En Las Talitas recrudece la pelea entre hermanos y cuñados

El intendente Najar y su antecesor, Luis Morghenstein, cruzaron notas por una licencia La concejala Melina Morghenstein, sobrina del jefe municipal, aseguró que el sector de su tío deja de lado sus proyectos

12 Nov 2019 Por Luis María Ruiz

Los unen tres lazos poderosos: el parentesco, el “territorio” y la militancia peronista. De ahí en más, son todas diferencias entre ellos, los principales referentes del justicialismo en Las Talitas.

El conflicto más reciente tiene como protagonistas al actual intendente, Carlos Najar, y a su antecesor -y cuñado-, el ex legislador Luis Morghenstein.

La semana pasada, el jefe municipal notificó al esposo de su hermana, la legisladora peronista Adriana Najar, que debía presentarse en la sede del Ejecutivo local para mantener su cargo como empleado de planta permanente, en categoría 24 y con una antigüedad de 16 años, según fuentes de la Intendencia.

LEGISLADORA. La “profe” Adriana Najar regresó al cuerpo legislativo. la gaceta / foto de Inés Quinteros Orio

Morghenstein, por su parte, refutó a Carlos Najar vía carta documento. Argumentó que ya había solicitado una licencia sin goce de sueldo en el Ejecutivo municipal. Y señaló que las normas amparan su caso, ya que fue propuesto por el gobernador, Juan Manzur, como vocal del Ente Regulador de Servicios Públicos de Tucumán (Ersept). Las diferencias políticas entre las familias talitenses se hicieron patentes en 2014. Por entonces, Carlos Najar presidía el Concejo y Morghenstein finalizaba su tercer mandato como jefe municipal. No está claro si fue un asunto puntual o un cúmulo de conflictos lo que los separó. En 2015, Carlos Najar compitió por la Intendencia contra su hermana, Adriana, y le ganó en una elección pareja. Para entonces, algunas de las disputas (como el caso de la Escuela Municipal, cuyo contrato fue anulado recientemente por la Justicia) se trasladaron a los tribunales.

El 9 de junio, las familias volvieron a enfrentarse en las urnas. Esta vez, Carlos Najar se impuso a su cuñado Morghenstein, quien se había desempeñado en los últimos cuatro años como legislador. El ingeniero, que integra la planta municipal desde 2003, fue seleccionado por Manzur la semana pasada como vocal del Ersept. El pliego ya está en la Legislatura, a la espera de su tratamiento. El bloque oficial Justicialista de Todos cuenta con los votos necesarios para aprobarlo en la próxima sesión.

AL ERSEPT. El ex legislador Morghenstein (a la derecha) fue elegido por Manzur. LA GACETA/FOTO DE DIEGO ARÁOZ (ARCHIVO)

Ante esto, Morghenstein tramitó una licencia sin goce de sueldo ante el secretario de Gobierno de Las Talitas, Víctor Safe. Pero el intendente Najar considera que, al no haber asumido aún en ese cargo, su cuñado estaría incurriendo en inasistencias injustificadas. A criterio del jefe municipal, el ingeniero debía presentarse el 28 de octubre a trabajar en la sede del Ejecutivo local, puesto que ya había caducado su mandato en la Legislatura. El ingeniero le respondió a su cuñado con una carta documento en la que consigna diversas normas; a su entender, corresponde una licencia sin goce de sueldo en el municipio. Ante su inminente arribo al Ersept, Morghenstein sostiene que se deben resguardar y garantizar sus “derechos laborales y constitucionales”.

LEGISLADORA. La “profe” Adriana Najar regresó al cuerpo legislativo. la gaceta / foto de Inés Quinteros Orio

El otro enfrentamiento: sobrina y tío

La concejala peronista Melina Morghenstein -hija de Luis Morghenstein y de Adriana Najar- afirmó en diálogo con LA GACETA que el espacio de su tío, Carlos Najar, frenó el tratamiento de 120 proyectos de su autoría durante su primer mandato como representante vecinal en el período 2015-2019.

CONCEJO. La peronista Melina Morghenstein fue reelecta.

Melina Morghenstein recibió a LA GACETA en el despacho de su madre, Adriana, en el séptimo piso de la Legislatura. A pocos metros de allí está la oficina de Marta, tía y hermana respectivamente de las dirigentes peronistas. Pero no hay visitas ni encuentros ni saludos. Marta, que es contadora y se desempeñaba en Rentas, obtuvo la banca con el apoyo de su hermano Carlos. Adriana, a través de otro partido aliado a la Casa de Gobierno. A finales de mes pasado, cuando juraron como legisladoras, compartieron el escenario del teatro San Martín, pero las hermanas, lejos de felicitarse, se ignoraron.
Según Melina, este contexto no le resulta incómodo, ya que prioriza su gestión como representante vecinal. “Soy muy objetiva en mi trabajo. En estos años en el Concejo me pasó que el Ejecutivo municipal envíe proyectos y yo voté a favor. Pero es difícil apoyar una iniciativa si nos la acercan el mismo día de una sesión, sin permitirnos un estudio previo del tema”, dijo.

CON SU HERMANO. La legisladora Marta Najar responde a Carlos. lg play

“La mayoría de mis propuestas surge de la participación ciudadana, de reuniones con vecinos y de consultas con profesionales y mi equipo de trabajo. Por eso, entiendo que no hay una animosidad hacía mí solamente, sino hacia los vecinos que represento. Lamento mucho decirlo, pero veo que los próximos años se mantendrá esta situación, en lo que va desde lo administrativo hasta los pedidos de informes y los proyectos que eleve en el Concejo”, indicó. Incluso, mencionó algunos casos en los que se discutieron iniciativas similares a las suyas, pero “mis proyectos siempre son relegados o archivados”.

Su tío tomó distancia. “Yo integro el Ejecutivo municipal, y el Concejo es un ámbito autónomo, en el que resuelven los concejales”, afirmó. Y cerró con una “chicana” hacia su sobrina y su cuñado. “Me llama la atención que (Melina) no haya generado tantas propuestas cuando era funcionaria en la gestión de su padre”, aseveró Carlos Najar.

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