08 Junio 2004 Seguir en 
NUEVA YORK.- El proyecto de resolución sobre Irak logró anoche prácticamente el consenso en la ONU, al aceptar EE.UU. la exigencia de Francia de hacer referencia al poder de veto del gobierno interino iraquí sobre las ofensivas militares de envergadura. Según observadores, Washington hizo esta concesión para hacer relucir el éxito diplomático en la cumbre del G-8, que se inicia hoy en Savannah, en el Estado de Georgia.
El último proyecto de resolución sobre Irak fue distribuido entre los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU momentos antes de comenzar una sesión pública con el secretario general, Kofi Annan, y con su asesor especial, Lajdar Brahimi.
El texto, el cuarto que llega a la mesa del Consejo, generó inicialmente insatisfacción de varios países, incluidos Chile, Pakistán y Alemania. Durante el debate posterior, a puertas cerradas, Estados Unidos aceptó introducir la idea de que el gobierno interino podrá decidir la participación de las fuerzas nacionales iraquíes en operaciones militares lideradas por la fuerza multinacional.
Operaciones "sensibles"
Además, indica que el gobierno iraquí tendrá que llegar a un acuerdo en materia de seguridad con el mando de la fuerza multinacional (EE.UU.) respecto de las operaciones ofensivas de carácter sensible, como el reciente asedio en la ciudad de Fallujah. Tras las consultas, el embajador alemán, Günther Pleuger, confirmó que los patrocinadores del proyecto se han mostrado muy cooperativos y han tenido mucha flexibilidad para acomodar las enmiendas sugeridas por otros países. Pleuger agregó que aún quedan algunos pequeños detalles por pulir para que sea votado hoy como deseaban EE.UU. y Gran Bretaña.
El texto promete una estrecha colaboración entre la fuerza multinacional y el gobierno interino iraquí, y para ello menciona las cartas enviadas por el premier de Irak, Iyad Allawi, y por el secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, al Consejo de Seguridad. En ellas, ambos subrayan que la fuerza multinacional permanecerá en Irak después de la devolución de la soberanía a petición del gobierno interino que asumirá el próximo 30. El borrador reconoce asimismo la importancia del consentimiento del gobierno iraquí a la permanencia de la fuerza multinacional, e incluye un párrafo que expresa satisfacción por el trabajo que el gobierno interino ha iniciado "en favor de un Irak federal, democrático, pluralista y unificado", en el que se respeten los derechos humanos y políticos. (EFE)
Nueve milicias iraquíes pactaron el desarme
Bagdad.- Iyad Allawi, premier designado de Irak, dijo que acordó para 2005 el desarme de las milicias de nueve grupos políticos, la mayoría de ellos integrados al gobierno. Entre estos grupos armados no figuran los chiítas radicales del clérigo Moqtada Al Sadr ni los insurgentes sunnitas, las principales formaciones rebeldes. Unos 100.000 hombres volverán a la vida civil o se incorporarán a las fuerzas de seguridad iraquíes en un proceso que culminará a comienzos del año próximo, aseveró Allawi, un chiíta vinculado a los servicios secretos estadounidense y británico que asumirá como primer ministro del gobierno interino el próximo 30.
La Constitución interina de Irak, aprobada en marzo pasado, ilegalizó las milicias, parte de las cuales -como las kurdas- cooperaron con Estados Unidos en la guerra de 2003 que derrocó al régimen de Saddam Hussein. Tras la caída de Saddam, el centro de la resistencia armada a la ocupación extranjera fue el llamado "triángulo sunnita", al oeste de Bagdad, donde se encuentra la ciudad de Fallujah. Los sunnitas -la rama minoritaria del Islam en Irak- fueron el principal sostén y cantera de cuadros políticos y militares del régimen derrocado por las tropas de la coalición liderada por Estados Unidos.
En abril de este año se abrió un segundo y potente frente de rebelión armada en las ciudades santas de Nayaf, Kerbala y Kufa, al sur de Bagdad, liderado por Al Sadr. Las milicias de Al Sadr todavía representan un serio escollo para los planes de EE.UU. en Irak. Tres iraquíes murieron y otros 15 resultaron heridos al explotar ayer un depósito de armas en Kufa, mientras que en la ciudad petrolera de Kirkuk, en el norte de Irak, desconocidos asesinaron a un ex funcionario del partido Baas, de Saddam, y a dos de sus hermanos.
