Los Alisos, un club joven pero con grandes planes

Ex jugadores de Los Tarcos le dieron forma a un ambicioso proyecto enclavado en el barrio Barrancas del Salí.

29 Jul 2020 Por Federico Espósito

Así como hay clubes de rugby que nacen como un desprendimiento de otros, también están los que surgen a partir de la inquietud de ex jugadores de expandir las fronteras del deporte, llevándolo hacia lugares donde no se lo practica o ni siquiera se lo conoce. En los últimos años este fenómeno de “evangelización” ha resultado en la aparición de varios clubes nuevos en Tucumán, uno de los cuales es Los Alisos, ubicado en el barrio Barrancas del Salí. El 11 de junio celebró su primer aniversario, aunque lo de celebrar es un decir: la pandemia le cambió todos los planes que tenía para 2020. Como ser el de abandonar la esfera del rugby emergente y debutar ya oficialmente como club de Desarrollo. O el de estrenar camiseta propia, después de haber participado de algunos encuentros con colores prestados.

ESPACIO. El complejo deportivo donde funciona Los Alisos cuenta con vestuarios y una amplia cancha principal.

“Ya tenemos alternativa y titular. Con el apoyo de unos sponsors que pudimos conseguir, las encargamos a BLK, una marca australiana”, cuenta orgulloso Lucas Faedda, ex jugador de Los Tarcos al que en su momento le surgió la idea de formar un club. Para ello se unió con Gastón Rivadeneira, otro ex “rojo” que había intentado hacer lo mismo en Central Norte, sin éxito. De a poco fueron sumando voluntades al proyecto, que tomó forma en el Club Social y Deportivo LA GACETA-Complejo Enrique García Hamilton. “Quisimos ponerle ‘LA GACETA Rugby Club’, pero los estatutos de la Unión no permiten nombres de empresas. Así que buscamos un nombre relacionado con Tucumán y vimos que hay un parque nacional llamado Campo de Los Alisos. De ahí tomamos el nombre”, cuenta.


Rugby social

La propuesta de Los Alisos, sostienen sus formadores, es la de un rugby social. Es decir, que no se agote en un fin meramente competitivo, sino que apunte a lograr una transformación en la zona en la que está enclavado. “Un club sirve para darles actividades a los chicos y sacarlos de la calle. Por ejemplo, una de las cosas que queríamos implementar y que no se pudo por la pandemia eran cursos de diferentes oficios, para que quienes quisieran pudieran aprender cosas de herrería, o hacer pizzas o empanadas y así tener una salida laboral”, explica Faedda.

ESCUDO. En apenas un año, Los Alisos Rugby Club ha logrado grandes avances.

Otro aspecto sería de las “becas”. Si bien el club cobra una cuota social mensual, esta es bastante baja ($300) y no excluyente. Es decir, quienes no pueden pagarla pueden aportar de otra manera. “Regando la cancha, cortando el pasto o dando una mano en lo que haga falta. La idea es que aprendan que las cosas cuestan y hay que cuidarlas. Queremos que lo valoren al club, que lo sientan como propio. Eso nos enseñaron en Los Tarcos, y queremos transmitírselo a los chicos, muchos de los cuales no conocen lo que significa pertenecer a un club. Eso es el rugby, en definitiva”, resume.

Los Alisos se fue nutriendo con algunos ex jugadores de Los Tarcos (”nos apoyaron mucho”, destaca Juan Costanti) y gente de la zona, hasta contar con una interesante población de más de 150 asistentes, entre rugby superior, juvenil e infantil. “También sumamos hockey, pero meramente formativo. No teníamos suficiente gente para apuntar a competir todavía”, comenta Lucas. “Ahora, con esto de la pandemia no sabemos cuántos seremos cuando todo se reactive. Ya nos hemos perdido la pretemporada, así que habrá que disponer de un tiempo para la preparación previa para cuando finalmente podamos jugar”, agrega Juan.

PRÁCTICAS. Los entrenamientos se retomaron bajo protocolos de seguridad.

Mientras esperan estrenar las camisetas antes de que termine 2020 ya se trazan objetivos para el futuro. Así lo cuenta Lucas: “nos gustaría armar unas canchas de rugby infantil ampliando un poco en un sector del complejo que está desocupado. Y queremos generar un sentimiento de identidad. Cuando estábamos pintando, un señor nos preguntó cuándo empezábamos para traer a los chicos, porque hay que venir a alentar al club del barrio. Eso queremos, que sea el club del barrio”.

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