San Martín: de volver a sentirse útil, al sorbo más amargo de todos

Ferrero asegura que no poder retirarse en el “Santo” fue un golpe inesperado y doloroso.

03 Ago 2020
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UN SEÑOR CON TODAS LAS LETRAS. Ferrero llegó y se transformó en un caudillo y un líder positivo para San Martín.

“Mi deseo era retirarme en San Martín. Por eso la sensación de frustración fue grande cuando supe que no iban a renovarme el contrato”. Pasaron los años pero Alexis Ferraro no puede digerir ese mal trago. Ni los ascensos con Central Córdoba de Santiago del Estero (subió desde el Federal A a la Superliga), ni una nueva experiencia fuera del país (jugó en San Luis de Quillota de Chile) pudo sacarle ese mal sabor de su boca.

El defensor, a los 42 años, le puso final a una impecable carrera jugando en el “Santo” mendocino y desde desde hace dos meses se desempeña como manager del “Ferro” santiagueño.

- ¿Qué te dejó tu paso por San Martín?

- Fue algo muy especial y no quiero que se la tome como una frase hecha. Cuando me hablaron para ir a San Martín hacía siete meses que estaba inactivo y analizando detenidamente mi despedida del fútbol. Para colmo, el club no podía salir del Federal A. Allí recuperé mi deseo de levantarme temprano para ir a entrenar; encaré ese desafío con todo y, para alegría de todos, tuvo el mejor final. Fue como que tanto yo como San Martín renacimos juntos.

- ¿Fue una tristeza grande dejar el club?

- Cuando los directivos me dijeron que no iban a renovarme el contrato, lo primero que sentí fue bronca e impotencia. No entendía esa decisión. Mi familia estaba cómoda en Tucumán y yo tenía la idea de jugar una temporada más y despedirme con esa camiseta. Pero bueno, las cosas pasan y uno como profesional debe aceptarlas.

- ¿Qué fue lo mejor que te llevaste de Tucumán?

- El cariño de la gente y haber tenido la incomparable sensación de tener de mi lado a una hinchada como pocas en el fútbol argentino. Nunca voy a terminar de entender tanta pasión por una camiseta como la que tienen los hinchas de San Martín. Me sorprendió que hasta cuando las cosas no salían bien, su aliento bajaba ensordecedor desde las tribunas.

- ¿Cómo vivís tu nueva función en Santiago?

- Tengo la responsabilidad absoluta en todo lo que tiene que ver a contrataciones, planificación y logística del fútbol profesional. Los directivos me dieron la responsabilidad de manejar el presupuesto que tendremos para la próxima temporada y me otorgaron mucha libertad para cumplir mis tareas. Eso me da mucha satisfacción.

- ¿Es un momento más complicado para darle vuelo a ese desafío?

- Y… es una situación muy difícil, algo inédita en el fútbol argentino. La incertidumbre es enorme porque no sabemos cuándo volveremos a jugar, pero no queda otra que ser optimistas, aunque hoy no tenemos certezas sobre qué irá a pasar.

- Que no haya descensos en los próximos dos torneos de la Liga Profesional, ¿les da algo más de libertad?

- Para nada. Nosotros queremos redoblar esfuerzos en la contratación de jugadores y poder armar un plantel para ser protagonistas. Venimos muy bien en ese sentido y estamos contentos porque nuestra idea es consolidarnos en Primera. Además, el club está bien y no le debe nada a nadie.

- ¿Por qué decidiste inclinarte a este rol en lugar de intentar ser DT?

- Cuando conversé por primera vez con los directivos de Central Córdoba me convencí de que esta era la función que quería. Durante mi carrera siempre quería que las cosas estuvieran bien hechas ahora quiero demostrar que, cuando se quiere, se puede hacer bien las cosas.

- ¿Asimilaste bien el retiro?

- Hice una carrera que me llena de orgullo. Puede ser que todavía no me haya caído la ficha porque mi nuevo rol me tiene ocupado desde la mañana a la noche, pero estoy bien. Quizás cuando tenga más tiempo para pensar me entre la nostalgia, pero estoy seguro que nunca voy a renegar de la decisión que tomé.

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