Ideas para tu mesa: es tiempo de disfrutar de las frutillas tucumanas - LA GACETA Tucumán

Ideas para tu mesa: es tiempo de disfrutar de las frutillas tucumanas

Hay mucha oferta y muy buenos precios. Podés aprovechar y comerlas ya, o prepararlas para gozarlas en pleno invierno. Tips y recetas,

22 Oct 2020 Por Claudia Nicolini
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TESORO LOCAL. La provincia es el segundo productor nacional de frutilla, hoy una opción deliciosa y barata.

Además de una dulce tentación, son buenas, bonitas y baratas. Las frutillas tucumanas (nuestra provincia es el segundo productor nacional) ya están en su máximo apogeo. Prueba de ello es que podés conseguir dos kilos por $ 200... y buscando un poco, hasta mejor precio.

Son buenas porque su mayor componente es el agua (tan importante para los calores, que en breve estarán de regreso), así que aportan pocas calorías; y contienen gran cantidad de sales minerales, como potasio, magnesio y calcio, y vitaminas C y E.

Cómo conservarlas

Su ya buen precio mejora si se compran en cantidad, así que estos consejos van a ayudarte a aprovecharlas mejor: además de guardarlas en la heladera, claro, conviene no quitarles la ramita ni las hojas, y no lavarlas ni humedecerlas hasta que las vayamos a comer.

La humedad puede hacer que les crezca moho, así que lo ideal es sacarlas de la bolsa en la que te las entreguen, revisar que estén sanas y ponerlas extendidas sobre una bandeja (que no estén unas sobre otras) cubierta con un papel de cocina para que absorba lo que quede de humedad. Cubrir luego la bandeja con papel film, pero hacerle unos agujeritos, para que tus frutillas respiren. Así te esperarán unos tres o cuatro días “sanas y salvas”.

Una muy buena opción, si tenés lugar en el freezer, es congelarlas en porciones, y así algunos días de invierno se volverán primavera. Para ello, sí, lavalas; recién después sacales las hojitas y ponelas en bolsas (pueden ir en rodajas o enteras).

Las que estén un poco maduras “de más” se aprovechan también. Ya limpias se procesan, y la pulpa (que también se puede congelar), sirve para preparar tragos o salsas para helados. Además podés usarlas para mermeladas o para un chutney como el de la receta que compartimos con vos.

Chutney: salsa nacida en la india, ideal para acompañar carnes frías y quesos duros

Picar 65 g de cebolla morada y rallar 20 g de jengibre fresco previamente pelado. Espolvorear 500 g de frutillas en trozos con 100 g de azúcar moreno, para que suelten el jugo. Sofreír la cebolla en 1 cucharada de aceite neutro, agregar el jengibre y, después de unos minutos, 4 cucharadas soperas de vinagre de manzana y 4 de aceto balsámico, 4 clavos de olor molidos, ½ cucharadita de canela, ½ de pimienta negra recién molida y 5 g de sal. Añadir las frutillas y mantener a fuego fuerte hasta que rompa el hervor; luego a fuego bajo, tapado (sin encajar la tapa del todo) unos 30 minutos removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue. Dejar enfriar y guardar en frascos herméticos.

Ensalada colorida: se acompaña con una vinagreta de miel levemente tibia, muy fácil de hacer

Lavar cuidadosamente 350 g de hojas verdes (lechuga mantecosa, lechuga morada, rúcula, espinaca tierna...) y 24 frutillas; a estas, cortarlas en cuartos, longitudinalmente. Las hojas, en cambio, cortarlas con la mano (así no se oxidan) en trozos pequeños.
Colocar todo en un bol y agregar 350 g de queso fresco de pasta dura (tipo queso criollo) cortado en cubitos chicos, 1/2 taza de pechuga de pollo asada y fría transformada en hilachitas y 30 g de nueces picadas. Para la vinagreta, poner  6 cucharadas de miel y llevar al microondas para que se entibe, hasta que quede bien líquida. Aliñar a gusto con aceite de oliva, aceto balsámico, sal y pimienta negra recién molida.

Al chocolate: serán el “corazón” de una capa crujiente a la que se pueden sumar otras delicias

Cortar en trozos dos tabletas de chocolate (unos 300 g) y colocar en una olla chica que pueda ponerse en agua dentro de una mayor. Llevar al fuego, y cuando el agua ropa el hervor bajarlo y remover el chocolate hasta que se derrita por completo. Para que se adherida las frutillas y se ponga crujiente en la heladera, esperá (unos 45 minutos) que se entibie. Mientras, lavá (con cabito y hojitas) 500 g de frutillas sanas y maduras, y dejalas secar. Entre las hojitas clavá un escarbadientes y usalo para bañarlas. Cuando estén cubiertas (salvo las hojas) pasalas por cacao, coco rallado o nueces molidas. También puede hacerse con chocolate blanco.

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