El nuevo director gerente del Fondo Monetario Internacional, Rodrigo Rato, asumió hoy su cargo con variados desafíos

En los próximos días enviará a Buenos Aires una nueva misión para evaluar el cumplimiento de las metas del acuerdo vigente con el organismo.

07 Junio 2004
WASHINGTON.- El nuevo director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo Rato, asumió hoy su cargo con variados desafíos, algunos inmediatos, como la revisión de metas del acuerdo con Argentina, y otros no menos complicados, entre ellos la lucha contra la pobreza, la marcha de la economía mundial y el crecimiento de América latina.
"Voy a tener que empezar a resolver y tomar decisiones en algunos temas con bastante inmediatez", reconoció Rato en su primer día al frente del FMI, que en los próximos días enviará a Buenos Aires una nueva misión para evaluar el cumplimiento de las metas del acuerdo vigente entre Argentina y el organismo.
El ex vicepresidente y ex ministro de Economía de España se reunió con el Consejo de Administración y con sus tres colaboradores más directos para discutir los principales problemas que deberá enfrentar, y designó al argentino Jorge Márquez-Ruarte como director del Departamento de Recursos Humanos del organismo, quien se desempeñó como jefe de la misión técnica del FMI que visitó Brasilia a fines del año pasado.
"En estos momentos hay muchos países que nos piden que redefinamos nuestro papel", señaló Rato, quien consideró que "nuestro desafío" será, junto con todas las instituciones internacionales "arbitrar entre todas y cada una con sus responsabilidades un verdadero camino para reducir la pobreza en el mundo".
En su opinión, el FMI "juega un papel muy importante para acabar con la pobreza porque sin estabilidad macroeconómica no hay crecimiento y sin crecimiento no se puede acabar con la pobreza".
En este proceso, Rato resaltó el caso de América Latina, que deberá ser "capaz de crecer al potencial que tiene, cosa que no ha sido capaz de hacer en los últimos veinte años".
Si bien no se mostró preocupado por la situación de la economía mundial, que según dijo está creciendo "de manera sólida", no descartó que aparezcan en el futuro "algunos nubarrones", que el FMI ya identificó en zonas como Estados Unidos, amenazado por el déficit presupuestario, o Asia, donde se espera la consolidación de la expansión de los últimos años.
Pero antes, el director gerente deberá ocuparse de la evolución del precio del petróleo, sobre la que adelantó que, "incluso aunque se mantuvieran estos precios durante todo este año (...) la economía mundial crecería por encima del 4,5 por ciento".
Su gestión enfrenta, asimismo, el descrédito de la institución que dirige, en particular luego del derrumbe de Argentina, que fiel a sus políticas había sido catalogada como el país predilecto en el seguimiento de las recetas del FMI.El FMI "ha acertado en muchas ocasiones" y "cuando no lo ha hecho, lo ha reconocido y lo está reconociendo", dijo.
"Si hacemos una lista de errores y aciertos, la actuación del FMI ha sido, sin duda, positiva" para los países, porque la mayor parte de los que tuvieron problemas salieron de ellos y "el Fondo ha sido, en un momento dado de sus historias, el único clavo al que se han podido agarrar".
Cada país tiene que diseñar su propia política económica, añadió, pero "hay una serie de reglas relativamente universales" que deben seguir, como la necesidad de tener un sistema bancario transparente y eficiente, de canalizar el ahorro de forma efectiva o de no correr riesgos con exceso de deuda.
Es un "puesto muy relevante desde el punto de vista personal e incluso desde el punto de vista de nuestro país. Es una oportunidad que se me ofrece y para mi es un honor", subrayó Rato, quien hoy se convirtió en el primer español que dirige el FMI desde su creación en julio de 1944. (Télam)

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