Trump quiere preso al jefe de la investigación en su contra

El mandatario sugirió que el diputado demócrata Schiff debería ser arrestado por traición.

FURIA. Trump no deja de elevar el tono en sus respuestas a opositores. Reuters FURIA. Trump no deja de elevar el tono en sus respuestas a opositores. Reuters
01 Octubre 2019

WASHINGTON, Estados Unidos.- La investigación de la Cámara baja de Estados Unidos sobre una posible impugnación al presidente Donald Trump por pedir a una potencia extranjera que investigue a un rival político se intensificará esta semana, con testimonios que respondan a denuncia hecha por un agente del Servicio de Inteligencia de Estados Unidos. El denunciante no fue identificado públicamente.

La denuncia se basa en una llamada telefónica del 25 de julio, en la que Trump pidió a su par ucraniano, Volodymyr Zelenskiy, que investigue a Joe Biden, uno de los principales candidatos demócratas que aspira a desafiarlo en 2020, y a su hijo Hunter, que formaba parte del consejo de administración de una compañía de gas ucraniana.

Los demócratas acusan a Trump de presionar a un aliado vulnerable de Estados Unidos para que investigue a un rival político, con el fin de obtener un beneficio político.

Trump viene elevando el tono de las críticas contra sus rivales políticos, desde que los demócratas de la Cámara baja anunciaron, el martes pasado, que iniciarían una investigación sobre un posible juicio político.

La reacción del mandatario no hace más que empeorar la situación y ahora se levantan críticas hasta dentro de sus propias filas.

Ayer, sugirió que el representante Adam Schiff -quien lidera la investigación- debería ser arrestado por “traición”. El comentario vuelve a agitar críticas por la forma en que Trump viene manejando el escándalo.

El domingo, publicó, en Twitter, que quería conocer al denunciante, a quien llamó “mi acusador”, así como a “la persona que le dio ilegalmente esta información”. “¿Estaba esta persona ESPIANDO al presidente de Estados Unidos? ¡Grandes consecuencias!”, escribió. Y siguió, con tono de amenaza: “El representante Adam Schiff emitió una declaración terrible y FALSA, pretendió que era mía y que era la parte más importante de mi llamada con el presidente ucraniano, la leyó en voz alta al Congreso y al pueblo estadounidense. NO tiene relación con lo que dije en la llamada. ¿Arresto por traición?”, tuiteó Trump.

Según la Constitución estadounidense, la traición es cometida por un ciudadano o no ciudadano residente en territorio del país “sólo” si hace la guerra contra la nación o da apoyo material, no sólo moral, a un enemigo declarado de Estados Unidos. Ayer, elevó la apuesta, al sugerir que cualquier otro intento de destituirlo equivaldrá a una traición y podría desatar una guerra civil.

Lo hizo con un método que ya es habitual en él: reproducir por Twitter declaraciones de otras personas. En este caso, declaraciones del reverendo Robert Jeffress, un pastor bautista de Dallas, Texas, en una entrevista con el Canal Fox News: “Si los demócratas consiguen remover del cargo al presidente, esto causará una fractura tipo guerra civil en esta nación, de la cual nuestro país no se repondrá jamás”.

La respuesta llegó desde su propio partido, en voz del representante Adam Kinzinger, legislador del oficialismo republicano y ex piloto de la Fuerza Aérea, quien encontró “repugnante” el comentario. “He visitado naciones devastadas por la guerra civil. Nunca imaginé que un comentario tal fuera repetido por un Presidente. Esto es más que repugnante”, señaló en Twitter.

La llamada telefónica se produjo después de que Trump congeló casi 400 millones de dólares en ayuda a Ucrania para hacer frente a insurgentes separatistas respaldados por Rusia en la parte oriental del país. La ayuda se concedió posteriormente.

La Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes dirige la investigación del juicio político. La investigación en la Cámara baja, de mayoría demócrata, podría llevar a la aprobación de una orden de destitución contra el presidente republicano y a un juicio posterior en el Senado, liderado por los republicanos, sobre si se debe destituir a Trump del cargo. (Reuters)

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