Se abolió el secreto pontificio para los casos de pederastia

El Vaticano ofrece “plena colaboración” para que la Justicia investigue las denuncias.

CAMBIOS. Las víctimas y sus abogados podrán acceder a información.  Reuters CAMBIOS. Las víctimas y sus abogados podrán acceder a información. Reuters
18 Diciembre 2019

CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Francisco eliminó el secreto pontificio para los casos de pornografía infantil y de pederastía en el seno de la Iglesia, en busca de ofrecer una “plena colaboración” con las autoridades civiles. La disposición, firmada por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, anuló el secreto pontificio para los casos que involucren “la adquisición o posesión o divulgación, con un fin libidinoso, de imágenes pornográficas de menores de 18 años por parte de un clérigo, de cualquier forma y por cualquier medio”. Mediante esa nueva ley, abolió el secreto pontificio para casos de delitos sexuales cometidos por sacerdotes. También se amplió la definición de pornografía infantil para que cubra a víctimas de hasta 18 años; y permitió que laicos puedan defender en tribunales de la Iglesia a personas involucradas sin tener que pedir autorización. Antes, solo sacerdotes podían hacerlo.

En muchos casos, el secreto pontificio había representado un gran obstáculo para que los abogados de las víctimas de abusos puedan acceder a información.

También son alcanzados los “delitos contra el sexto mandamiento del Decálogo” que consistan en “obligar a alguien, con violencia o amenaza o mediante abuso de autoridad, a realizar o sufrir actos sexuales; realizar actos sexuales con un menor o con una persona vulnerable; producir, exhibir, poseer o distribuir, incluso por vía telemática, material pornográfico infantil, así como recluir o inducir a un menor o persona vulnerable a participar en exhibiciones pornográficas”. Siempre que una ley estatal prevea la obligación de denunciar de quien sepa sobre este tipo de hechos, “se favorecerá la plena colaboración con las autoridades civiles evitando incursiones ilegítimas en la esfera canónica”, planteó el presidente del Tribunal de Justicia Vaticana, Giuseppe Dalla Torre.

“Es una decisión histórica”, dijo el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, el investigador más experimentado del Vaticano sobre abusos sexuales. El levantamiento del secreto pontificio fue una exigencia de líderes eclesiásticos como Scicluna y el cardenal alemán Reinhard Marx en una reunión sobre abusos sexuales celebrada en febrero. “Ciertas jurisdicciones invocaron el secreto pontificio para decir que no estaban autorizadas a compartir información con las autoridades estatales o las víctimas”, comentó Scicluna.

En Argentina hay más de 100 religiosos, entre curas y monjas, acusados por delitos sexuales, cometidos contra menores o adultos vulnerables, según Bishop Accountability, que documenta denuncias en todo el mundo. “Estos casos ocurrieron en los últimos 20 años. Hay poca información sobre abusos anteriores a 1995”, consigna la organización en su sitio web.

Uno de esos sacerdotes, Eduardo Lorenzo, se quitó la vida el lunes, en la sede de Cáritas de La Plata, tras enterarse de que la Justicia había ordenado su detención. Estaba acusado de abuso sexual con acceso carnal agravado contra al menos cinco víctimas, todas varones menores de edad, en los últimos tres años. (Télam-Reuters-Especial)

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