El futuro de los filmes: “era algo que indefectiblemente iba a llegar”

Juan Pablo Di Bitonto alerta de posibles cambios en la forma de filmar las producciones destinadas a pantallas chicas. Posibilidad que favorece a un sector.

POCA GENTE. En el Atlas de Las Termas, el público está espaciado. POCA GENTE. En el Atlas de Las Termas, el público está espaciado.
27 Diciembre 2020

“Las compañías grandes tratan a sus películas como productos, y las plataformas de streaming a los espectadores como suscriptores. Ahora han encontrado la forma de salir en simultáneo en las salas de cine y on line, lo que les permitirá tener difusión, cercanía con el público y doble venta de sus filmes. Están tratando de equiparar las pérdidas que ya vienen teniendo y era algo que indefectiblemente iba a llegar”.

La afirmación es de Juan Pablo Di Bitonto, el director de la premiada “Magalí” entre otros filmes, quien tiene a Tucumán como uno de sus puntos de trabajo. Su visión está lejos de ser negativa en torno a los cambios: “veo lejos el fin del cine; ahora que nunca, es un momento de esparcimiento y de concentración de 90 minutos en lo que estás viendo, sumergido en la historia que te cuentan; eso es difícil de lograr en la casa, aunque siempre depende de los diferentes estratos sociales. Quien tenga dinero, se podrá comprar un televisor más grande o un mejor equipo de sonido, pero nunca se equiparará al de una sala”.

“El cine, en tanto hecho social de compartir el tiempo y el espacio con otra persona en una salida, para luego comentar lo visto, pasa a ser algo mucho más amplio de la mera visualización de un filme. Probablemente disminuya el público en las salas, pero a la gente que le gusta ir no dejará de hacerlo aunque salga la película por streaming, cable o la plataforma que sea”, insiste.

Di Bitonto advierte, eso sí, de que el cambio puede condicionar a ciertos realizadores. “Como director, uno filma para una pantalla de no menos de tres metros por nueve metros, en la cual se pueden ver los detalles de los planos generales, que se pierden cuando se proyecta en tamaños más reducidos. Al pensar en películas para televisión o computadora, se tiende a cerrar las tomas para quedarse con primeros planos y planos más cortos, y se pierde la amplitud que tan bellamente nos permiten las enormes pantallas”, alerta.

Como cineasta independiente, lo considera una noticia interesante. “No veo mal que las grandes películas, como la saga Star Wars o las de Marvel vayan al streaming; al contrario, es una ventaja porque van a dejar de inundar las salas o podrían dejar de hacerlo hipotéticamente. Desde esa mirada puede ser algo que nos beneficie a quienes trabajamos desde los márgenes y no en el maisntream ni en las grandes producciones”, concluye.

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