Un trueno que iluminó para siempre la música - LA GACETA Tucumán

Un trueno que iluminó para siempre la música

Hace 250 años nacía Ludwig van Beethoven, uno de los creadores de la cultura universal que le da pleno sentido a la palabra genio.

16 Dic 2020 Por Alicia Liliana Fernández
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ETERNO. La música de Beethoven integra el repertorio de la Orquesta Estable de la Provincia, que dirige Jassán.

Cuenta la leyenda que en medio de una lluvia torrencial, un trueno iluminó la habitación en el momento en que moría Ludwig van Beethoven. La naturaleza expresaba con furia tamaña pérdida. El hombre que marcó para siempre la historia de la música había nacido en Bonn, unos dicen que el 16 de diciembre de 1770, otros que el 17.

Lo cierto es que su valioso legado cumple hoy 250 años. Desde entonces Beethoven mira a la humanidad desde el bronce con su mirada perdida y el ceño fruncido, con la melena desordenada por un viento eterno, en una imagen y con una personalidad bastante parecida a la de un rockstar.

Era un hombre de baja estatura; tenía mal genio y modales dudosos, y su arte descollaba en Europa. Se sabe que era un ser conflictuado, que sufría en el amor, que tenía la salud debilitada y que con toda esa carga llevaba adelante su genialidad creativa. Tanta energía tuvo el peor punto de inflexión antes de los 30 años, cuando lo castigó la implacable sordera.

Desde entonces su vida transcurrió en un mundo silencioso, donde los sonidos de su oído interno eran su única guía para seguir componiendo.

A los 56 años, y casi en la miseria, se lo llevó el largo deterioro hepático.

Entonces él ya sabía que era uno de los compositores, pianistas y directores de orquesta más emblemáticos de la transición entre el siglo XVIII y XIX.

Su extraordinaria capacidad y su osadía permitieron que la música se desarrollara por fin hacia la libertad y la expresión individual.

Con su vasto aporte musical Beethoven es el último representante del clasicismo musical y al mismo tiempo es el precursor del romanticismo.

Qué hizo

Los musicólogos dicen que Beethoven elevó la música hacia nuevas posibilidades; que indagó los extremos de los matices y las alturas de los instrumentos; que urdió nuevas complejidades en los ritmos y que desafió la sonata y la sinfonía, las formas musicales de la época. Que en lugar de mantener el equilibrio usó esas formas musicales según la necesidad expresiva y el genio individual, a plena sensibilidad romántica.

El compositor encarnó los aspectos espirituales y filosóficos de la música a través del romanticismo, y los llevó a su máxima expresión.

En silencio

Los músicos y las orquestas del mundo, que planeaban rendirle homenaje interpretando sus obras en vivo, tuvieron que silenciar el Año Beethoven por pandemia. Pareciera que 2020 es una alegoría de la sordera del genio de Bonn.

Sin embargo, las celebraciones toman nuevas dimensiones en estos días a través de la web, en forma de ideas, de crónicas, de hallazgos en materia de prensa, de discos que se reeditan y de conciertos en streaming, tal y como si se tratara de una superestrella.

Es que se celebra no sólo a uno de los compositores más trascendentes de la historia, sino también a un emblema del ser humano que lucha y que triunfa sobre la adversidad.

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