Las polémicas Lebac ya son una historia

El instrumento financiero del macrismo llegó a $1,253 billones. El último vencimiento, ayer, fue de $ 68.618 millones. El objetivo era reducir la inflación, algo que no se consiguió.

20 Dic 2018
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ESTRATEGIA. El Central apostó a un retiro gradual de las Letras. reuters

El gobierno de Mauricio Macri cerró el último capítulo de las Letras del Banco Central (Lebac), un instrumento financiero que llegó a generar un stock superior al billón de pesos, y que tuvo su punto final ayer con el vencimiento de 68.618 millones de pesos, que fueron liquidados en el mercado.

Las Lebac fueron la herramienta de esterilización elegida por el oficialismo al principio de su gestión, en 2015, y apuntaban a reducir la inflación gradualmente. A través de las tasas de interés reales positivas, se convirtieron en el título “por excelencia” de la autoridad monetaria. La idea de la entidad, comandada por Federico Sturzenegger en ese entonces, era esterilizar los pesos sobrantes de la economía, captando además el equivalente en dólares para no agravar la hoja de balance del BCRA. A partir de ahí, el organismo tenía pensado ir inyectando pesos a medida que la inflación fuera desacelerándose y que la economía fuera creciendo, hechos que finalmente no sucedieron, indica una nota de ámbito.com. Con las complicaciones para reducir la inflación y para generar crecimiento genuino, el instrumento estrella se convirtió en una peligrosa “bola de nieve” y el stock llegó a superar el total de la base monetaria, superando los 1,2 billones de pesos. Este fenómeno, en conjunto con la corrida cambiaria, llevó a que la autoridad monetaria buscara eliminar las Lebac. Una de las principales críticas estaba basada en que el acceso de los inversores minoristas a estos títulos podría llegar a ser riesgoso en períodos de mayor incertidumbre, debido a que se podía generar una mayor presión cambiaria, hecho que pudo comprobarse entre fines de abril y junio, cuando se desató la corrida cambiaria.

Para eliminar estos títulos, el BCRA optó por hacerlo de manera gradual, poniendo como fecha límite diciembre (hoy, más precisamente). Para ello, desarrolló un esquema en el cual prohibió que los bancos pudieran suscribir a estas letras y a cambio les ofreció las Leliq a siete días, con tasas de interés sumamente atractivas. Para los agentes minoristas, en cambio, continuó otorgando estos títulos hasta noviembre, cuando fue la última licitación, aunque reduciendo los montos de renovación en cada oportunidad.

El máximo nominal de Lebacs en stock se registró en marzo de este año, cuando el saldo promedio ascendió a $ 1,253 billones, casi un 10% del PBI, de acuerdo a la información del BCRA. La saga de las Lebac tuvo su capítulo inicial a mediados de 2002, en consonancia con una corrida bancaria que se tornaba insostenible y en un escenario de crisis político-institucional por el default y la posterior devaluación tras la salida de la convertibilidad.

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