Un anuncio que causó un temblor electoral

Cristina Fernández vuelve al centro de la escena; desconcierta a sus contrincantes y asume un rol secundario para las internas que se vienen.

19 May 2019
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La candidatura de Macri queda más en duda que nunca
Sergio Berensztein - Analista político

La movida de Cristina Fernández ratifica la predominancia del votante moderado, porque Alberto Fernández es una intención de generar una fórmula menos abrasiva, con menos miedo. Por su reputación, incluso en el video de Cristina está muy claro: busca atraer a sectores amplios que rompan el sectarismo y las posturas radicalizadas que la caracterizaron. ¿Alcanzará? Creo que no, que difícilmente el hecho de que Cristina vaya de vice reduzca el miedo o el rechazo que tienen las fuerzas moderadas y los mercados por su presencia. Queda la sensación de que ella es la (Vladimir) Putin de este (Dmitri) Medvedev. Me parece que no alcanza para acotar el efecto “presencia de Cristina”. Ahora, si esto se complementa con otras figuras, al margen de (Sergio) Massa, con otros gobernadores apoyando este intento, con figuras moderadas más amplias, con parte del radicalismo... Lo que es evidente es que el más afectado con esto es Mauricio Macri, porque el actual Presidente valía como candidato en la medida en que estuviese Cristina en frente. La candidatura de Macri hay que ponerla aún mas en duda. Tanto para María Eugenia Vidal como para Horacio Rodríguez Larreta son horas definitivas: deben definir si rompen la alianza Cambiemos para hacer una alianza con lo que queda de Argentina Federal. Es un escenario nuevo, hay que ver como se acomodan los melones. Estamos ante una situación que marca la preeminencia del votante moderado.

En política, nada está absolutamente cerrado
Rosendo Fraga - Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría

Hace un cuarto de siglo, el país se vio sorprendido por un pacto político inesperado: el de Olivos, acordado entre Carlos Menem y Raúl Alfonsín. Algo similar ha sucedido ahora con la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández. El entonces Presidente decía que el éxito en política requería tres condiciones: información, secreto y sorpresa. La decisión de Cristina Kirchner en esta oportunidad parece haber coincidido exactamente con la afirmación de Menem. Tiene lugar, en las dos semanas de mayor vértigo político, por lo menos desde que Mauricio Macri llegara al poder, el 10 de diciembre de 2015. El 7 de mayo, el tema todavía era el acuerdo convocado por Macri, ampliado a sectores sindicales, empresarios y sociales; dos días después, el lanzamiento del libro de Cristina en la Feria del Libro; el domingo 12, el aplastante triunfo de Juan Schiaretti en Córdoba y sus definiciones; dos días más tarde, la visita de la ex Presidenta al Consejo Nacional del PJ, fotografiándose con gobernadores e intendentes; otros dos días después, el conflicto con la Corte por la eventual postergación del primer juicio contra Cristina. Ahora, el anuncio de su fórmula secundando como vice a Alberto Fernández y el martes 21, concurre a tribunales, al inicio del primer juicio oral contra ella. Faltan tres semanas para que se formalicen las alianzas y un mes para que se oficialicen las candidaturas. En esta vorágine, muchas cosas pueden pasar hasta dichas definiciones, pero algo es claro: la iniciativa la ha tenido Cristina. Las primeras repercusiones, muestran un impacto político alto, aunque en realidad el cambio no sea tanto. La ex Presidenta ha resuelto el dilema de Hamlet de “ser o no ser”. Finalmente integrará la fórmula presidencial, pero como Vice no como Presidente. Será una situación poco usual: los votos son del segundo y no del primero. Ella hasta ahora es el candidato con más intención de voto, mientras que Alberto Fernández tiene mucho menor nivel de conocimiento en la opinión pública y no tenía intención de voto. Ella jugará un rol decisivo en la campaña. ¿Se votará por ella o por él? No cabe duda que el voto popular que se mantiene fiel al Kirchnerismo, lo hará por ella. En caso de ganar: ¿Será un Vicepresidente protocolar, a lo sumo limitado a presidir el Senado o ejercerá el rol político relevante derivado de su caudal electoral? Es probable que sea más lo segundo que lo primero. A ello se agrega que en Argentina nunca ha sido fácil la relación entre Presidente y Vice. ¿Será esta una excepción? Pero nada está absolutamente cerrado en la política argentina todavía y los plazos mencionados para los límites de alianzas y candidaturas son un tiempo político-electoral muy largo en Argentina.

“Está cansada y absolutamente agotada”
Julio Bárbaro

“Cristina Fernández está de retirada. Nombra a un heredero (Alberto Fernández) y no a un delegado del poder (como lo fue Daniel Scioli). La ex presidenta anuncia su candidatura a vice porque está cansada de 15 años de poder kirchnerista, de las causas judiciales y absolutamente agotada de ver a su hija enferma”. Esa es la visión que el analista político Julio Bárbaro tiene del anuncio que ayer hizo Cristina. En una charla con LA GACETA, el ex funcionario menemista indica que Alberto Fernández puede ser considerado como el más amigo de la familia Kirchner, pero que tiene rechazos en distintos sectores. “Suelo decir que es difícil encontrar alguien que no lo quiera a (Carlos) Corach, como también es difícil hallar a alguien que quiera a Alberto Fernández”, compara. Y sigue: “guste o no, Cristina era un mito, pero el candidato elegido no sólo no lo es, sino que tampoco soporta una elección popular; ladra con poder prestado”, acota. Bárbaro afirma que los anuncios K duplican las chances electorales de Alternativa Federal. “Lo que alteró la política nacional ha sido el triunfo y el discurso del gobernador reelecto de Córdoba, Juan Schiaretti, que reivindicó al peronismo, en particular, y a la democracia, en general”, afianza. A su criterio, Alternativa Federal, que va hacia un frente democrático con socialistas y radicales, ocupa el centro de la escena y deja a Mauricio Macri a la derecha y a Alberto Fernández, a la izquierda. “Es Cristina, sin serlo”, finaliza.

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