
WASHINGTON, Estados Unidos.- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su alarma ante hechos de violencia en el marco del proceso electoral en Bolivia.
La Comisión hizo un llamado al Estado boliviano para que tome las medidas necesarias para garantizar la seguridad, integridad personal y la libertad de expresión de sus habitantes en el contexto de este proceso.
Pidió que se den garantías a la prensa para cubrir el proceso de verificación de la votación e instó a conducir las investigaciones sobre los actos de violencia de manera eficaz y en cumplimiento del debido proceso.
Información recibida por la CIDH consigna que, a partir del 21 de octubre de 2019, se han realizado manifestaciones en ciudades del país, que incluyen a La Paz, Sucre, Oruro, Tarija, Cochabamba, Potosí, Trinidad y Cobija, exigiendo a los Tribunales Electorales Departamentales y al Tribunal Supremo Electoral “que garantice la transparencia en la fase de conteo de votos”.
Según información a la que accedió la CIDH, la Policía habría utilizado la fuerza para dispersar manifestaciones como la que se desarrollaba frente a la sede del conteo de las actas electorales, pese a que reclamaban de manera pacífica. En una de esas manifestaciones sufrió lesiones Waldo Albarracín, rector de la Universidad Mayor de San Andrés, que fue golpeado por una lata de gas lacrimógeno en el rostro.
También se conoció que manifestantes causaron graves incidentes; que incluyen incendios y daños a los tribunales electorales departamentales de Potosí, Tarija y Pando. La Comisión recordó al Estado que las fuerzas de seguridad tienen la obligación de permitir el desarrollo de las manifestaciones y aislar a los manifestantes que recurren a la violencia, procurando que el uso de la fuerza sea regido por los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad. (Especial)







