Máxima tensión global: Argentina refuerza la seguridad

Multitudinaria despedida a Soleimani. Irán anunció que abandona el acuerdo que limitaba su producción nuclear, pero Trump afirmó que nunca conseguirán desarrollar armas atómicas.

BRONCA Y DOLOR. Miles de personas despidieron ayer los restos del general Soleimani, asesinado durante un bombardeo ordenado por Trump. reuters BRONCA Y DOLOR. Miles de personas despidieron ayer los restos del general Soleimani, asesinado durante un bombardeo ordenado por Trump. reuters
07 Enero 2020

TEHERÁN/WASHINGTON/BUENOS AIRES.- Las amenazas cruzadas entre los líderes iraníes y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump (y sus asesores), han generado una inmensa tensión A tal punto que países como Argentina decidieron tomar medidas concretas para reforzar la seguridad, ante la posibilidad de que se produzca una escalada de hechos violentos.

A causa del asesinato del general Qasem Soleimani -durante un bombardeo ordenado por Trump- el presidente Alberto Fernández dispuso reforzar la seguridad en aeropuertos y fronteras del país. “Por la historia de dos atentados que tuvimos (embajada de Israel, en 1992, y AMIA, en 1994), la Argentina debe estar en alerta ante este tipo de conflictos a nivel mundial”, dijo el ministro de Defensa, Agustín Rossi, a Infobae. Por ese motivo se decidió elevar el nivel de alerta en los aeropuertos del país y en las fronteras terrestres, y se reforzó la seguridad en otros objetivos, como la Embajada de Estados Unidos.

Multitudinarios adiós

Entre llantos, gritos de “ni mediación ni rendición” y promesas de venganza difundidas a todo volumen por parlantes, cientos de miles de personas -millones, según las autoridades- despidieron ayer a Soleimani. La jornada comenzó a primera hora de la mañana con una ceremonia religiosa en un galpón abarrotado y techado de la Universidad de Teherán, donde la cúpula de la República Islámica, con el ayallotah Ali Jamenei, encabezó los rezos frente a seis ataúdes, cinco enfundados en banderas iraníes y uno, en una iraquí. Jamenei reiteró su promesa de impartir una dura venganza contra los responsables de la muerte de Soleimani.

Aunque la ceremonia estaba dirigida al líder de la Fuerza Quds, el presidente, Hasan Rohani; el titular del Parlamento, Ali Lariyani y el jefe del Poder Judicial, Ebrahim Raisi, entre otros, también despidieron a los otro cuatro militares iraníes que fallecieron en el bombardeo estadounidense y al miliciano y hombre de Teherán en Irak, Abu Mahdi al Muhandis.

En las exequias también estuvieron el jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica, Hosein Salami, y el jefe político del movimiento palestino islamista Hamas, Ismail Haniyeh.

Amenaza de Trump

Estados Unidos confirmó ayer que no tiene intensiones de retirar a sus tropas de Irak. Lo dijo el secretario de Defensa, Mark Esper.

A su vez, Trump, afirmó que Irán nunca tendrá un arma nuclear. Lo hizo luego de que el país islámico anunciara que suspendería los compromisos para reducir su producción nuclear.

Con un mensaje breve en Twitter en letras mayúsculas, el mandatario norteamericano salió al cruce del anuncio iraní sobre la interrupción de todos sus compromisos nucleares. “¡Irán nunca tendrá un arma nuclear!”, escribió Trump para responder la decisión del Consejo de Seguridad Nacional iraní que ayer anunció: “la República Islámica de Irán pondrá fin a sus limitaciones finales en el acuerdo nuclear”.

“El programa nuclear de Irán eliminará todas las restricciones de su producción de uranio, incluyendo el porcentaje de enriquecimiento y la cantidad de uranio enriquecido, así como las limitaciones a su investigación y desarrollo”, precisaron en Teherán.

En 2015, Irán, Rusia, China, Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos firmaron un pacto para que toda la actividad nuclear iraní quede bajo la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica.

Sin embargo, en 2018, Trump resolvió unilateralmente abandonar el acuerdo y reactivó las sanciones económicas contra Teherán. (Télam/Reuters)

Punto de inflexión

La crisis del los rehenes de 1979.

El 4 de noviembre de 1979 fue tan crucial para Irán y Estados Unidos que aún hoy sigue incidiendo en las relaciones internacionales. Un grupo de estudiantes tomó como rehenes a 52 funcionarios de la embajada de Estados Unidos en Teherán. Los 444 días que siguieron después pusieron en jaque al gobierno del entonces presidente Jimmy Carter, quien lanzó una misión de rescate que resultó un desastre cuando dos aeronaves se estrellaron en el desierto iraní. La odisea se prolongó hasta que el 20 de enero de 1981, cuando los 52 fueron liberados como resultado de una negociación. La relación entre los dos países nunca volvió a ser la misma.

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