Emoción. Alegría. Orgullo. Todo eso provocó, en Tucumán, la noticia del Premio Nobel de la Paz para Nadia Murad y Denis Mukwege. “Es un reconocimiento a su labor y a las miles de mujeres que han dicho basta a la violencia sexual”, afirmó Yanina Muñoz, referente de Mumalá (Mujeres de la Matria Latinoamericana).
“Estamos ante un momento histórico en el mundo, donde las mujeres hemos sido partícipes y generadoras de visibilizar y empezar a evidenciar las diferentes violencias y situaciones que vivimos -remarcó Yanina-; todos sabemos que Nadia Murad viene de hace varios años mostrando su experiencia para que las mujeres también se animen a decir basta. Este premio es ese gran camino recorrido”, agregó.
Nadia Murad fue secuestrada por Estado Islámico. La convirtieron en esclava sexual y la vendieron a los terroristas. Logró escapar del calvario y ahora recibió el premio Nobel de la Paz. Hace unos años supo decir: “No quiero que me sigan ni admiren, quiero que peleen a mi lado”.
Un ejemplo
Desde la Fundación María de los Ángeles, Susana Trimarco, madre de Marita Verón, también celebró el galardón para dos luchadores contra la explotación sexual y la trata de personas. “Es un premio muy bien dado, bien reconocido para ella como mujer, que nos representa en todo el mundo y es un ejemplo”, remarcó.
Trimarco resaltó que este Nobel de la Paz ayudará a visibilizar el problema de la violencia sexual. “Ha sido víctima, ha sido ultrajada y es una gran luchadora -insistió en alusión a Murad-; porque hay que tener fuerza en el corazón y en el espíritu para estar parada todos los días con todas estas cosas. Es terrible el sufrimiento psíquico y moral que padezco por no tener a mi hija y escuchar a las víctimas que vienen todos los días...”.
Desde Mumalá, remarcaron que los galardonados, en adelante, serán los portavoces de esta problemática que tiene como víctimas a miles de mujeres en el mundo. “Que los organismos internacionales hagan justicia con su caso y con todos los que ella representa”, insistió Yanina Muñoz.
Respecto del médico del Congo, Trimarco lo definió como un héroe. “Es muy importante que lo hayan elegido a él, porque todavía hay hombres que son muy machistas y todavía dicen: ‘esta atorrantita se prostituye porque quiere’, todavía tienen esa mentalidad del maltrato a la mujer y, además, que él reconozca la lucha de las mujeres es un ejemplo para que los demás hombres reflexionen y vean a este señor que asiste a tantas víctimas”, subrayó.
> Cautiverio
Fue obligada a casarse con un yihadista
En 2017, Nadia Murad publicó sus memorias tituladas “Yo seré la última: historia de mi cautiverio y mi lucha contra Estado Islámico”. El libro se publicó en Crown Publishing Group. Es fundadora de la Iniciativa Nadia, una organización dedicada a ayudar a mujeres y niños víctimas de genocidio, crímenes de guerra y tráfico de personas, brinda apoyo para reconstruir sus vidas y comunidades. Tiene 25 años y fue obligada a “casarse” con un yihadista que la golpeaba.
> Guerra
Regresó para estar al lado de sus pacientes
En octubre de 2012, Denis Mukwege escapó a un atentado en el que murió uno de sus colaboradores. Después de un breve exilio en Europa, en enero de 2013, regresó a Bukavu. No podía abandonar a sus pacientes. Viaja seguido al extranjero para alertar sobre la tragedia del este congoleño y denunciar el recurso a la violación como “arma de destrucción masiva” en las guerras. Su labor le valió recompensas en Europa, Estados Unidos y Asia.
> En un contenedor
Fue violada por Isis y logró escapar para llegar a un campo de refugiados
Nadia Murad vivía con su madre y sus 12 hermanos en el pueblo de Kojo, al norte de Irak. Su familia pertenecía a la minoría étnica religiosa yazidí y eran granjeros. El 3 de agosto de 2014, un grupo de integrantes de Estado Islámico llegó a esa aldea, donde secuestraron a la joven que, en aquel tiempo tenía 19 años. Fue retenida como esclava en la ciudad de Mosul, golpeada, quemada con cigarrillos y violada cuando intentaba huir. Luego fue vendida como esclava sexual. Sin embargo después, la joven pudo escapar, gracias a la ayuda de algunos vecinos. En la huida logró llegar a un campo de refugiados de Irak. En febrero de 2015, dio su primer testimonio a reporteros del diario belga “La Libre Belgique” mientras permanecía en el campamento Rwanga, viviendo en un contenedor. Después, por seguridad, se trasladó a Alemania. El 3 de mayo de 2017, Murad conoció al papa Francisco y al arzobispo Gallagher en la Ciudad del Vaticano.
> En el hospital
En el Congo, le llaman “El doctor milagro” y los rebeldes lo amenazaron de muerte
Denis Mukwege es médico, tiene 63 años. Está dedicado a la ayuda a las víctimas de violencia sexual en la República Democrática del Congo. En 1999 fundó, gracias al apoyo de las organizaciones de ayuda internacional, el hospital de Panzi, en la ciudad de Bukavu, ubicado al este del país. Como cirujano jefe del hospital trató a más de 40.000 mujeres violadas y víctimas de la ablación. Mukwege nació en marzo de 1955 en Bukavu, en lo que antes era el Congo belga. Es el tercero de nueve hijos. Después de cursar estudios de medicina en el vecino Burundi, regresó a su país para ejercer en el hospital de Lemera, en Kivu del Sur. En su país lo llaman el “doctor milagro”. Pero Mukwege dijo no sentirse un héroe por haber ayudado a tantas congoleñas. “Sólo hago lo que tengo que hacer. Como ser humano, no puedo entender que no se actúe en esta situación. No siento que esté haciendo nada especial”, declaró en una entrevista en 2012. Fue amenazado de muerte y está protegido por la ONU.







