El Seven de Tafí del Valle, un producto que ha sabido madurar - LA GACETA Tucumán

El Seven de Tafí del Valle, un producto que ha sabido madurar

La edición 2020 del tradicional certamen tafinisto estuvo más pulida en cuestiones organizativas con respecto a años anteriores, al margen de aspectos que pueden seguir mejorando.

03 Feb 2020 Por Federico Espósito

A veces pasa que una idea se proyecta mucho más allá de lo que se tenía pensado en un principio. El Seven de Tafí del Valle es un claro ejemplo: lo que nació como una propuesta audaz en 2000 (que ni siquiera tuvo lugar en Tafí, sino en Santa María, Catamarca) fue evolucionando con el paso de los años hasta convertirse no sólo en una tradición del rugby tucumano, sino también en el torneo de seven más convocante del país. La edición número 21 estableció un nuevo récord de público (más de 20.000 espectadores desde la mañana hasta la noche) y demostró que la combinación básica de rugby, stands, promotoras y música, enmarcada con el majestuoso paisaje de los cerros, sigue más vigente que nunca. Los Tarcos, por su parte, se unió al club de los ganadores de la Copa de Oro “Club La Gaceta”.

GASTRONOMÍA. Hubo opciones (incluso vegetarianas) para todos los gustos.

Con la mayoría de edad, el Seven parece haber alcanzado cierta madurez. Sobre la experiencia de errores previos ha ido puliendo detalles organizativos y entregando un producto (porque al fin y al cabo es eso) mejor terminado. El acceso y salida del predio hacia la ruta fue más fluido que en años anteriores, el operativo de seguridad y el control de tránsito fueron efectivos, hubo servicios médicos al alcance de la mano y se puso mayor énfasis en la necesidad de mantener la limpieza del predio. En lo deportivo, el nivel del Seven sigue siendo muy alto, y los equipos lo juegan con mucha seriedad. Y también cabe destacar el comportamiento del público: ya son 21 ediciones sin incidentes.

MEMORIAL. Se entregaron placas en homenaje al histórico Ricardo “Keko” Frías.

REFERENCIA. Como todos los años, LA GACETA estuvo presente con su stand.

Por supuesto, también hay aspectos en los que puede mejorar. Por caso, el estacionamiento estuvo algo menos ordenado que el año pasado. Además, 12 horas de actividad (el primer partido se jugó a las 9 y la entrega de premios terminó a las 20.50) terminan siendo largas. Ante la dificultad de repartir el cronograma de partidos en dos canchas, debería reducirse la cantidad. En el formato de este año, de 10 equipos divididos en dos zonas, los finalistas debieron jugar seis partidos, una cifra excesiva para un solo día, más jugándose en la altura. Además de brindar mayor tiempo de descanso para los jugadores, reducir la cantidad de partidos permitirá terminar más temprano y aprovechar mejor la luz natural en las finales de Copa. En esta oportunidad, el clima fue inmejorable y la escasez de nubes estiró un poco más la visibilidad, pero quizás la próxima no haya tanta suerte. En Tafí, las condiciones meteorológicas cambian de un momento a otro.

EXHIBICIONES. En la segunda cancha jugaron chicas y chicos de Tafí del Valle RC.

Los organizadores Cayetano Fortino, Salustiano Paz y Martín Terán aseguran tomar nota de todo eso. “Estamos muy conformes. Por supuesto, siempre faltan cosas. Ahora nos tendremos que sentar a hablar cómo hacer para mantener el nivel y hacerlo todavía mejor el año que viene”, acepta Terán.

“Estoy gratamente sorprendido. La Policía estuvo muy bien, actuó con mucha predisposición y profesionalismo. El comisario (José) Antelo estuvo todo el día, para lo que se necesitara, al igual que el inspector (Fernando Carrizo). El intendente (Héctor) Caliva puso todo a disposición para que saliera lo mejor posible. El Siprosa estuvo con ambulancias, médicos clínicos, hasta un odontólogo. Los organismos del Estado en general funcionaron muy bien Y la gente estuvo excelente. Terminó el Seven y casi no había basura que levantar”, resaltó Fortino.

IMPRUDENCIA. El público se ubica a veces demasiado cerca de la cancha y se expone a sufrir golpes.

Para corregir, lo principal está en el juego. “Los entrenadores nos hicieron ver que seis partidos son muchos para los equipos, así que eso lo vamos a replantear. Lo ideal sería llevar a 12 el número de equipos, repartirlos en cuatro zonas de tres, para que cada equipo juegue cuatro partidos: dos de fase clasificatoria y dos de copas. Y también sería bueno poder darle algún espacio al X Rugby, esta nueva modalidad introductoria para quienes recién están aprendiendo las reglas del rugby”, indicó Fortino.

REFEREES. Ailen Pacheco y Sofía Piga formaron parte del cuerpo arbitral.

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