Habrá menos ómnibus en las calles tucumanas si falta el combustible

"Los mayoristas de Tucumán están desabastecidos, no estamos consiguiendo gasoil”, informó Berretta, de la cámara del sector. El litro de combustible alcanza los $ 58.

07 Sep 2019 Por Martín Dzienczarski
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INCERTIDUMBRE. Si el abastecimiento no se regulariza, los usuarios afrontarán demoras más prolongadas por la reducción de frecuencias. la gaceta / foto de Inés Quinteros Orio (archivo)

Los empresarios de transporte público alertaron que hay faltantes de combustible en las bocas de distribución locales y que podrían verse afectadas las frecuencias, si no se regulariza la situación. “Damos a conocer la situación por la preocupación que tenemos, porque si no se regulariza la situación en el fin de semana, ¿qué hacemos?”, informó Jorge Berretta, vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat) y uno de los titulares de la firma Leagás Sociedad Anónima.

El representante de la cámara de transportistas explicó que el sector se ve nuevamente golpeado por un cóctel de tres elementos: “el Gobierno nacional liberó el precio del combustible para el transporte público para la industria, el agro y el transporte público, y lo mantiene congelado a los usuarios minoristas. Por ende, estamos pagando entre $ 50 y $ 58 el litro de gasoil, lo que impacta en las ecuaciones de las empresas. Además, los mayoristas de Tucumán están desabastecidos, no estamos consiguiendo gasoil. Se ha cortado la cadena de créditos y tenemos que salir a buscar combustible al contado en otros puntos. Hay desabastecimiento durante el fin de semana”, planteó Berretta. Y agregó: “estamos luchando en contra de la corriente por la situación económica y contra el desabastecimiento, porque esto es muy grave”.

Los representantes de la Cámara de Comerciantes de Derivados del Petróleo, Gas y Afines (Capega) en Tucumán confirmaron que el transporte tiene inconvenientes para abastecerse de combustible. “Las empresas de colectivos suelen hacer compras directas a petroleras o a mayoristas. En ese segmento efectivamente sí hubo aumentos por disposición del Poder Ejecutivo Nacional, donde se autorizaron aumentos respecto al gasoil para el agro y consumidores mayoristas”, comentó a LA GACETA Sebastián Vargiu, vicepresidente de Capega en la provincia.

Vargiu afirmó que se mantiene el congelamiento en el valor de los combustibles a nivel minorista, como había anunciado el Gobierno nacional. “En los niveles minoristas no hubo cambios, se mantienen congelados los precios por 90 días, a los valores de agosto. El abastecimiento en estaciones de servicio está garantizado y es normal, salvo algunos problemas puntuales de logística en algunas bocas y banderas, pero el abastecimiento es normal”, completó el representante de la cámara del sector. “Quienes sí se nutren directamente de las estaciones de servicio son las empresas de transporte de carga, en general las firmas chicas, y ahí si bien no hay variaciones de precios, lo que los complica es la financiación, dadas las tasas prohibitivas del mercado para la negociación de valores”, agregó.

Cruzada por el gasoil

Hace una semana, la cotización de la firma Petroarsa había marcado el valor mayorista del gasoil Euro-5 en $ 53,50, de contado (es el combustible que utilizan la mayoría de las unidades). Hasta el 20 de julio, el litro de combustible estaba a $ 45. Según los empresarios, esta semana el valor máximo al que se comercializa el litro de gasoil es $ 58. Por mes, las empresas de transporte público tucumanas utilizan casi 3 millones de litros de gasoil para brindar servicio en los recorridos que cubren las 56 líneas de colectivos urbanas, metropolitanas, itnerurbanas y rurales.

“No queremos ser irresponsables, pero podría agravarse la situación a partir de la semana que viene y si no se regulariza habrá que restringir servicios”, insistió Berreta.

Los empresarios del transporte público llevan casi dos años reclamando con urgencia que se adopten medidas para sanear la ecuación económica del sector. Junto a la devaluación del peso frente al dólar y la inflación, su principal reclamo es contra la eliminación del subsidio nacional a los combustibles. Desde enero de este año, las empresas de colectivos dejaron de adquirir el litro de gasoil a $ 10, y comprarlo al precio de surtidor.

Preocupación

El titular de la Unidad Operativa de Tránsito y Transporte Público de la Municipalidad, Enrique Romero, confirmó que los faltantes de gasoil en el transporte público se anticipaban desde la decisión de liberar el valor del combustible para mayoristas.

“La preocupación la tenemos desde el decreto firmado por el presidente Mauricio Macri el lunes, cuando liberó el precio del combustible mayorista. Los empresarios del transporte público no cargan en una estación de servicio, ellos compran cisternas con 20.000 litros. Como se liberó el precio mayorista al agro, industrias, al transporte y a las estaciones de servicio sin bandera, se termina perjudicando al pasajero: no es que los proveedores no tienen gasoil, lo que no tienen es precio”, explicó el funcionario municipal. Y agregó: “no es que no haya stock si no que está sin precio por la inestabilidad. Al no fijarse precio luego de que se libera el valor, se produce esta bola de nieve”.

Romero detalló que la situación del transporte es “preocupante”, porque la devaluación y la inflación alejaron aún más el valor técnico de un viaje en colectivos en la ciudad de la tarifa fijada y de los subsidios compensatorios. El funcionario de la Intendencia de San Miguel de Tucumán enfocó sus críticas contra el Gobierno nacional: “esta medida perjudicará enormemente al transporte de pasajeros. No sé por qué Macri toma estas medidas. Me parece que no tiene claro si es candidato a presidente o presidente de la República. Para mí, debería pedir licencia y que gobierne hasta las elecciones (la vicepresidenta Gabriela) Michetti, (el presidente del Senado, Federico) Pinedo, o (el titular de la Cámara de Diputados, Emilio) Monzó”. Y añadió: “cada medida que toma genera consecuencias en otros sectores. Es como las viejas pelotas de fútbol, con cascos. Se rompía un casco, ibas a una talabartería a cambiarlo pero ese casco nuevo rompía los viejos. Bueno, Macri hace lo mismo: cada medida que toma la define sin razonarla, sin consenso. Tiene un parlamento que no funciona, instituciones políticas sin credibilidad y toman estas medidas traídas de los cabellos”.

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