SIN SANTUARIO. México no puede considerarse un país seguro para quienes huyen del crimen organizado. Reuters

CIUDAD DE MÉXICO.- La organización “Médicos Sin Fronteras” (MSF) advirtió que la decisión de Estados Unidos de incluir a la ciudad mexicana de Nuevo Laredo, en el estado de Tamaulipas, como un centro retención de migrantes constituye “una política inhumana” que dejaría a los solicitantes de asilo en manos del crimen organizado.
“Devolver a personas que buscan asilo y obligarlos a permanecer en Nuevo Laredo es una política inhumana, es ponerlos en manos del crimen organizado, donde ser migrante es sinónimo de ser una mercancía”, alertó María Hernández, integrante de MSF en México.
En la misma línea, la organización reseñó que -en su espera para entrar legalmente a Estados Unidos- los migrantes “se encuentran expuestos a robos, violaciones, extorsiones, secuestros e incluso, homicidios”.
MSF ofrece atención médica, psicológica y social en varios albergues de Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, dijo Hernández. Según sus estadísticas, un 45% de los pacientes atendidos de enero a mayo 2019 en Nuevo Laredo sufrieron un hecho de violencia en esta ciudad.
“La mayoría de los pacientes no salen a la calle porque el riesgo de secuestro es inminente. El 12% de los pacientes asistidos en el programa de salud mental en 2019 habían sido víctima de secuestro, un 58% de ellos en los siete días previos a la consulta”, señaló la organización.
Los solicitantes de asilo que atiende en Nuevo Laredo “constituyen un flujo mixto” que proviene de países como Cuba, República Democrática de Congo, Angola o Camerún y también México. “Son los centroamericanos los más vulnerables al secuestro, y es esta población la que será devuelta en mayor número bajo el protocolo ‘Quédate en México’”, acordado entre autoridades mexicanas y estadounidenses. “México no puede considerarse ‘País Seguro’ para quienes huyen de la violencia, y Tamaulipas es una muestra, al punto que Washington insta a no viajar allí por el riesgo de secuestro”, añadió.
Hernández advirtió que los grupos delictivos identifican a los migrantes apenas llegan a Nuevo Laredo. “Son secuestrados en las terminales de autobuses. Hay casas donde son retenidos para ser extorsionados, golpeados, violados. Sufren amenazas de muerte, son detenidos por largo tiempo para trabajos forzados, sufren explotación sexual o reclutamiento forzado por bandas criminales”, denunció.
En la frontera sur, las redadas y detenciones masivas, que se han incrementado en las últimas semanas, fuerzan a la población migrante a la clandestinidad y bloquean su acceso a los servicios médicos, denuncia MSF.
“La criminalización tiene consecuencias. Una de ellas, ya la estamos viendo: el número de consultas atendidas en los últimos días se ha visto reducido. La conclusión es obvia: hay gente con necesidad de servicios médicos que no los está recibiendo”, explicó Sergio Martín, coordinador general de MSF en México.
Las redadas en Coatzacoalcos se produjeron durante las negociaciones entre México y Estados Unidos, que anunciaba un acuerdo para reducir la migración, con especial atención a la frontera sur. (Télam-Especial)







