Petrella-Cecotti, la amistad ganó por goleada en el CEF 18

Fueron rivales en sus épocas de futbolistas y ahora son la columna vertebral del centro de entrenamiento, donde forman jugadores que compiten en torneos internacionales.

08 Sep 2020 Por Jose Ariel Ibañez

Se conocieron en los campos de juego de Rosario. La rivalidad, eterna, gigante y profunda que gira alrededor del clásico de esa ciudad fue el punto de partida para sus carreras. Daniel Petrella se formó en las inferiores de Central. Oscar Cecotti surgió en la escuela de Newell’s. El destino los cruzó en Tucumán, donde jugaron para Atlético Concepción y San Martín, respectivamente. Con el paso de los años todo cambió y formaron una sociedad futbolística se comenzó hace muchos años cuando trabajaron con planteles profesionales -San Martín y Atlético, entre otros- y se fortaleció a partir de la creación del CEF 18. La entidad nació para formar futbolistas, pero también se destacó por los viajes a diferentes ciudades del mundo.

“Sabíamos que teníamos que hacer algo diferente porque Atlético y San Martín son muy fuertes. A partir de la experiencia vivida en las inferiores de los clubes rosarinos decidimos poner en marcha el proyecto tratando de adaptarlo a las necesidades locales. Éramos jóvenes con muchas ganas. Llegamos a tener más de 500 chicos y varios profesores trabajando con nosotros. Un día me ofrecieron ir a jugar un torneo en Suecia. Me dieron los folletos y me explicaron de la importancia que tenía. Lo hablé a Oscar y le dije: ‘vamos’. Su primera respuesta fue: ‘vos estás loco’. Unos 15 o 20 padres me apoyaron. Buscamos una agencia de viaje y recuerdo que el paquete costaba 400 dólares. Ese fue el primer viaje. Llevamos una delegación de 120 personas”, recuerda Petrella sobre los primeros pasos del CEF 18.

JUNTO CON DIEGO. Maradona, en una de sus visitas a Tucumán, en el medio de Petrella y Cecotti.

Desde 1994 organizaron más de 25 viajes a diferentes países. España, Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia, Alemania, Francia, Italia, Austria, México, Estados Unidos y China fueron los destinos. “Nos faltó Portugal. No pudimos ir porque las fechas coinciden con otros compromisos que ya habíamos asumido”, señala Petrella. Este año, la pandemia impidió cumplir con la rutina anual. “Todas las competencias se suspendieron. Volveremos a viajar cuando salga la vacuna”, aclara.

DEL PRIMER MUNDO. La organización de los torneos es perfecta.

Los torneos en los que juega el CEF 18 se destacan por la tremenda organización. “La Gothia Cup es como un mundial de fútbol. Ahora tienen previsto organizar un torneo similar en Cancún. La Donosti Cup, en San Sebastián (España), es otra competencia hermosa. La organización es perfecta. En los primeros años ganábamos con facilidad. Ahora nos cuesta cada vez más. Los rivales evolucionaron. El año pasado fuimos a China, unos meses antes de la aparición del coronavirus. Son muy estrictos. Un día le pedí al chofer del micro que nos llevaba al estadio que se detuviera para hacer una compra y me digo que no estaba autorizado. Hacer algo así en la Argentina es, en estos momentos, imposible. Nos falta estructura y organización”, sostiene Petrella.

CON EL TROFEO. Petrella visitó LA GACETA después de uno de los viajes.

Cecotti, quien es profesor de Educación física y se jubiló después de trabajar 30 años en el colegio San Francisco, admite que San Sebastián es su ciudad favorita. “Gotemburgo también es linda, pero el idioma es una barrera insalvable”, aclara. “Trabajar con los chicos es gratificante, más noble. Estar al frente de un plantel profesional es exigente. Se dependemos de los resultados”, señala, quien preparó a Nuñorco en su mejor momento, con Salas como DT.

Petrella y Cecotti llegaron a Tucumán a fines de los años 70. El primero llegó desde Rosario Central para jugar en Atlético Concepción y formó parte del plantel que se clasificó para participar por primera vez en el viejo Nacional. El “profe” desembarcó en La Ciudadela tras su paso por Newell’s y defendió la camiseta de San Martín en la misma competencia. La rivalidad desapareció y la amistad llegó para quedarse.

Comentarios