10 Junio 2004 Seguir en 
Los griegos solían afirmar que el hombre es el único animal capaz de tropezar con la misma piedra. La historia está plagada de ejemplos que les dan la razón a los filósofos antiguos. En la Argentina y en Tucumán, se produce también una curiosa constante: destruir o deshacer lo que han hecho otros por distintos motivos, ya sea por conveniencia política o económica, o simplemente por vanidad personal. De ese modo y a manera de ejemplo, en nuestra ciudad se destruyó el edificio de la ex Cervecería del Norte que formaba parte de nuestro patrimonio arquitectónico para que allí se instalara un supermercado. La instalación finalmente no se concretó y quedó en su lugar un predio que está solo y espera.
El Día del Periodista fue establecido en 1938 por el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba, en recuerdo del primer medio de prensa con ideas patrióticas. El 7 de junio de 1810 Mariano Moreno fundó "La Gazeta de Buenos Ayres", primer periódico de la etapa independentista argentina. La Primera Junta indicó por decreto su fundación por ser necesario anunciar al público los actos oficiales y las noticias exteriores y locales. Sus primeros redactores fueron Mariano Moreno, Manuel Belgrano y Juan José Castelli.
Hace más de 40 años, el entonces gobernador Celestino Gelsi, el último mandatario progresista que tuvimos los tucumanos, decidió honrar a Mariano Moreno, el jurisconsulto, periodista y escritor que tuvo un importante papel como organizador en el gobierno que siguió a la Revolución de Mayo, bautizando con su nombre la Sala de Periodistas de la Casa de Gobierno. Se trataba, por cierto, de un justo homenaje.
El 7 de junio pasado, el actual gobernador decidió rebautizar la sala con el nombre de Rodolfo Walsh, uno de los precursores del periodismo de investigación en el país, que fue también uno de los principales dirigentes del grupo Montoneros. En 1973 Walsh comenzó a militar en la organización con el grado de Oficial 2° y bajo el alias de Esteban. Creó un sector del Departamento de Informaciones de Montoneros, y fue su responsable. Junto a su amigo, el poeta Francisco Paco Urondo, participó como fundador y redactor de "Noticias". Ese diario presentaba los puntos de vista de Montoneros.
Sin duda, la categoría de prócer de los argentinos que ostenta Mariano Moreno está muy lejos de la figura de Rodolfo Walsh, cuyo aporte al periodismo argentino, sin embargo, es incuestionable. Pero por otro lado, su adhesión al grupo armado Montoneros que forma parte de la historia negra de los argentinos -por cierto, no debe volver a repetirse-, lo coloca en el plano de la controversia.
En febrero pasado, tal vez con la intención de alinearse políticamente con el presidente Néstor Kirchner, el gobernador decidió bautizar un Caps de Villa 9 de Julio con el nombre del actual ministro de Salud de la Nación, Ginés González García. Cuestionamos en esa ocasión el hecho, por considerar que si bien los homenajes hay que hacerlos en vida -en la medida de lo posible-, es necesario guardar un criterio serio para efectuar un reconocimiento y no hacerlo con quienes circunstancialmente se desempeñan en la función pública. En caso contrario, las calles, edificios o instituciones podrían llevar el nombre de legisladores, jueces o intendentes en ejercicio.
Si el gobernador hubiese querido homenajear a Walsh, ya sea por simpatía personal o por conveniencia política, podría haber bautizado una plazoleta o una calle con su nombre. Pero creemos inapropiado que se haya cambiado a la Sala de Periodistas de la Casa de Gobierno el nombre de Mariano Moreno, prócer emblemático en el nacimiento de la Argentina. Al parecer, a lo largo de los siglos, la máxima griega sigue vigente.
El Día del Periodista fue establecido en 1938 por el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba, en recuerdo del primer medio de prensa con ideas patrióticas. El 7 de junio de 1810 Mariano Moreno fundó "La Gazeta de Buenos Ayres", primer periódico de la etapa independentista argentina. La Primera Junta indicó por decreto su fundación por ser necesario anunciar al público los actos oficiales y las noticias exteriores y locales. Sus primeros redactores fueron Mariano Moreno, Manuel Belgrano y Juan José Castelli.
Hace más de 40 años, el entonces gobernador Celestino Gelsi, el último mandatario progresista que tuvimos los tucumanos, decidió honrar a Mariano Moreno, el jurisconsulto, periodista y escritor que tuvo un importante papel como organizador en el gobierno que siguió a la Revolución de Mayo, bautizando con su nombre la Sala de Periodistas de la Casa de Gobierno. Se trataba, por cierto, de un justo homenaje.
El 7 de junio pasado, el actual gobernador decidió rebautizar la sala con el nombre de Rodolfo Walsh, uno de los precursores del periodismo de investigación en el país, que fue también uno de los principales dirigentes del grupo Montoneros. En 1973 Walsh comenzó a militar en la organización con el grado de Oficial 2° y bajo el alias de Esteban. Creó un sector del Departamento de Informaciones de Montoneros, y fue su responsable. Junto a su amigo, el poeta Francisco Paco Urondo, participó como fundador y redactor de "Noticias". Ese diario presentaba los puntos de vista de Montoneros.
Sin duda, la categoría de prócer de los argentinos que ostenta Mariano Moreno está muy lejos de la figura de Rodolfo Walsh, cuyo aporte al periodismo argentino, sin embargo, es incuestionable. Pero por otro lado, su adhesión al grupo armado Montoneros que forma parte de la historia negra de los argentinos -por cierto, no debe volver a repetirse-, lo coloca en el plano de la controversia.
En febrero pasado, tal vez con la intención de alinearse políticamente con el presidente Néstor Kirchner, el gobernador decidió bautizar un Caps de Villa 9 de Julio con el nombre del actual ministro de Salud de la Nación, Ginés González García. Cuestionamos en esa ocasión el hecho, por considerar que si bien los homenajes hay que hacerlos en vida -en la medida de lo posible-, es necesario guardar un criterio serio para efectuar un reconocimiento y no hacerlo con quienes circunstancialmente se desempeñan en la función pública. En caso contrario, las calles, edificios o instituciones podrían llevar el nombre de legisladores, jueces o intendentes en ejercicio.
Si el gobernador hubiese querido homenajear a Walsh, ya sea por simpatía personal o por conveniencia política, podría haber bautizado una plazoleta o una calle con su nombre. Pero creemos inapropiado que se haya cambiado a la Sala de Periodistas de la Casa de Gobierno el nombre de Mariano Moreno, prócer emblemático en el nacimiento de la Argentina. Al parecer, a lo largo de los siglos, la máxima griega sigue vigente.







