SORPRESA. La negativa de Pelosi a poner fecha al juicio político contradice la postura de que el Trump es una amenaza a la seguridad nacional. reuters

WASHINGTON, Estados Unidos.- El juicio político al presidente republicano Donald Trump divide al Congreso en la misma medida en que los estadounidenses parecen discrepar respecto a su heterodoxa presidencia y a los cargos en su contra. Las diferencias se han agigantado a las puertas de 2020, año de elecciones generales en las que Trump buscará un nuevo mandato.
La conmoción luego de que se aprobó el impeachment trocó en enfrentamiento entre la oposición demócrata y los republicanos por la forma en que debería realizarse el juicio en el Senado, en medio de acusaciones de Trump de “acoso presidencial” y de manejo partidista del proceso
La Cámara de Representantes, dominada por los demócratas, aprobó el juicio político a Trump por abuso de poder y obstrucción al Congreso a raíz de su manejo de la relación con Ucrania.
La polémica se disparó cuando la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, esquivó aportar datos sobre cómo continuará el procedimiento. En la conferencia de prensa que a la madrugada, se negó a decir cuándo elevará los cargos al Senado, unacondición necesaria para que la Cámara alta, controlada por el Partido Republicano, comience el juicio.
“Ahora, el Partido Que No Hace Nada no quiere Hacer Nada con los cargos & no quiere enviarlos al Senado”, tuiteó Trump ayer a la mañana, en alusión a los demócratas. El mandatario agregó que -si los demócratas deciden no transmitir las acusaciones-, “perderían por no presentarse”.
Según Pelosi, no se puede nombrar “administradores” (los fiscales que la Cámara de Representantes envía al Senado para argumentar a favor de la condena y destitución de Trump) hasta que no cuente con mayor información sobre cómo se realizará el juicio. “Hasta ahora no hemos visto nada que nos parezca justo. Cuando sepamos cómo será, enviaremos a nuestros administradores”, declaró, citada por CNN.
El líder del bloque demócrata, Chuck Schumer, había propuesto esta semana que el juicio comience el 6 de enero. Ahora, cualquier decisión de los demócratas de demorar su inicio entraría en contradicción con su repetida afirmación de las últimas semanas de que el impeachment contra Trump se necesitaba de manera “urgente” porque sus acciones eran una amenaza a la seguridad nacional y a las elecciones de 2020.
El líder de la bancada republicana en el Senado, Mitch McConnell, confirmó que estaba coordinando el proceso con la Casa Blanca y dijo que no será imparcial, pese a que los senadores son jurados en el juicio con la promesa de “hacer justicia imparcial”.
“Dice que está bien que el presidente del jurado esté confabulado con los abogados del acusado. Eso no me parece correcto”, reaccionó Pelosi.
McConnell le respondió con un discurso en el Senado en el que denunció la “tóxica” acusación contra Trump y acusó a Pelosi de tener miedo de elevar al Senado “el producto de su trabajo de pacotilla”, la señal más clara de que los legisladores no lo destituirán.
En un duro ataque contra los demócratas, McConnell acusó a la Cámara de Representantes de sucumbir a “pasiones transitorias y facciones” cuando votaron una acusación contra Trump por abuso de poder y obstrucción al Congreso. (Télam-Reuters)