En otro hecho, un soldado estadounidense murió hoy y otros dos resultaron heridos al explotar una bomba artesanal al paso de un convoy al sur de Bagdad. (Télam-SNI)
El último proyecto de resolución sobre Irak fue distribuido entre los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU momentos antes de comenzar una sesión pública con el secretario general, Kofi Annan, y con su asesor especial, Lajdar Brahimi.
El texto, el cuarto que llega a la mesa del Consejo, generó inicialmente insatisfacción de varios países, incluidos Chile, Pakistán y Alemania. Durante el debate posterior, a puertas cerradas, Estados Unidos aceptó introducir la idea de que el gobierno interino podrá decidir la participación de las fuerzas nacionales iraquíes en operaciones militares lideradas por la fuerza multinacional.
Operaciones "sensibles"
Además, indica que el gobierno iraquí tendrá que llegar a un acuerdo en materia de seguridad con el mando de la fuerza multinacional (EE.UU.) respecto de las operaciones ofensivas de carácter sensible, como el reciente asedio en la ciudad de Fallujah. Tras las consultas, el embajador alemán, Günther Pleuger, confirmó que los patrocinadores del proyecto se han mostrado muy cooperativos y han tenido mucha flexibilidad para acomodar las enmiendas sugeridas por otros países. Pleuger agregó que aún quedan algunos pequeños detalles por pulir para que sea votado hoy como deseaban EE.UU. y Gran Bretaña.
El texto promete una estrecha colaboración entre la fuerza multinacional y el gobierno interino iraquí, y para ello menciona las cartas enviadas por el premier de Irak, Iyad Allawi, y por el secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, al Consejo de Seguridad. En ellas, ambos subrayan que la fuerza multinacional permanecerá en Irak después de la devolución de la soberanía a petición del gobierno interino que asumirá el próximo 30. El borrador reconoce asimismo la importancia del consentimiento del gobierno iraquí a la permanencia de la fuerza multinacional, e incluye un párrafo que expresa satisfacción por el trabajo que el gobierno interino ha iniciado "en favor de un Irak federal, democrático, pluralista y unificado", en el que se respeten los derechos humanos y políticos. (EFE)
Bagdad.- Iyad Allawi, premier designado de Irak, dijo que acordó para 2005 el desarme de las milicias de nueve grupos políticos, la mayoría de ellos integrados al gobierno. Entre estos grupos armados no figuran los chiítas radicales del clérigo Moqtada Al Sadr ni los insurgentes sunnitas, las principales formaciones rebeldes. Unos 100.000 hombres volverán a la vida civil o se incorporarán a las fuerzas de seguridad iraquíes en un proceso que culminará a comienzos del año próximo, aseveró Allawi, un chiíta vinculado a los servicios secretos estadounidense y británico que asumirá como primer ministro del gobierno interino el próximo 30.
La Constitución interina de Irak, aprobada en marzo pasado, ilegalizó las milicias, parte de las cuales -como las kurdas- cooperaron con Estados Unidos en la guerra de 2003 que derrocó al régimen de Saddam Hussein. Tras la caída de Saddam, el centro de la resistencia armada a la ocupación extranjera fue el llamado "triángulo sunnita", al oeste de Bagdad, donde se encuentra la ciudad de Fallujah. Los sunnitas -la rama minoritaria del Islam en Irak- fueron el principal sostén y cantera de cuadros políticos y militares del régimen derrocado por las tropas de la coalición liderada por Estados Unidos.
En abril de este año se abrió un segundo y potente frente de rebelión armada en las ciudades santas de Nayaf, Kerbala y Kufa, al sur de Bagdad, liderado por Al Sadr. Las milicias de Al Sadr todavía representan un serio escollo para los planes de EE.UU. en Irak. Tres iraquíes murieron y otros 15 resultaron heridos al explotar ayer un depósito de armas en Kufa, mientras que en la ciudad petrolera de Kirkuk, en el norte de Irak, desconocidos asesinaron a un ex funcionario del partido Baas, de Saddam, y a dos de sus hermanos.
En otro hecho, un soldado estadounidense murió hoy y otros dos resultaron heridos al explotar una bomba artesanal al paso de un convoy al sur de Bagdad. (Télam-SNI)







