El crimen del sacerdote: “hubo una doble victimización del padre Juárez”

Mediante una carta, la familia del párroco de San Martín de Porres consideró congruente el grado de imputación para Leonardo Herrera.

15 Ago 2020
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PARROQUIA. Los investigadores peritaron el templo y la casa sacerdotal de San Martín de Porres, donde el cura Oscar Juárez fue encontrado muerto de 14 puñaladas a mediados de julio. la gaceta / foto de franco vera (archivo)

Por segunda vez desde que ocurrió el hecho, los familiares y allegados del sacerdote Oscar Juárez se expresaron públicamente. En esta ocasión fue a través de una carta, en la cual manifestaron su conformidad hacia la imputación criminal realizada por la fiscala Adriana Giannoni y concedida por el juez Francisco Pisa sobre el sospechoso, Jorge Leonardo Herrera. También lamentaron que se revictimizara al religioso con “versiones difundidas con el solo fin de manchar su imagen”.

El 14 de julio, el párroco fue asesinado de 15 puñaladas su habitación de la casa parroquial del templo San Martín de Porres, donde vivía. Al comienzo de la investigación se barajaron muchas hipótesis, entre ellas la de crimen pasional. Sin embargo, luego aparecieron U$S 60.000 que la familia del padre Juárez puso a disposición de la fiscalía de Homicidios, luego de aclarar que el sacerdote le había dejado ese dinero a uno de los hermanos para que se lo cuidara.

Ese elemento terminó de consolidar la actual hipótesis de Giannoni, quien considera que el joven Herrera habría ingresado a la iglesia para robar ese dinero, del cual habría tenido conocimiento; sin embargo, al ser descubierto, podría haber matado al párroco para que no lo denunciara.

LA VÍCTIMA. Oscar Juárez.

Herrera fue detenido a los dos días por la división Homicidios. Las cámaras de vigilancia de los vecinos habrían captado el recorrido del joven desde su casa hasta el templo en el horario aproximado del crimen. También se le secuestraron prendas de vestir con vestigios de sangre que son estudiadas en Buenos Aires junto a la sangre de un arma blanca, para una comparación de ADN. Giannoni consideró que estas y otras pruebas ameritan la acusación de homicidio agravado por alevosía, ensañamiento y criminis causae, y la solicitud de prisión preventiva para el joven de 32 años, medida que fue dispuesta por el plazo de ocho meses por el juez Pisa. Desde el jueves el imputado permanece en el penal de Villa Urquiza.


“Invitamos a reflexión”

Mediante un escrito, la familia del sacerdote consideró que, si bien aún faltan los resultados de las pruebas de ADN, las pericias concretadas señalan a Herrera como probable autor del crimen del párroco. “Nos dejó sorprendidos y conmovidos la cronología de los hechos que se deriva de las imágenes de las cámaras de seguridad”, indicaron. También definieron como “congruente” el grado de acusación fiscal.

“Invitamos a reflexionar respecto a la doble victimización del padre, quien no sólo perdió su vida en un crimen de naturaleza extremadamente violenta, sino que luego fue revictimizado por las distintas ‘versiones’ difundidas con el solo fin de manchar su imagen”, expresaron, previo a advertir que consideran que el móvil del homicidio fueron los intereses económicos. “El arzobispado perdió a un religioso devoto que entregó su vida a la comunidad y mis mandantes a un hermano, tío y amigo de gran corazón e integridad”, dice el escrito, que fue presentado por Cecilia Robles, representante legal de la familia.

Manuel Pedernera, uno de los defensores de Herrera, señaló: “Entiendo la necesidad de buscar la verdad en este caso y de determinar quién fue el responsable de ultimar al sacerdote. Sólo puedo decir que en el ejercicio de derecho de defensa que ejerzo en representación de Herrera, mi actuación en este marco de la investigación es profesional y no personal, más allá de la resolución judicial (de prisión preventiva), la cual aceptamos pero con la que disentimos. Nosotros procuramos que sea la Justicia, en la cual confiamos, la que determine quién produjo este lamentable homicidio” enfatizó. Incluso envió sus respetos a la familia afectada: “por supuesto, vaya mi mayor condolencia a los familiares, a los cuales acompañamos por el hecho sufrido y la irreparable pérdida”. (Producción periodística: Santiago Re)

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