Tucumanos se unen en un Foro del Agua y dicen que no hay tiempo que perder

El presidente del Foro Argentino del Agua, el tucumano Leandro Díaz, analiza las principales dificultades que afronta el recurso en esta provincia.

18 Mar 2019 Por Soledad Nucci
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PÉRDIDAS DE AGUA. Los problemas de infraestructura y la falta de inversiones amenazan la provisión de agua potable en el futuro. la gaceta / foto de Analia Jaramillo (archivo)

Una gota de agua es poderosa. Una gota de agua es necesaria; más necesaria que nunca. Este viernes 22 de marzo -cuando la humanidad conmemore el Día Mundial del Agua, instaurado por las Naciones Unidas- en Tucumán tal vez germine una esperanza. La distancia entre esta comarca y los puntos de Europa donde suelen reunirse los principales líderes del mundo parece estratosférica. Pero esta vez, se acortará. Comprovincianos se unirán en un foro denominado “Agua para todos”, y debatirán sobre cómo resolvemos los problemas de este elemento vital.

El taller ha sido organizado por la Asociación Mundial para el Agua (Global Water Partnership-GWP), a través de su filial local, el Foro Argentino del Agua (FADA); el laboratorio de Construcciones Hidráulicas de la Universidad Nacional de Tucumán y la fundación tucumana Sustentarnos. Inicialmente está previsto que se oigan las palabras de algunos expertos, como las del ingeniero tucumano Leandro Díaz, especialista en hidraúlica, docente y presidente del FADA. “Se estima que en 2030 más de la mitad de la población mundial sufrirá la escasez de agua. Nos reunimos para visibilizar esa fragilidad”, dice.

- ¿Cuál es el principal problema del agua en esta provincia?

- La gobernanza inadecuada. El problema no es la falta de agua, sino su gestión. La prestación de los servicios de agua potable y cloacas no ocupa un nivel jerárquico dentro del Estado tucumano: no tenemos ni ministerio ni secretaría del agua, sino que diferentes oficinas se reparten las incumbencias.

- ¿Le parece adecuado que una empresa privada tenga a su cargo la distribución?

- Eso no es inadecuado; la prestación puede estar delegada. Lo inadecuado es que el Estado esté ausente. Los gobernantes tienen que definir cómo quieren que se preste ese servicio y controlar que eso se haga. Para eso necesitamos una reglamentación clara y organimos capaces de hacer cumplir las normas.

- Entonces, ¿qué soluciones vislumbra?

- Podría decirse que tenemos dos opciones. Una línea postula que se designe una autoridad única. La otra línea apunta a que esa centralización no sería necesaria si las dependencias intervinientes pudieran coordinar su accionar. Actualmente, en cambio, ocurren superposiciones y vacíos. Pero sea cual fuere la línea elegida, lo importante es que se cuente con recursos.

- ¿Cree que no se direccionan los recursos públicos hacia las necesidades del agua?

- Faltan inversiones y las que se hicieron no han estado bien orientadas. En los últimos 15 años no se han ejecutado obras de infraestructura importantes. Apenas se atendió la distribución, y con muchos problemas de pérdidas cloacales en San Miguel de Tucumán, Yerba Buena y Tafí Viejo, principalmente.

- ¿Cuáles son las causas de esas filtraciones?

- Las construcciones nuevas no han sido correctamente realizadas. Y las viejas deberían haber sido reemplazadas; han cumplido su ciclo de vida útil.

- ¿Qué sucede con El Cadillal? ¿Podrá seguir abasteciendo a los tucumanos en 2030?

- Ese embalse se llenó en 1966. Es decir que tiene 53 años. Durante este tiempo, se ha producido un proceso de envejecimiento natural. El Cadillal ha reducido su capacidad original en más de un 40 %. Con las proyecciones actuales de crecimiento demográfico, para ese entonces no será suficiente. Necesitaremos nuevos diques, como Potrero de Las Tablas o El Clavillo. Pero necesitaremos, también, que se adecúe la infraestructura existente. Los niveles de pérdidas son elevadísimos. En conclusión, para llegar a 2030 con agua potable para todos los tucumanos, deben hacerse fuertes inversiones en tres aspectos: embalses o tomas, plantas de tratamiento y redes de distribución.

- Pero los proyectos de los diques Potrero de Las Tablas o El Clavillo han sido anunciados varias veces. ¿Tenemos margen para seguir en anuncios?

- Una obra de este tipo podría demorar unos 10 años, desde que se consigue el financiamiento hasta que se ejecuta. No falta mucho para 2030: quedan 11 años. No hay tiempo que perder. El ciudadano tiene que involucrarse para ser parte de la solución. Debe exigirle a los políticos que tomen los problemas del agua como una cuestión de Estado.

- Si las respuestas actuales han sido insuficientes, ¿cómo deben ser las respuestas porvenir?

- Se necesitan cambios sin precedentes.

Además de Díaz, el foro “Agua para todos” estará presidido por otros panelistas, como Víctor Pochat, docente de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral. Fue distinguido con el premio “Agua 2018” por la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco. El ingeniero Jorge García hablará sobre aguas subterráneas; la geóloga Liliana Abascal disertará sobre estrategias para la gestión comunitaria y el abogado Pablo Lucatelli planteará el tema del agua virtual, entre otras ponencias y talleres. La jornada comenzará a las 15 en el aula magna de la Facultad de Derecho de la UNT, y se prolongará hasta las 19.30.

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