicó el agente.El ministro de Gobierno Antonio Guerrero negó que se hayan producido saqueos en Tucumán, a pesar de algunos incidentes preocupantes.
Una especie de psicosis
"Nos preocupa la situación, especialmente en Banda del Río Salí, donde parece que hay una especie de psicosis. La Policía seguirá con las tareas de prevención", dijo el ministro Antonio Guerrero, tras confirmar que un grupo de cien personas apedreó -el martes por la noche- a transportes de carga para intentar pararlos. La Policía intervino y los dispersó. "Este es un hecho aislado", remarcó.
Los dueños de comercios minoristas y supermercados solicitaron a la Policía un refuerzo de la vigilancia en este fin de semana largo para prevenir desmanes. La tensión surgió porque grupos de personas congregadas en distintos puntos de la provincia intentaron saquear comercios, depósitos y supermercados. Pero la acción disuasiva de la Policía evitó que se concretaran los ataques.
En Banda del Río Salí se reunieron grupos de manifestantes, al parecer con intenciones de atacar depósitos de mercaderías. La intervención de las fuerzas policiales consiguió dispersarlos. Más de un centenar de personas de los barrios humildes de la periferia de la capital tucumana intentaron saquear un camión con harina, que circulada por la autopista Juan Domingo Perón, pero el robo fue evitado por la Policía. Anoche, un grupo de personas se congregó cerca de un centro de compras ubicado en Brígido Terán al 700. El Gobierno tucumano dispuso un importante despliegue de efectivos en los barrios más pobres a fin de prevenir este tipo de incidentes. Muchos comerciantes bandeños atendían ayer protegidos por rejas o por efectivos policiales. El ministro de Gobierno, Antonio Guerrero, negó que se hayan producido saqueos, a pesar de los incidentes preocupantes. Los comerciantes aseguran que están preparados para contrarrestar los ataques. En el conurbano bonaerense, cinco comercios fueron saqueados ayer, mientras que la Policía frustró otros cuatro intentos. En Neuquén también hubo ataques que fueron reprimidos.
Los rumores de saqueo que circularon ayer en la provincia sembraron el nerviosismo entre los comerciantes de las zonas más riesgosas, sobre todo en Banda del Río Salí. Allí, según testimonios de vecinos y de dueños de negocios, se reunieron grupos de manifestantes durante la noche del martes, al parecer con intenciones de atacar depósitos de mercaderías. La intervención de la Policía consiguió dispersarlos. Pero a medida que transcurre el fin de semana más largo del año, la tensión va creciendo.
En tanto, más de un centenar de personas de los barrios humildes de la periferia de San Miguel de Tucumán intentaron saquear un camión con harina, que circulaba por una autopista, pero el robo fue evitado por la Policía. Se dispuso, además, un importante despliegue de efectivos por los barrios más pobres a fin de prevenir este tipo de incidentes. El hecho mencionado ocurrió anoche sobre la autopista Juan Domingo Perón, que une esta capital con el aeropuerto Benjamín Matienzo. La maniobra fue rápidamente neutralizada por la Policía, en un operativo de prevención que estaba previsto de antemano, ante la posibilidad de incidentes de este tipo.
El propietario de un almacén mayorista de Banda del Río Salí, que prefirió mantener su nombre en reserva, comentó que se juntaron unas 200 personas. "Era desesperante. Llamé a Gendarmería, pero no me dio soluciones; entonces hablamos a la Policía, a través de la Cámara de Comerciantes, y enviaron agentes que comenzaron a disolver los grupos y a detener a algunos revoltosos", relató.
"Este problema es mucho más importante de lo que parece, porque acá en Banda del Río Salí, cuando la gente se subleva, es una anarquía total. A mí ya me saquearon dos veces en diciembre pasado. El epicentro de los disturbios es este; acá cerca está el barrio El Palomar", destacó.
Muchos comerciantes bandeños atendían ayer protegidos por rejas o por efectivos policiales. Algunos transeúntes deslizaban como un "dato" fidedigno la versión de que sería inminente el inicio de los actos de vandalismo. "En la cancha de Caro (un baldío cercano al puente Lucas Córdoba) era un mundo de gente anoche. Lo tenían mal al depósito de azúcar que hay al frente, pero no los han dejado entrar. Tenían gente armada en el techo. La vez pasada les llevaron 400 bolsas", afirmó Judith Muñoz.
Medidas preventivas
El dueño de una farmacia, Fabián Marchese, que la atendía a través de una reja, justificaba las medidas de seguridad que adoptó para evitar los asaltos. "Sí, se comenta que podría haber saqueos -concedió-, pero la Policía está tomando medidas preventivas; más que la vez pasada. Lo de diciembre fue algo descontrolado, fue un movimiento sorpresa. Ahora, todos los comerciantes de la zona están prevenidos", advirtió. Y con esa opinión coincidió el suboficial Julio César Luna, quien montaba guardia a la entrada de un supermercado."Yo estuve cumpliendo servicio en esta zona en diciembre, cuando ocurrieron los saqueos -contó Luna-. No ha sido tanto lo que han llevado como los daños que han producido. Ahora los comerciantes están decididos a no dejarse robar".
Correría sangre
Armado con una gruesa escopeta, en la entrada de un supermercado de avenida Benjamín Aráoz, un oficial de Policía reconoció que si la gente intenta saquear los comercios puede llegar a correr sangre. "Espero que no pase nada, porque sería una masacre. Los comerciantes deben tener armas preparadas, porque no van a dejar que les pase lo mismo que en diciembre. La gente no tiene la culpa de tener hambre. Esta zona es ?caliente?, porque tenemos barrios humildes, como Tiro Federal y La Costanera, entre otros, con gente de escasos recursos", explicó el agente.El ministro de Gobierno Antonio Guerrero negó que se hayan producido saqueos en Tucumán, a pesar de algunos incidentes preocupantes.
Una especie de psicosis
"Nos preocupa la situación, especialmente en Banda del Río Salí, donde parece que hay una especie de psicosis. La Policía seguirá con las tareas de prevención", dijo el ministro Antonio Guerrero, tras confirmar que un grupo de cien personas apedreó -el martes por la noche- a transportes de carga para intentar pararlos. La Policía intervino y los dispersó. "Este es un hecho aislado", remarcó.







