Coparticipación sin porvenir

Lavagna espera contar con la responsabilidad fiscal de las provincias.

08 Junio 2004
BUENOS AIRES.- En el Palacio de Hacienda se espera que el Fondo Monetario apruebe sin mayores problemas la tercera revisión del acuerdo contingente cuyo análisis comenzará el lunes próximo. Si bien -como ya se señaló aquí- no podrá contarse para entonces con la ley de coparticipación federal de impuestos cuya sanción estaba prevista para fin de marzo último, el ministro Lavagna espera contar con la responsabilidad fiscal de las provincias, un relativo sustituto de aquella, que pasará en ese caso a ser exigida en la cuarta revisión, prevista para septiembre. Tampoco el debate de la nueva oferta a los acreedores será obstáculo ahora, pues en la secretaría de Hacienda se estima que tanto el FMI como el Grupo de los 7 guardarán silencio como tales mientras no dispongan de juicios suficientes de los acreedores, cuyas reuniones con las autoridades económicas comienzan mañana. Tanto en el Fondo como en el G7 hay suficiente certeza de que, en todo caso, la última palabra del gobierno no ha sido dicha, como tampoco por parte de los comités de bonistas que han tenido ya opiniones de rechazo. "La danza de la tira y afloja ha comenzado nuevamente", opinó ayer uno de los representantes locales del organismo multilateral.

Prueba riesgosa
En la Jefatura del Gabinete se espera, inclusive, que la futura ley de responsabilidad de las provincias sea buen parche para cubrir el rol del régimen de coparticipación federal, cuya discusión está entrando en crisis por las grandes diferencias con la provincia de Buenos Aires. Los términos del debate se han endurecido de tal forma que están sacando a relucir las crecientes diferencias que en el seno del partido mantienen la minoría kirchnerista con el aparato duhaldista y estimula el menemismo, algo recompuesto de su caída. Prueba de esto último ha sido la decisión de Kirchner de no impulsar una acción en los órganos de conducta del PJ contra Carlos Menem, como sugirieron el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, y otros influyentes colaboradores presidenciales no afiliados al partido, a propósito de las denuncias sobre conspiraciones para desestabilizar al gobierno. El PJ no está condiciones de enfrentar discusión semejante sin poner en evidencia cuál es el poder real del que Kirchner dispone en el justicialismo.

Imprudencias
Pese a la reacción descalificatoria del Presidente y el jefe del Gabinete contra el juez Juan José Galeano por haber dado curso a la investigación del presunto complot contra la estabilización del gobierno, el Poder Ejecutivo habrá de responder adecuadamente en ese sumario. En tal caso, la respuesta se enmarcará en las aclaraciones que, tanto Kirchner como Alberto Fernández y el ministro del Interior, Aníbal Fernández reiteran desde entonces, declarando que no hay tal complot, que nunca lo mencionaron y que, por lo demás, carecen de pruebas. El episodio comienza a morir, pero es cierto también que dejó un apreciable daño por imprudencia en su gestión. (De nuestra Sucursal)

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