La tormenta causó daños, miedo y puso a todos en alerta

Después de una jornada sofocante, la lluvia era esperada para morigerar el calor. Pero se abatió un temporal que cobró muy caro el tan ansiado alivio.

16 Ene 2020
7

POR EL PUENTE, PERO A PIE. El nuevo puente de El Corte aún no está inaugurado, pero anoche les permitieron a las personas que no podían cruzar con sus autos por el badén que caminen por encima del viaducto en obras. FOTO LA GACETA/INÉS QUINTEROS ORIO

Esta vez, es La Madrid la que mira las noticias con espanto y compasión por el resto. Gran parte de la provincia ha quedado bajo el agua con la tormenta de anoche, y los equipos de emergencia no daban abasto para asistir a las personas. En todo el mapa tucumano hubo anegamientos e inundaciones, con distinta intensidad, excepto en La Madrid, el pueblo que siempre se inunda.

EL CANAL SUR. Así lucía cerca de la medianoche el canal en el tramo que va entre la avenida Aconquija y la Roca. Más temprano el caudal de agua había sido mucho mayor; en algunos puntos, inclusive, desbordó. FOTO LA GACETA/INÉS QUINTEROS ORIO

Comenzó como suelen empezar las tormentas de los últimos tiempos: con un cielo amenazante y ráfagas de viento capaces de voltear árboles como si fuesen plumas. Después, el aguacero. Y en seguida, las calles anegadas, las casas con un metro de agua adentro, la gente desesperada tratando de salvar pertenencias, los autos atrapados en las calles en el regreso a casa. 

POR EL PUENTE, PERO A PIE. El nuevo puente de El Corte aún no está inaugurado, pero anoche les permitieron a las personas que no podían cruzar con sus autos por el badén que caminen por encima del viaducto en obras. FOTO LA GACETA/INÉS QUINTEROS ORIO

Una de las postales del caos más impactantes, esta vez, la dieron algunas zonas de Yerba Buena, principalmente el barrio Marti Coll, ubicado a escasos metros del Camino de Sirga. El canal Sur desbordó en distintos tramos; el problema se centró en la intersección con el Camino de Sirga. 

TAMBIÉN “LLOVIÓ” DE ABAJO HACIA ARRIBA. Blandiendo un paraguas, una pareja trató en vano de no empaparse en San Martín y Maipú. FOTO LA GACETA/INÉS QUINTEROS ORIO

La comisaría Marti Coll, de hecho, quedó con un metro de agua adentro. Los policías y los presos que estaban ahí alojados tuvieron que esperar en el techo del edificio el rescate de la Lacustre. Un móvil de la Digedrop quedó con agua hasta la mitad del parabrisas, mientras el agua mecía otras camionetas y autos que transitaban o estaban estacionados.

COMO UNA COPIOSA CORTINA. El volumen de la precipitación se advierte a la luz de las farolas de la desolada peatonal Muñecas. FOTO LA GACETA/INÉS QUINTEROS ORIO

Aislados

En El Corte, el paso provisorio que se hizo para pasar el río Muerto mientras se termina la obra quedo inhabilitado. Avenidas centrales, como la Mate de Luna o la Gobernador del Campo, también quedaron completamente anegadas.

“NAVEGANDO” EN DOS RUEDAS. Un hombre habla por teléfono arriba de una moto. El nivel del agua es tal que no se distingue entre veredas y calles.

Hasta bien entrada la medianoche, el Comité de Emergencia de la Provincia, con Defensa Civil a la cabeza, no podía lograr una evaluación completa de los daños. Confían en que estará hoy por la mañana. Ramón Imbert, a cargo de Defensa Civil, hizo un breve alto en la intensa tarea para charlar con LA GACETA y hacer un escueto resumen de lo que sería una noche interminable: “lo único que podemos decir es que toda la provincia está afectada, con más o menos problemas, pero el caos es generalizado. Estamos asistiendo a personas de todos lados. Los únicos que se salvaron, esta vez, fueron los vecinos de La Madrid, pero estamos atentos a las lluvias en Catamarca”.

ANTES PASABAN AUTOS, ANOCHE PASABA EL AGUA. El badén precario de El Corte, visto desde San Javier en dirección a San Miguel de Tucumán.

Comentarios