Argentina consiguió una remontada que invita a ilusionarse

Después de un primer tiempo para el olvido, la Selección levantó el nivel en el complemento y consiguió un empate con sabor a victoria frente a Alemania.

10 Oct 2019 Por Carlos Chirino
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LA SOCIEDAD. Acuña (8) tiró el centro, Alario (20) hizo el gol.

Sufrió mucho en el primer tiempo y se fue al descanso perdiendo por 2 a 0, marcador que podría haber sido más abultado, si no hubiese sido por un par de buenas intervenciones de Agustín Marchesín. Sin embargo, en el complemento cambió el chip, mejoró la imagen y terminó empatando un partido que hasta lo podría haber ganado. El seleccionado argentino se fue de Dortmund con una sonrisa por el 2 a 2 conseguido frente a Alemania, ya que una vez más demostró que va por el buen camino.

“Lo importante es que supimos cambiar y entender el partido. El primer tiempo no fue bueno, cometimos errores y nos agarraron de contra”, fue el análisis de Lionel Scaloni. El desconcierto reinó en el conjunto “albiceleste” en la primera parte. En especial desde los 10 minutos, porque antes había intentado ser protagonista manejando la pelota, aunque sin tener profundidad.

La dinámica y la presión que ejerció el equipo local fueron demasiado para una Argentina sin rumbo. Serge Gnabry fue el encargado de abrir el marcador a los 15 minutos y a partir de ahí prácticamente todo fue de Alemania. Y para colmo, el segundo tanto llegó luego de un error de Marcos Rojo. El ex jugador de Estudiantes perdió el balón cerca del área, Gnabry aprovechó el desacierto y envió un centro para que Kai Havertz ponga el 2-0. Después de ese gol, los “teutones” siguieron siendo amplios dominadores y empezaron a reaparecer algunos fantasmas. La “paliza” que le pegó España a la Selección en 2018, en aquella goleada por 6 a 1 en Madrid, dos meses antes del Mundial de Rusia, comenzó a sobrevolar nuevamente. Cada avance de Alemania parecía gol. Argentina no hacía pie en ningún sector de la cancha y la figura de Marchesín se agigantaba para evitar otra caída de su valla.

“Supimos entender el partido en el segundo tiempo”, aseguró Scaloni. No hay dudas que fue así. Afuera Rojo y Ángel Correa (ambos de muy mal desempeño) y adentro Marcos Acuña y Lucas Ocampos apenas se reinició el juego. Hubo cambios de nombres y de sistema. Argentina pasó a jugar con tres en el fondo y, con el correr de los minutos, empezó a ser protagonista. Paulo Dybala, considerado por muchos como el abanderado de esta renovación, prácticamente no entró en juego y desapareció entre los defensores locales. A los 16’, el entrenador decidió que el cordobés ya había desperdiciado una nueva oportunidad de mostrar su potencial y lo reemplazó por Lucas Alario, en otro cambio que resultó clave.

Acuña, Ocampos y Alario fueron los abanderados de la remontada, muy bien acompañados por Rodrigo de Paul. El descuento fue obra del “Pipa”, luego de un preciso centro de Acuña. Y el empate llegó en los pies de Ocampos, acción en la que Alario tuvo una gran participación.

Sin la presencia de Lionel Messi (suspendido por la Conmebol luego de la Copa América) ni de los jugadores de River y Boca, el seleccionado argentino reaccionó a tiempo y dejó muchas cosas positivas de cara al futuro. Alario demostró que está en condiciones de pelear un lugar para ser el referente de área que el equipo necesita; Ocampos aprovechó al máximo la chance y tuvo un debut soñado con la “Albiceleste”, con una gran actuación por la banda izquierda, coronándolo con el gol del empate; Acuña entró y fue una pesadilla para los defensores alemanes; mientras que De Paul tuvo un gran despliegue, fue el motor del equipo y demostró que está afianzado en el puesto.

Lo que parecía que iba a ser una pesadilla, terminó con una sonrisa. El domingo, ante Ecuador, Argentina deberá confirmar que va por el camino correcto.

En el partido de ayer hubo dos tiempos diferentes. En el primero, Argentina se equivocó mucho en los pases. Para colmo, la Selección puso un sistema 4-4-2, mientras que Alemania esperaba con 5-4-1 por lo que los pases filtrados eran interceptados. De esa manera, salían de contra muy rápido y eran efectivos. Eso cambió en el complemento, cuando Lionel Scaloni armó una línea de cinco. De esa manera, el equipo presionó un poco más arriba, forzando al error del local en la salida. Creo que el DT acertó con las modificaciones, en especial con el ingreso de Lucas Alario, que tuvo mayor movilidad y le dio más agresividad a la ofensiva. Hubo puntos altos como Leandro Paredes o Agustín Marchesín. Argentina logró revertir a tiempo su imagen y rescató un empate que fue merecido, porque pasó a dominar claramente el desarrollo del partido; sobre todo a partir del descuento. Fue un tiempo para cada uno.

Este proceso de Argentina es bueno, hay un gran futuro. Pero debemos tener paciencia. Tomando como ejemplo justo a Alemania, creo que los procesos largos son fundamentales en todo equipo. Ellos salieron campeones en 2014 y en 2018 se despidieron en primera ronda del Mundial de Rusia, pero bancaron al DT y su idea se va fortaleciendo con el paso del tiempo. En los últimos partidos, quedó en claro que nosotros recién estamos en ese camino; los jugadores de poco van asimilando la idea futbolística que tiene Lionel Scaloni; y con el tiempo se va a lograr un buen equipo. Pero la paciencia es fundamental porque los procesos se fortalezcan con resultados y con rodaje. Sabemos que los argentinos somos resultadistas, que queremos ganar siempre. Pero quedó demostrado que el DT no se desesperó y con los cambios le permitió al equipo remontar un 0-2 que parecía imposible de revertir. Hay que seguir así.

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