Según el FMI, habrá una contracción de la economía argentina en 2019

El crecimiento será recién en 2020, en virtud de que durante este año se tomarán medidas para reducir los desequilibrios fiscales.

22 Ene 2019
1

EL BALANCE. Christine Lagarde presentó en Davos un informe del FMI en el que se destaca la desaceleración de la economía a escala global. REUTERS

La economía argentina mostrará signos de crecimiento recién en 2020, en virtud de que durante este año se tomarán medidas para reducir los desequilibrios fiscales. Así lo destacó un detallado informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) que fue presentado ayer en el Foro Económico de Davos.

Según las estimaciones del organismo multilateral, la economía argentina “se contraerá en 2019 a medida que las políticas más restrictivas con las que se busca reducir los desequilibrios frenen la demanda interna, previéndose un retorno al crecimiento en 2020”. De acuerdo con las últimas previsiones sobre el país del organismo internacional, la economía argentina sufriría una caída de 1,7% en el año en curso y registraría un crecimiento de 2,7% en 2020.

El informe fue presentado en el marco del Foro Económico Mundial de Davos por la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, junto con otras estimaciones respecto de la evolución de la economía mundial.

En el trabajo, titulado “Perspectivas de la Economía Mundial”, se destacó que en México se prevé un crecimiento de 2,1% para este año y del 2,2% para el próximo, por debajo de lo estimado en los últimos informes, debido a una menor inversión privada.

Brasil, por su parte, continuará su “gradual recuperación” con una expansión del 2,5% para este año, una décima menos de lo previsto, y del 2,2% el próximo, una más de lo estimado en octubre. Cabe señalar que este país es el principal socio del Mercosur, unión aduanera que explica uno de cada dos dólares que ingresan por la exportación de manufacturas argentinas, según señala la consultora Ecolatina.

El crecimiento global para 2018 se estimaba en un 3,7%, como lo hizo en el pronóstico del FMI de octubre de 2018, a pesar de un desempeño más débil en algunas economías, especialmente en Europa y Asia. Pero ahora se proyecta que la economía global crecerá al 3,5% en 2019 y 3,6 % en 2020, 0,2 y 0,1 puntos porcentuales por debajo de las proyecciones del informe del pasado octubre.

Los riesgos

El Fondo Monetario advirtió también que “los riesgos para el crecimiento global se inclinarán a la baja”. Al respecto, señaló que una escalada de las tensiones comerciales más allá de las ya incorporadas en el pronóstico, sigue siendo una fuente clave de riesgo para la perspectiva. También puntualiza que se han endurecido las condiciones financieras globales. “Una gama de factores desencadenantes más allá de la escalada de las tensiones comerciales podría provocar un mayor deterioro en el sentimiento de riesgo con implicaciones adversas para el crecimiento, especialmente dados los altos niveles de deuda pública y privada”, según alerta el FMI. Estos posibles desencadenantes incluyen una retirada “sin acuerdo” del Reino Unido de la Unión Europea y una desaceleración mayor a la prevista en China. Ante este escenario, el FMI consideró que la principal prioridad política compartida es que los países resuelvan de manera cooperativa y rápida sus desacuerdos comerciales y la incertidumbre política resultante, en lugar de elevar aún más las barreras dañinas y desestabilizar una economía global que ya se está desacelerando. Asimismo, calificó de “imperativas para todas las economías, las medidas para impulsar el crecimiento potencial de la producción, mejorar la inclusión y fortalecer las reservas fiscales y financieras en un entorno de grandes cargas de deuda y condiciones financieras más estrictas”.

Comentarios