El nuevo roce en la relación Manzur-Jaldo

El vicegobernador reveló que no habló con el jefe del PE por la sanción de la ley que beneficia a estatales endeudados. Recorridos y “valijas”.

15 Abr 2020 Por Luis María Ruiz
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EL 13 DE MARZO. Manzur y Jaldo dan una conferencia en la Casa de Gobierno para exponer las medidas oficiales contra el coronavirus. Fue una de sus últimas fotos oficiales juntos. la gaceta / foto de Inés Quinteros Orio (archivo)

La sociedad política entre el gobernador, Juan Manzur, y el vicegobernador, Osvaldo Jaldo, atraviesa el momento de mayor tensión desde su nacimiento, en 2013, cuando encabezaron la nómina de candidatos a diputado nacional por el Frente Justicialista. Y allí, donde parece haber una fisura, desde las filas del oficialismo avizoran con preocupación la chance de que se genere un abismo imposible de cerrar.

Por lo bajo, en el bloque peronista repiten dos palabras para definir el distanciamiento: “inoportuno” e “inconducente”. Sin embargo, ni el manzurismo ni el jaldismo dieron señales de que vayan a ceder en la puja. Al contrario: las declaraciones de ayer del vicegobernador en una entrevista con LG Play son un indicio de que la relación en la cúpula del PJ está más tirante que nunca. Por un lado, Jaldo aclaró los alcances de la ley -publicada ayer en el Boletín Oficial- que prorroga por dos meses para los empleados estatales el cobro automático de las cuotas de créditos personales por parte del Banco del Tucumán. “(La suspensión de) los descuentos son para los sueldos de abril, que se pagan en mayo; y de mayo, que se pagan en junio. No es para marzo, que ya está cobrando la gente, porque administrativamente no se iba a poder aplicar”, señaló. Advirtió que no hay “condonación de deuda”, sino que los saldos serán prorrateados en las cuotas pendientes a saldar. Y consideró que la norma está en línea con las postergaciones dispuestas por el Gobierno nacional en otros rubros, como las tarjetas de crédito. “La gente está casi obligada a endeudarse”, añadió el oriundo de Trancas.

El vicegobernador reveló que el texto fue elaborado en base al “diálogo con los gremios estatales”. En ningún momento mencionó a los técnicos de la Casa de Gobierno. De hecho, ante una pregunta del periodista Indalecio Sánchez, afirmó que no conversó en estos días con los funcionarios del Poder Ejecutivo ni con el propio Manzur. “El gobernador anda muy ocupado recorriendo la provincia, no hablé con él”, lanzó el titular de la Legislatura.

Además, minimizó la importancia pueden tener las medidas impulsadas por la Cámara provincial en la relación con el agente financiero de la Provincia, al cual criticó por la “actitud” que mostró hacia los usuarios -entre ellos, jubilados- en la jornada de cobros del viernes 3. “Si se enojaron o no se enojaron, corre por cuenta de ellos”, agregó el vicegobernador.

Por último, sostuvo que la trascendencia nacional dada a la cuestión de las máscaras utilizadas en la sesión del martes 7 fue impulsada desde Tucumán. “No hay dudas de que es una opereta política, de políticos tucumanos con la complicidad de periodistas porteños, a los cuales sólo les interesa la noticia, pero no los problemas que tenemos en Tucumán. Y esas operetas políticas cuestan mucha plata”, expresó Jaldo. Añadió que va a dar “nombre y apellido oportunamente” porque “no es la primera vez que perjudican gente” y “generan daño”. “A mí ni me roza ni me va a sacar del eje, a mí no me cuestionaron ni por valijas que se perdieron ni absolutamente por nada. La asociación (solidaria) ya aclaró lo de las máscaras, y de inmediato pedimos disculpas, que fueron aceptadas”, analizó.

En el manzurismo cayeron mal esos dichos, sobre todo en lo relativo a las “valijas”, una clara alusión a la investigación de LA GACETA sobre el traslado de $615 millones de la Legislatura para “gastos sociales”, previos a los comicios de 2015. En el espacio afín a Manzur también entienden que Jaldo, al impulsar la ley que prorrogó las cuotas de créditos a estatales, puso al gobernador, sin consulta previa, “entre la espada y la pared”, ya que quedó condicionado en las relaciones tanto con el personal público como con el banco. “Se promulgó, y se eligió a los trabajadores del Estado, pero esto debería haber sido una resolución de la Legislatura, no una ley”, indicó un portavoz del mandatario.

En 2013, con José Alperovich como líder, Manzur y Jaldo ganaron las elecciones para diputado nacional -no ejercieron el cargo-. El binomio repitió el triunfo en 2015, esta vez en las provinciales. Y retuvo el poder en la elección de agosto de 2019. Desde entonces, la relación parece haber entrado en un declive. Hoy, en la Legislatura, se producirá un encuentro que podría profundizar las diferencias. El vicegobernador y los jefes de bloque recibirán a representantes de la Federación Económica de Tucumán y de los comerciantes del sur provincial, sectores que están preocupados por el impacto financiero de las medidas sanitarias. De allí podrían surgir medidas, otra vez, tomadas con independencia de lo planificado por el Ejecutivo.

Hitos del binomio Justicialista

2013: Alperovich define que lideren la lista de candidatos a diputado. Manzur y Jaldo ganaron la elección nacional.

2015: Resultan electos en las provinciales, por encima de la coalición macrista. Es el mejor momento de la dupla.

2019: Alperovich los desafía. Manzur y Jaldo lo desplazan del PJ, asumen la conducción. Y ganan los comicios.

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