Se ordena la circulación en el Camino de Sirga

Fijan una única dirección de circulación hacia el cerro. La vieja ruta -perteneciente a la comuna de El Manantial- sirve ahora para quienes transitan hacia el este, de modo exclusivo.

26 Abr 2019 Por Soledad Nucci
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HACIA EL CERRO. La Municipalidad habilita formalmente su nuevo carril. LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO.-

> ¿Sabías que?
El camino de sirga es una restricción al dominio que tiene vieja data y se lo estableció para favorecer el tráfico fluvial. Se llama sirga -justamente- en referencia a una antigua modalidad de navegación, que consistía en tirar a las embarcaciones desde las orillas, con un cabo que llevaba ese nombre.

Desde hoy, los dos caminos de sirga que dividen Yerba Buena y El Manantial y que corren uno junto al otro -salvo por el canal entremedio- van a tener una única mano de circulación, cada uno.
La vía norte, correspondiente a los yerbabuenenses, servirá para subir hacia el cerro. Por la otra, solo se podrá transitar hacia el este.
Para que se establecieran los sentidos únicos primero fue necesario que el municipio construyera su trocha. Esa obra comenzó en 2015 y culminó a fines del año pasado.
Pese a que los carteles que indican la dirección que corresponde se encuentran colocados desde ese entonces, los automovilistas han estado transitando a su gusto.
Ahora con la habilitación formal se espera que la disposición sea respetada. Para eso, la Municipalidad informó que una cuadrilla de la Guardia Urbana Municipal (GUM) hará patrullajes.

¿Qué decía el proyecto original?

La historia del nuevo camino comenzó a plasmarse en junio de 2015, cuando en la Casa de Gobierno se hizo la apertura de los sobres licitatorios. La ceremonia estuvo encabeza por Juan Manzur, que en ese tiempo era vicegobernador, y por el otrora intendente de Yerba Buena Daniel Toledo.
El proyecto original -que en aquella ocasión Toledo entregó personalmente a este diario- establecía que debía realizarse una vía de circulación rápida, con pavimento de hormigón rígido. En total, se debían pavimentar 4.980 metros, desde la ruta provincial 331 (Camino del Perú) hasta avenida Solano Vera.
En promedio, el ancho de la calzada tendría que tener nueve metros. También se debía colocar un sistema de iluminación y hacer una caminería para los peatones. Además, iban a construir una bicisenda y pistas de salud, según el boceto inicial. Las pistas quedaron en el tintero.

¿Cuánto costó la obra?

Al cabo de aquella licitación, la tarea le fue adjudicada a la constructora Helpa SA. Hubo otras propuestas, como las de Green SA, Falivene SRL, Construnort, Lobruno Estructuras, Ingeco y Marcalba. La mayoría de las empresas había pasado una cotización de alrededor de $ 54 millones, excepto la última, que la tasó en $ 75 millones.
La tarea fue financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que otorgó el primer crédito de unos $ 50 millones. De acuerdo con el último certificado, finalmente costó unos $ 70.000 millones.

¿Por qué demoró tanto?

La primera fecha de finalización la puso el ex intendente peronista Daniel Toledo, quien auguró que el sendero estaría listo a fines de 2015. Pasó el tiempo y no hubo más que unos cuantos movimientos de tierra. En 2016, su sucesor, el radical Mariano Campero, declaró que la tarea podría culminar en febrero o marzo de 2017. A cuatro años de aquella licitación, llegó el corte de cinta.

Cuando se le pregunta al inspector de la tarea por parte del municipio, Vicente Stagnetto, a qué se debió la demora, contesta que hubo un cambio de gobierno -primero- y una serie de cuestiones técnicas -después- que alargaron los tiempos. Incluso, explica que se tuvo que esperar a que avanzara el entubamiento del canal San Luis, pues en un punto concluyen ambas construcciones.

Una explosión urbana

Amén del corte de cinta, la nueva mano es utilizada por los automovilistas desde fines del año pasado, momento en el que quedó medianamente transitable. Y esos automovilistas no son pocos: aunque limítrofe, desde hace una década el camino de sirga constituye una arteria neurálgica.

Quienes viven al sur de Yerba Buena, en El Manantial y en San Pablo recurren a esta vía. Se trata de una legión de personas que habitan esas zonas y en los barrios cerrados que fueron erigiéndose, como Cerro Azul, Las Cañitas, La Cañada, La Cañadita, Pedemonte, Solano Vera, Del Pilar, La Emilia, Aldora, Altos del Rosario, Fincas, San Pablo, La Arboleda y un etcétera que se insinúa infinito.

-RODRIGO CENTENO. Está preocupado por la salida de los countries. LA GACETA / FOTOS DE ANALÍA JARAMILLO.-

También los vecinos de los countries Las Yungas, Los Azahares, La Delfina, Vera Terra, Los Álamos, La Rinconada y del resto de sector piedemontano recurren a esta vía como alternativa a la Solano Vera.

Ténder, no cerco

Además de quienes la transitan, la obra propicia beneficios en sus vecinos más cercanos, esos que viven al costado del camino. Sin embargo, en este caso algunas personas han hecho un uso particular del espacio público, como aquellas que utilizan el cerco como soga para su ropa. O aquellas que estacionan sus autos sobre la bicisenda, como si se tratara de una cochera privada.

“Ahora que la Municipalidad toma posesión, hará todas las tareas de mantenimiento y conservación necesarias”, prosigue Stagnetto. Ayer, por ejemplo, se desmanteló un lavadero de autos clandestino que funcionaba en la esquina de la calle San Martín. Sin embargo, concluye que les será difícil luchar contra “cuestiones culturales complicadas”.

> Cómo son las jurisdicciones
- Canal de Yerba Buena: es competencia de la Dirección Provincial del Agua.
- Camino de sirga, hacia el sur del canal: tiene competencia la Dirección Provincial de Vialidad. - Nuevo camino de sirga, hacia el norte del canal: es competencia de la Municipalidad de Yerba Buena.

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