Ideas para entretener a los chicos en los viajes largos - LA GACETA Tucumán

Ideas para entretener a los chicos en los viajes largos

¿Cuántas veces hay que parar? ¿Cómo los entretenemos? ¿Se pueden evitar los mareos? Madres y psicólogas responden estas dudas.

05 Ene 2020 Por Florencia Bringas
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¿Es posible que el viaje en auto con los chicos sea placentero y relajado? Los que tienen experiencia en ello responderán que sí se puede. Pero para los que recién encaran la ruta con sus hijos, la travesía se convierte en un desafío y por ello se vuelven útiles los consejos para que ese trayecto sea lo más entretenido y cómodo posible. Planear con ellos desde el principio, con mapas de por medio, es la clave para arrancar, aconseja una psicóloga. Y dos madres ofrecen tips sobre qué darles de comer la noche anterior, cuántas veces hay que parar en la ruta o de qué manera entretenerlos para que los “chupetes electrónicos” no sean la única herramienta útil dentro del vehículo.

Con la valija de su hijo Lorenzo lista, Ana Sabrina Gini arma la mochila con los juguetes favoritos (y no muy grandes). La idea es que los tenga a mano para entretenerse durante el viaje. Después se encarga del DVD portátil, que coloca en el respaldo del conductor para que durante el viaje el “benjamín” de la familia no se maree viendo el celular. Es que mirar para el frente es lo más adecuado y el asiento del medio también es el más recomendable para el niño que suele marearse: podrá fijar la vista en el paisaje y así evitar los síntomas que provocan este malestar. Las pantallas ideales son las que suelen venir con un soporte especial para ubicarlas en los reposacabezas de los asientos delanteros.

La comida de la noche previa al viaje es muy importante, destaca la mamá tucumana: ella le da a Lorenzo algo liviano y trata de encarar la ruta cuando él todavía está dormido. Una vez que se despierta, y ya tiene un largo trecho recorrido, le da un jugo fresco que lleva en una conservadora y alimentos saludables.

“Siempre me fijo que no vayamos a recorrer caminos sinuosos, para no cargarle tanto el estómago durante el viaje. Las paradas que hacemos son básicas: para llevarlo al  baño, para cargar agua para el mate. De acuerdo con la distancia, a veces hacemos noche en algún lugar. Otro tema es el botiquín. Si vamos de viaje a algún lugar de Argentina, tendrá lo básico. Pero si salimos del país, antes consulto a su pediatra qué cosas debería llevar. Generalmente me da algo para la fiebre, para el estómago, un antibiótico, gotitas para los ojos (la conjuntivitis es tan común en esta época...) y antialérgicos”, detalla.

A jugar entre todos

Si ya sabemos a dónde vamos a ir, el siguiente paso es compartir esa información con los chicos. Eso es lo primero que aconseja la psicóloga Natalia Gerez, que también es mamá de dos nenas. “Es importante trabajar previamente: contar que será largo el viaje, pero que durante ese trayecto podrán hacer juegos en familia, que harán paradas, que conocerán lugares. Hay que hacerlos parte de ese viaje. Ayuda comprender que ellos tienen otros tiempos que no son iguales a los nuestros, que necesitarán más paradas que las que calculamos nosotros y tener en claro que viajamos en modo vacaciones. Debe haber cierta flexibilidad: si los chicos están irritables hay que pensar que no tiene nada de malo detenerse media hora más en el camino o llegar medio día más tarde de lo calculado”, detalla.

Con respecto a los juegos, Gerez propone lo siguiente:

- No está bueno bombardearlos con la tecnología, pero sí está bien usarla para poner canciones que les gusten (una playlist armada especialmente para ellos es una buena idea), o para ver películas o para que juegue con alguna aplicación didáctica y entretenida.

- Los juegos familiares tienen otra dinámica y se engancharán más. Completar frases entre todos, un “veo veo” sobre lo que van observando en el camino o contar la cantidad de autos son las opciones más simples. A ellas se les pueden sumar los premios, como un cuadernito tapa blanda con lápices y crayones.

- El bingo de viaje es otra opción. Si son más creativos, lo pueden hacer previamente al viaje. Una buena idea es que en vez de números, se dibujen imágenes que puedan encontrarse en el camino, como árboles, pinos, señales de tránsito, autos de colores particulares.

- Tener un mapa a mano sirve para explicarle por dónde van, con qué se encontrarán y, de paso,  aprenderán nombres y la geografía de las provincias que crucen.

- Las plastilinas son otra opción sencilla y barata. Se les puede proponer que vayan haciendo formas de lo que pasa o ven en el camino.

- Planificar un picnic en alguna parada puede ser importante. Se les puede proponer antes de partir que ellos preparen en un pequeño bolso las cosas para esa pausa.

Aunque Sofía Burgos Sahba, de cinco años, tiene su pantalla para ver su serie favorita (“Dora la exploradora”) mientras viaja en auto con sus padres Alejandra y Hugo, la pequeña prefiere ver todo lo que sucede al costado de las rutas que transitan: observar las formas de las nubes, jugar con los números de las patentes, mencionar y enumerar los colores de los autos que los superan o los que van por detrás. Nada más simple y entretenido que lo que hay afuera, en ese mundo nuevo por conocer.

La seguridad, lo más importante

El Sistema de Retención Infantil (SRI) o sillita es la herramienta de seguridad más importante ya que reduce en un 70% los riesgos de lesiones graves y fatales. Un decreto que entró en vigencia hace exactamente dos años extendió hasta los 10 años de un niño la obligatoriedad de su uso en todas las rutas nacionales. ¿Qué debemos tener en cuenta para que los niños viajen seguros? La Agencia Nacional de Seguridad Vial enumera lo siguiente: seleccionar el SRI más adecuado para el niño, según la categoría definida por la edad y el peso; cada sistema debe estar homologado por normas Iram (chequear en cada sillita esto) para garantizar que el producto cumpla con las normas de seguridad; elegir la ubicación más adecuada para instalar el SRI en el asiento trasero (los más pequeños deben estar ubicados siempre en sentido contrario a la marcha); antes de comprar la sillita es recomendable verificar si es compatible con nuestro vehículo (también chequear si tu auto tiene los anclajes en condiciones), leer las instrucciones de uso y probar si el niño se siente cómodo en ella.

Más consejos para el viaje

Ropa: lo ideal es que sea de algodón, transpirable, que no se ajuste al cuerpo y que permita la libertad de movimientos sin presiones.

Mareos: hay niños que se descomponen con más facilidad y en esos casos se puede consultar al pediatra si es necesario medicarlos. Ante los primeros síntomas, hay que abrir la ventanilla y tratar de que el aire les llegue a la cara. Si no se les pasa, habrá que parar para que se refresquen.

Para imprevistos: llevar una muda con ropa de cambio, toallitas húmedas (para limpiar manos pegajosas), una bolsa para guardar papeles, una toalla con jabón y papel higiénico (para las paradas), un pequeño botiquín y algo de abrigo por si el niño tiene frío.

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