Un grupo de padres de un colegio que había hecho tres marchas para pedir que el párroco de Santo Cristo continúe en su cargo de representante legal, fue recibido por el arzobispo Carlos Sánchez. “Monseñor nos escuchó pero no nos dio una respuesta inmediata. Sólo nos prometió un tiempo de discernimiento, durante el cual él va a hablar con todos los docentes, alumnos y demás personal del colegio Nuestra Señora del Valle. Recién entonces tomará una decisión definitiva”, explicó Cecilia Monachessi, una de las madres del grupo de 10 personas que ayer por la mañana fue recibido por el prelado. Otras 20 personas se quedaron en la puerta del arzobispado rezando el rosario para pedir a Dios el éxito de la reunión.
La Escuela Social de Cultura Católica “Nuestra Señora del Valle” es una de las instituciones educativas fundadas en Banda del Río Salí por el padre Gregorio Jesús Díaz, fallecido en 1985. Al ser un colegio parroquial depende del Arzobispado. Además, desde su fundación, la representación legal está a cargo del párroco de la parroquia El Santo Cristo, en este caso del padre Edmundo Ortiz.
“Todo venía muy bien con el padre Mundi, como le decimos, hasta que de pronto nos enteramos que el lunes 4 pasado recibió una notificación del Arzobispado diciendo que ya no iba a ser el representante legal del colegio. Como padres comprometidos queremos una explicación. En dos años de gestión el padre Mundi hizo muchas obras en el colegio y en la parroquia. ¿Por qué justo cuando termina el año? El padre no sabe qué decirnos porque él acepta lo que diga el obispo. Si hubo algún cuestionamiento a su gestión queremos que también nos pregunten a nosotros”, señaló Monachessi.
Días pasados los padres enviaron una carta dirigida al arzobispo que decía: “nos gustaría que usted tome conocimiento de la otra parte que no fue escuchada, es decir, que sepa el bien qué hizo el padre Ortiz en tan poco tiempo. Como representante legal y pastor de nuestra Iglesia, él fue nuestra luz de esperanza para una comunidad dormida descreída y casi sin fe. Trabajó con nuestros alumnos, generando el diálogo y la escucha que se estaba perdiendo por gente que superpuso el bien común por el bienestar personal”.
LA GACETA no consiguió hablar con las autoridades eclesiásticas para conocer el trasfondo de la decisión tomada por el arzobispo. En la reunión habrían estado presentes, además del arzobispo, el vicario general, padre José Abuín, y el vicario para la Educación, padre Fernando Giardina.







