13 Junio 2004 Seguir en 
Por Margarita Leone CPN - coordinadora Comisión Pyme Colegio de Graduados C. Económicas
El mundo de los negocios en la Argentina está en buena medida constituido por pequeñas y medianas unidades económicas o empresas (PyME). Estas emplean la mayoría de la fuerza de trabajo e intervienen en la mayor parte de la manufactura, el comercio y los servicios. Por eso, las crisis de las PyME son problemas para el país entero.
En los últimos años, la recesión del mercado interno, la pérdida de la competitividad de la Argentina dentro del Mercosur y del mundo, y el descenso de los precios de los productos básicos, castigaron duramente a las PyME. El aumento de las tasas de interés y el incremento del riesgo país, provocaron una mayor dificultad de acceso al crédito. Para muchas empresas, la informalidad y la evasión de impuestos se convirtieron en fuentes directas de "financiación".
En este período, el sector informal fue el que más generó desempleo. Así, mientras las PyME están entre las primeras en materia de creación de puestos de trabajo, también son las primeras a la hora de despedir empleados.
El gran problema
La profunda crisis institucional y del sector financiero que derivó en la sanción de Leyes de Emergencia, agudizó más el alto costo y las dificultades de acceso al crédito. Las PyME, reciben menos del 7% de todos los préstamos, por varias razones:
1) Falta de información. Los bancos y otros proveedores de crédito no disponen de información confiable, descreen de los balances generales y encuentran limitados los registros sobre créditos de las pequeñas firmas.
2) Una inadecuada estructura legal. Entre otras serias deficiencias, las leyes sobre Régimen de Concursos y Quiebras son complejas, y las bases legales para realizar transacciones seguras son muy débiles en el país.
3) Ausencia de proveedores e instrumentos financieros alternativos de crédito. El sector bancario es muy dominante en la Argentina, y presionó constantemente por obtener ventajas en cada nueva opción alternativa de crédito como en el caso de leasing (alquiler con opción de compra al final de un período predeterminado) y del factoring (compra de cheques diferidos ó facturas de crédito; cartas de crédito de exportación, etc. por una entidad financiera que cobra un aforo ó interés y asume el riesgo de la futura cobranza de esos papeles de crédito).
En Tucumán unas pocas empresas proveedoras de tecnología, obligadas por la necesidad de atender un segmento de mercado que necesita de tecnología de punta, y a los que la diferencia de cambio imperante (dólar 3 a 1) les resta competitividad, optaron por ofrecer a sus clientes una alternativa poco usada. Es la opción del leasing o alquiler con opción a compra al final de un período definido previamente.
El mundo de los negocios en la Argentina está en buena medida constituido por pequeñas y medianas unidades económicas o empresas (PyME). Estas emplean la mayoría de la fuerza de trabajo e intervienen en la mayor parte de la manufactura, el comercio y los servicios. Por eso, las crisis de las PyME son problemas para el país entero.
En los últimos años, la recesión del mercado interno, la pérdida de la competitividad de la Argentina dentro del Mercosur y del mundo, y el descenso de los precios de los productos básicos, castigaron duramente a las PyME. El aumento de las tasas de interés y el incremento del riesgo país, provocaron una mayor dificultad de acceso al crédito. Para muchas empresas, la informalidad y la evasión de impuestos se convirtieron en fuentes directas de "financiación".
En este período, el sector informal fue el que más generó desempleo. Así, mientras las PyME están entre las primeras en materia de creación de puestos de trabajo, también son las primeras a la hora de despedir empleados.
El gran problema
La profunda crisis institucional y del sector financiero que derivó en la sanción de Leyes de Emergencia, agudizó más el alto costo y las dificultades de acceso al crédito. Las PyME, reciben menos del 7% de todos los préstamos, por varias razones:
1) Falta de información. Los bancos y otros proveedores de crédito no disponen de información confiable, descreen de los balances generales y encuentran limitados los registros sobre créditos de las pequeñas firmas.
2) Una inadecuada estructura legal. Entre otras serias deficiencias, las leyes sobre Régimen de Concursos y Quiebras son complejas, y las bases legales para realizar transacciones seguras son muy débiles en el país.
3) Ausencia de proveedores e instrumentos financieros alternativos de crédito. El sector bancario es muy dominante en la Argentina, y presionó constantemente por obtener ventajas en cada nueva opción alternativa de crédito como en el caso de leasing (alquiler con opción de compra al final de un período predeterminado) y del factoring (compra de cheques diferidos ó facturas de crédito; cartas de crédito de exportación, etc. por una entidad financiera que cobra un aforo ó interés y asume el riesgo de la futura cobranza de esos papeles de crédito).
En Tucumán unas pocas empresas proveedoras de tecnología, obligadas por la necesidad de atender un segmento de mercado que necesita de tecnología de punta, y a los que la diferencia de cambio imperante (dólar 3 a 1) les resta competitividad, optaron por ofrecer a sus clientes una alternativa poco usada. Es la opción del leasing o alquiler con opción a compra al final de un período definido previamente.







