Coronavirus en Concepción: “me sorprendió el operativo, no sabía que iban a vallar”

Por la aparición de un caso, 150 familias fueron alcanzadas por el cerrojo sanitario.

10 Ago 2020 Por Juan Manuel Asis

En el Barrio Municipal de Concepción viven 14.000 personas, pero sólo a 150 familias las alcanzó el cerrojo sanitario debido a la aparición de un caso de covid-19 en la zona. Nadie puede salir. El vallado dispuesto abarca cuatro manzanas, entre las calles Almafuerte, Juramento, Monteagudo y Paul Groussac, donde residen aproximadamente 350 vecinos. Hasta anoche, había positivos en el núcleo familiar del caso cero. Según contó a LA GACETA Rossana Ibáñez, coordinadora de Salud del operativo sanitario en el sur, fueron hisopados todos los contactos estrechos del caso cero, y que vivirían en esas cuatro manzanas. Aparentemente, se trataría de un grupo familiar de más de 40 personas.

“Sabía que había un caso, pero me sorprendió el operativo cerrojo, no sabía que iban a vallar”, dijo a LA GACETA Emilio José Hernández, de 38 años, que vive con su madre en Paul Groussac 6, dentro de las cuatro manzanas que están valladas. Es docente en una escuela de Lules. Cuenta que recibió mercaderías del municipio, y que eso implica un alivio por cuanto los propietarios de los almacenes cercanos viven en otros barrios, lo que significa que esos negocios permanecen cerrados. “Algo de asistencia nos dieron, pan y una caja con mercaderías; es una ayuda”, manifestó

MEJOR NO SALIR. Un hombre y un niño dialogan con un agente de la Salud, en la zona cercada.

Héctor Alberto Navarro vive en Gabriela Mistral 97, en el barrio Municipal; y respecto de la medida sanitaria indicó que tomó por sorpresa a todos los vecinos. “Por las redes sociales estaban circulando rumores de que iban a cerrar el barrio, y en menos de una hora ocurrió: no nos dieron tiempo ni de comprar mercaderías o carne”, refirió el joven de 29 años.

“No nos dejan acercar a ningún lado, supuestamente la Municipalidad nos va a acerar provisiones, como pan, arroz, leche y alimentos no perecederos; supuestamente -repite- nos iban a traer carne y verdura, pero hasta las 15 no pasó nada”, agregó. “Esto será un volver a empezar, como en el primer día de la cuarentena”, cuenta Alberto, que vive con sus padres y un hermano.

CASA POR CASA. En busca de personas que puedan tener síntomas.

“Me parece bien, es necesario, sólo habrá que remarla”, refirió al diario Mónica Marcial, de 47 años, aludiendo al cierre. Ella vive en Gabriela Mistral 44, también dentro del barrio Municipal, junto con su marido y con sus hijas de ocho y 13 años. “Nos tomó por sorpresa esta situación, todo fue muy repentino, mañana (por hoy) debía pagar unas boletas; pero nos dijeron que no podemos salir ni siquiera a hacer las compras”, señaló, y añadió: “mi marido trabaja en la ciudad, pero le dijeron que hay que cumplir el aislamiento”.

Mónica dijo que ayer, por la mañana había recibido una bolsa con pan y tortillas para el desayuno. “Suerte que tenemos esta ayuda porque no podemos ir de compras”, acota.

PRESTA. Una ambulancia se instaló en el barrio aislado, donde permanecerá de guardia las 24 horas.

Los vecinos han ubicado mesas o sillas fuera de sus casas para que el personal municipal deje allí las provisiones. “La gente del municipio pasa anunciando por micrófono y una persona por cada casa espera afuera”, cuenta la concepcionense. “Ellas están ya acostumbradas”, dijo Mónica respecto de la situación de encierro obligatorio refiriéndose a sus dos niñas. “No son de salir, siempre están acá”, dijo.

José Gramajo está a pocos metros de la zona aislada, en Almafuerte 174, pero no oculta su preocupación por la situación sanitaria. “Sólo salí comprar lo que necesito”, contó.

En el lugar está una carpa del personal de enfermería, con una guardia de 24 horas. Un grupo de agentes sanitarios visitan los domicilios y verifican si tienen alguna patología o síntoma relacionado con la covid-19: estado febril, tos o resfrío. “Si se detecta a un vecino con esos síntomas, se comunica a la carpa para que se evalúe a esa persona”, acotó la doctora Ibáñez.

ESQUINA CERRADA. Autoridades de la intendencia dialogan con los agentes sanitarios antes de los operativos.

Fuera del cerrojo dispuesto, otros agentes sanitarios realizan la Búsqueda Activa de Febriles (BAF), pero dentro del Barrio Municipal, uno de los más grandes de Concepción.

Ibáñez indicó que también se hacen test rápidos para los contactos estrechos y que en el lugar hay una ambulancia y una guardia de 24 horas. Para complementar el trabajo del personal de la salud, se habilitó el Caps del Barrio Municipal con una guardia de enfermería de 19 a 7, “por el tiempo que sea necesario”, manifestó la profesional.

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