
BRASILIA, Brasil.- El presidente Jair Bolsonaro justificó el trabajo infantil, que está penado por ley en Brasil, así como la autorización de portación de armas para menores de edad, que fue rechazada por el Congreso. “Cuando un chico de nueve o 10 años está trabajando, siempre hay alguien que dice que eso es trabajo esclavo, yo no sé si es así”, planteó, y siguió: “pero cuando la gente ve a un menor fumando un cigarrillo de crack nadie dice nada”.
“Nostalgia de aquella época donde había muchos más deberes que derechos. Hoy sólo hay derechos y deber casi ninguno, y por eso nos hundimos cada vez más”, dijo el presidente de Brasil, en su habitual transmisión por Facebook.
El presidente consideró que sería interesante que haya una revisión de la legislación que no autoriza el trabajo de menores de 14 años, pero aclaró que no será él quien la impulse.
“Trabajar no afecta la vida de nadie, pero quédense tranquilos que no voy a presentar ningún proyecto que despenalice el trabajo infantil porque si lo hiciera sería masacrado”, admitió durante una transmisión en vivo anoche por las redes sociales.
Recordó que, de niño, vendía pescado en una ciudad del interior del estado de San Pablo y que “mi hermano mayor ya trabajaba duro en el campo a los ocho, nueve años”.
“Yo aprendí a conducir vehículos manejando tractores, yo araba. ¿Eso es irresponsabilidad?, para nada”, aseguró.
Luego Bolsonaro retomó un tema que le es caro desde la campaña electoral de 2018: la autorización para que menores de edad puedan portar armas. Meses atrás, el mandatario intentó hacer pasar la autorización como un decreto presidencial, que fue rechazado por el Congreso. “Yo empecé a disparar de joven y no había ningún problema en ello, mi padre tenía una escopeta que yo usaba en medio del monte, donde disparaba de lo lindo”, finalizó con naturalidad.
En Brasil, según datos oficiales de 2016, trabajan alrededor de 1,8 millones de menores de entre 5 y 17 años.
Las declaraciones fueron criticadas en los medios de comunicación, por expertos en temas laborales y ambientales y por legisladores opositores. “Quién fumó paco parece haber sido Bolsonaro. ¡Rivotril para él!”, dijo el senador Randolfe Rodrigues, del partido ambientalista Red Sustentabilidad.
La Constitución de Brasil prohíbe el trabajo nocturno, peligroso o insalubre a menores de 18 años y cualquier tipo de empleo a menores de 16, excepto en la condición de aprendiz, desde los 14 años. (Télam)







