Fabrican cuchas para que los perros de la calle no pasen frío en el invierno

La Municipalidad de Monteros ya instaló las casitas de madera en las calles, en sitios críticos. En Tafí Viejo ya se están construyendo.

25 Jun 2019 Por Lucía Lozano

> EL RINCÓN DE LAS MASCOTAS

“Chano” es uno de los perros más famosos de Monteros. Desde que era cachorro, deambula por el Paseo del Milagro, donde se encuentra la Iglesia nuestra señora del Rosario. Allí, a metros de un kiosco, se tiraba a dormir, a la intemperie. A veces, solo un par de cartones lo separaban del piso helado en las madrugadas de invierno. Pero desde el sábado, sus noches ya no son iguales. Porque ahora descansa en una cómoda casita roja de madera. Además, lleva puesto un chaleco polar.

No es el único caso. La Municipalidad de Monteros aprovechó un material que les sobraba y en el taller de carpintería se pusieron manos a la obra. Ya colocaron 10 cuchas y están realizando 20 más. En cada casita -de 1,30 metros cuadrados- pueden entrar hasta dos o tres canes, según explicó Eduardo Brito, director de Servicios Públicos del municipio.

MANOS LA OBRA. En la carpintería municipal armaron las cuchas.

Brito, a cargo de la iniciativa, comentó que la idea nació después de hacer un censo de los perros abandonados que hay en la ciudad. En total, encontraron 85 canes callejeros y otros 70 que, pese a que están deambulando, duermen en garages o patios de casas de familias. “A todos trataremos de darles un techo. Ya llegaron las bajas temperaturas y la idea es que no sufran”, resaltó. “La verdad que tenemos muchos animales dando vueltas, en una situación penosa. Fueron muchos años de abandono. Por suerte ahora estamos trabajando en el tema, haciendo controles de población canina”, comentó el funcionario, que también encabeza la Dirección de Medio Ambiente.

“La primeras cuchas las instalamos en los sitios más críticos: la zona céntrica, cerca de los cajeros automáticos y de la iglesia, y en la comisaría. También les entregamos a personas que rescatan animales y los albergan en sus terrenos”, detalló.

Las cuchas están empotradas y, casi todas, ubicadas bajo lugares cubiertos o semicubiertos (para que la madera no se dañe rápidamente). En el interior tienen colchones que fueron fabricados con las pancartas que donaron distintos partidos políticos. “Todo fue reciclado. Darles techo a los perros nos insumió muy pocos recursos. Una muestra de que cuando se quiere, se puede”, destacó Brito. Y contó que distintas ONG de la zona se sumaron a la iniciativa y les pusieron chalecos a los animales. “Además, ya nos llamaron comerciantes para donar más materiales a esta causa”, añadió.

Crear un mundo mejor para los animales puede ser viable con pequeños gestos solidarios, considera Agustina Amenguala, rescatista de la ONG “Callejeritos Felices”, de Monteros. Con donaciones de telas, les confeccionan la ropa a los perros. Además, se encargan de buscar animales abandonados y acompañarlos en los procesos de esterilización (alguien debe cuidarlos después de la cirugía), los alimentan, juegan con ellos y les buscan familias que los adopten.

TOQUE FINAL. Antes de ponerlas en la calle pintaron las cuchas.

Monteros es una localidad al sur de la provincia que cuenta con casi 24.000 habitantes. Aunque hay bastante solidaridad con los animales, según Agustina, “alta concientizar a la sociedad sobre la importancia que tiene la esterilizacion en las mascotas, tanto de machos como de hembras, para evitar que siga creciendo la cantidad de canes en la calle. “Además, hay muchos dueños irresponsables que no ven a sus animales como seres vivos, que sienten. Es una triste realidad, que podremos modificar si unimos fuerzas”, expresó la joven, y aplaudió la construcción de cuchas: “es una de las tantas maneras de ayudar, en vez de caer en la indiferencia y mirar para el costado”.

En Tafí Viejo

Otra localidad donde los perros callejeros tendrán techo es Tafí Viejo. En la “Ciudad del Limón”, un carpintero hizo la propuesta y la Municipalidad dio el Ok. Federico Aparicio cuenta que desde pequeño es muy mascotero. En su casa siempre le enseñaron el respeto por los animales y en más de una oportunidad adoptaron canes y gatos abandonados.

“En los días de mucho frío, caminando por el centro de Tafí, vi varias cajas de cartones que la gente ponía para los perros. Así fue que se me ocurrió diseñar una casita y proponerle al municipio que se hagan estos refugios”, cuenta Federico, que tiene un taller de carpintería artística.

Las cuchas se están construyendo de pino, una madera económica y al mismo tiempo bastante resistente. Con ayuda de las ONG se determinaron los lugares dónde se colocarán: sitios donde hay más animales callejeros (el centro, cerca de los bancos y las iglesias). La idea es que las casillas estén encadenadas para evitar que las roben, adelantó Aparicio. En su interior, tendrán mantas donadas, indispensables para que los canes se mantengan calientes en las frías noches.

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