En la Casa Rosada ya se siente el clima de despedida de la actual administración. Por los pasillos es posible ver a funcionarios de segundas o terceras líneas que hace sólo cuatro años atrás con sorpresa y alegría desembarcaron en la en el Gobierno, y que hoy dejan traslucir incertidumbre. Los sentimientos que transmiten son diversos. Algunos preparan la retirada con “tristeza” y muchos más con “bronca” por lo que consideran un proyecto que al menos, se encuentra interrumpido. Para algunos inclusive es un proceso que apenas empiezan a internalizar. Más de uno recién ahora está pensando en otros horizontes laborales y otros porque tal vez simplemente no llegaron todavía a digerir la derrota electoral. El sector más fanático ligado a Marcos Peña aún consideran que con un par de semanas más llegaban al balotaje. Ahora repiten como un mantra la frase: “Vamos a volver”. Es por eso que motorizan la Plaza de la Despedida del 7 de diciembre, para Mauricio Macri. (Ámbito)







