Reclamos por una obra inconclusa en el acceso a Trancas

Habitantes del municipio piden que concluyan los trabajos para evitar más accidentes.

07 Jul 2019 Por Luciana Nadales

Los 71 kilómetros que separan San Miguel de Tucumán de la Municipalidad de Trancas, por la ruta 9, están marcados por diferentes cruces que generan desde confusión hasta pánico entre los conductores. A metros de llegar al acceso de esa ciudad, se encuentra el que los vecinos consideran el cruce más peligroso. Un camino de tierra hace frenar a los vehículos que circulan del norte o del sur.

Según los habitantes de la zona, hace más de cinco años en ese lugar hay una obra paralizada, cuyo objetivo era mejorar el pavimento y los cruces de la ruta, para tener una mejor conexión y evitar posibles accidentes.

“No creo que terminen esa obra. Muchos dicen que ya no está el dinero que estaba destinado para ese trabajo y ahora nadie se hace cargo. Es un peligro para todos”, afirma una comerciante que no quiere revelar su nombre. “Hicieron ese desvío y si querés salir hacia la ruta, no ves nada con la neblina y te tapan los guardarraíl (vallas de seguridad que se colocan al costado de las rutas). Es un peligro total”, destacó la mujer.

Según dijeron los vecinos, los accidentes se ocasionan de forma recurrente y exigen que concluyan de una vez con la obra que tanto los afecta. El camino de tierra conduce tanto a la entrada de Trancas como a una estación de servicio. Además, allí funciona una parada de colectivos de larga distancia. De acuerdo con lo que dijeron, al no haber semáforos, señalización ni iluminación en ese cruce, “van a continuar los accidentes porque es un desastre”, destacó un vendedor.

TRÁNSITO. Los vecinos remarcan que el cruce es un punto inseguro. la gaceta / fotos de Analía Jaramillo

En el trayecto a Trancas, se pueden observar diferentes cruces peligrosos en la ruta 9. Uno de ellos, en Ticucho. La zona está señalizada pero la gente consultada que vive al costado de la ruta, permanece atemorizada ya que al haber tanto tráfico y poca iluminación de noche, dudan al cruzar la ruta o al esperar un colectivo en las paradas. “Acá hay muchos accidentes justamente por eso. Hay tantos autos y camiones que van y vienen… acá estas parado y no sabes cuando podes ser atropellado”, dijo una vendedora de quesos artesanales.

Los controles policiales y de Gendarmería, en la estación de peaje distante unos 50 kilómetros de la ciudad, se realizan de manera rutinaria y según dijeron los agentes, desde este fin de semana se incrementarán debido a las vacaciones de invierno que se avecinan.

“Hay mucha gente que viaja desde el Norte. Entonces nosotros estaremos más presentes aquí en la ruta. Debería haber más señalización e iluminación en los tramos, pero eso ya no es nuestra responsabilidad”, argumenta un uniformado. En referencia a la delimitación de las líneas amarillas en el suelo, uno de los oficiales dejó en claro que la pintura que hasta hace un tiempo utilizaban era acrílica, lo que permitía que hubiese mejor visibilidad al conducir. En cambio, en la actualidad eso cambió y opina que ese cambio puede ser un factor influyente en los incidentes.

Al continuar el recorrido por ruta 9, pasando Benjamín Paz (a sólo unos 16 kilómetros de Trancas), los conductores se topan con tramos deteriorados de la calzada, lo cual, según dijeron algunos de ellos, provoca inestabilidad del vehículo.

El cruce de la ruta 9 con la ruta 311, es uno de los más concurridos ya que los caminos conducen a la localidad de San Pedro de Colalao y a Rosario de la Frontera, Metán y Salta. Hay mucho tránsito y a la vez, al carecer de semáforos y correcta señalización, los automovilistas deben frenar y esperar su paso, y luego doblar en una curva hacia San Pedro o continuar derecho hacia la provincia vecina prestando doble atención.

ASFALTO Y RIPIO. Varios tramos de los caminos están en malas condiciones.

La obra en plena ruta 9 que se encuentra inconclusa en la puerta de acceso a Trancas, ocasiona que tanto quienes transitan la zona deban extremar precauciones.

“Esto es un peligro para nosotros. La obra supuestamente la iban a hacer para que la ruta esté en mejores condiciones y disminuya el peligro. Ahora sólo es una ruta a medio hacer y un camino de tierra que confunde. De noche no se ve nada y uno tiene que adivinar. Por eso se producen los accidentes”, agregó la comerciante.

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