10 Junio 2004 Seguir en 
Sea Island, EE.UU.- La muestra de unidad del Grupo de los Ocho (G-8), dada con la aprobación unánime de la nueva resolución de la ONU sobre Irak, mostró ayer sus primeras grietas, casi al cierre del encuentro. El presidente de EEUU., George W. Bush, expresó ayer, en la cumbre del G-8 (Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia) que se celebra en Sea Island, Georgia, su deseo de que la Alianza Atlántica (OTAN) desempeñe un papel más amplio en Irak. Pero su colega francés, Jacques Chirac, desestimó en principio esta posibilidad e indicó que sólo la consideraría si el nuevo gobierno iraquí, que debe asumir el poder el próximo 30, lo solicita de manera expresa. Bush planteó esta inquietud en varias reuniones bilaterales que ha mantenido con los demás líderes del grupo. El martes lo hizo con el canciller alemán, Gerhardt Schröder, uno de los más críticos con la guerra, y ayer la implicación de la OTAN en Irak fue el tema dominante de su reunión con el primer ministro británico, Tony Blair, su principal aliado.
Con la mira en Estambul
Visiblemente satisfecho después de que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad, el martes, la nueva resolución sobre Irak presentada por EE.UU., el mandatario anfitrión de la cumbre indicó que varios miembros de la OTAN ya cuentan con tropas en ese país y que espera ampliar un poco ese papel. "Trabajaremos con nuestros amigos de la OTAN", adelantó, para garantizar la permanencia en Irak de los países ya presentes y dar un papel más relevante a la Alianza Atlántica en el país árabe. Bush quiere lograr mayor respaldo en Irak cuando la OTAN celebre a fin de mes su cumbre en Estambul. Hasta ahora, unos 15 países de la Alianza Atlántica de 26 miembros han desplegado tropas en Irak, pero se limitan a prestar apoyo a la división bajo el mando de Polonia. Sin embargo, si Bush esperaba que el consenso alcanzado con la resolución se prolongara hasta Estambul, ayer ya ha sufrido un primer revés. "Tengo muchas reservas acerca de esta propuesta", indicó Chirac.
Un alto funcionario estadounidense, que habló bajo la condición del anonimato, había indicado previamente que Francia y Alemania dejaron claro que son muy reacios a aportar tropas a la fuerza multinacional en Irak, pero que no lo son tanto con la OTAN. La fuente resaltó la fórmula empleada en Afganistán como ejemplo de que se pueden utilizar distintas vías para la participación de la Alianza en Irak.
La deuda
El país árabe desempeña un papel protagonista en la cumbre. Su nuevo presidente, Gazi Ayil Allawi, mantuvo ayer un encuentro con Bush. Además, los líderes hablarán de la deuda de Irak, de unos U$S 120.000 millones, que EE.UU. quiere reducir al menos en un 70%, mientras que Francia y Rusia, que están entre sus mayores acreedores, se muestran reacios a aceptar la condonación de más del 50%. (EFE)
Con la mira en Estambul
Visiblemente satisfecho después de que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad, el martes, la nueva resolución sobre Irak presentada por EE.UU., el mandatario anfitrión de la cumbre indicó que varios miembros de la OTAN ya cuentan con tropas en ese país y que espera ampliar un poco ese papel. "Trabajaremos con nuestros amigos de la OTAN", adelantó, para garantizar la permanencia en Irak de los países ya presentes y dar un papel más relevante a la Alianza Atlántica en el país árabe. Bush quiere lograr mayor respaldo en Irak cuando la OTAN celebre a fin de mes su cumbre en Estambul. Hasta ahora, unos 15 países de la Alianza Atlántica de 26 miembros han desplegado tropas en Irak, pero se limitan a prestar apoyo a la división bajo el mando de Polonia. Sin embargo, si Bush esperaba que el consenso alcanzado con la resolución se prolongara hasta Estambul, ayer ya ha sufrido un primer revés. "Tengo muchas reservas acerca de esta propuesta", indicó Chirac.
Un alto funcionario estadounidense, que habló bajo la condición del anonimato, había indicado previamente que Francia y Alemania dejaron claro que son muy reacios a aportar tropas a la fuerza multinacional en Irak, pero que no lo son tanto con la OTAN. La fuente resaltó la fórmula empleada en Afganistán como ejemplo de que se pueden utilizar distintas vías para la participación de la Alianza en Irak.
La deuda
El país árabe desempeña un papel protagonista en la cumbre. Su nuevo presidente, Gazi Ayil Allawi, mantuvo ayer un encuentro con Bush. Además, los líderes hablarán de la deuda de Irak, de unos U$S 120.000 millones, que EE.UU. quiere reducir al menos en un 70%, mientras que Francia y Rusia, que están entre sus mayores acreedores, se muestran reacios a aceptar la condonación de más del 50%. (EFE)







