07 Junio 2004 Seguir en 
Arromanches, Francia.- Los antiguos enemigos de la II Guerra Mundial conmemoraron ayer juntos el 60 aniversario del desembarco aliado en Normandía, un hito en la liberación de Europa del régimen nazi, con la presencia -por primera vez- de un canciller alemán y de un jefe de Estado ruso.
El presidente de Francia, Jacques Chirac, aprovechó los actos de conmemoración para resaltar la reconciliación franco-germana, como un ejemplo a seguir por los pueblos del mundo, en el camino hacia la paz.
"Ya desde hace varias décadas, estos dos países, enemigos acérrimos en el pasado, están construyendo juntos su presente", afirmó Chirac ante más de 20 jefes de Estado y de gobierno durante el acto central en recuerdo del desembarco de las fuerzas aliadas en las playas de Normandía, el 6 de junio de 1944.
Con la asistencia del canciller alemán, Gerhard Schroeder, y del presidente ruso, Vladimir Putin, el 60 aniversario del "Día D" marcó un histórico punto de inflexión. "Yo he deseado que Alemania recuerde junto con nosotros esas horas, cuando el ideal de la libertad volvió a llenar a Europa", señaló Chirac.
Ante la presencia de Putin y del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, Chirac resaltó además el aporte del Ejército Rojo a la liberación de Europa del yugo nacionalsocialista.
Por su parte, Schroeder declaró que las cicatrices de ambas guerras mundiales impusieron a los pueblos de Europa, especialmente al alemán, un deber permanente: oponer resistencia al racismo, al antisemitismo y a las ideologías totalitarias. "Europa tiene la responsabilidad de impedir que el belicismo, los crímenes de guerra y el terrorismo tampoco tengan ninguna oportunidad en otras partes del mundo", apuntó Schroeder, quien agregó, sin embargo, que los alemanes no están dispuestos a recurrir a la ligera a medios militares.
Ninguno de los oradores se refirió explícitamente a Irak. Incluso Bush, que había equiparado el desembarco en Normandía con la Guerra de Irak, sólo tendió la mano a los europeos para que continúen colaborando con Eeuu. "Nuestra gran alianza para la libertad es fuerte y aún hoy es necesaria", dijo Bush en el cementerio militar de Colleville Sur Mer, donde están sepultados 9.386 soldados de EEUU que tomaron parte, en 1944, del desembarco en la playa Omaha. (DPA-Reuter)
Sin convencer a Chirac, Bush regresó a EEUU
París, Francia- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, emprendió ayer el regreso hacia su país, tras haber participado en las ceremonias conmemorativas del 60 aniversario del desembarco aliado en Normandía, en la II Guerra Mundial.
El avión presidencial despegó rumbo a Washington desde París, mientras que en Caen comenzaba una ceremonia franco-alemana para conmemorar el nuevo aniversario del desembarco aliado en Normandía.
Bush y el presidente francés, Jacques Chirac, conversaron el sábado sobre una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU con respecto al futuro de Irak, aunque no lograron ponerse de acuerdo sobre todas sus diferencias.
Bush buscó superar sus diferencias con Francia, pero su anfitrión dijo que Irak sigue en una situación extremadamente precaria y cuestionó una vez más la justificación de Estados Unidos para lanzar la guerra.
Fricciones
Los mandatarios recalcaron los puntos de acuerdo de sus dos gobiernos, desde Afganistán hasta el Medio Oriente y desde Haití hasta el Africa. Chirac trató de restar importancia a las fricciones entre Washington y París, y dijo que sus conversaciones con Bush fueron sinceras y confiadas.
Bush observó que los aliados han fortalecido en los dos últimos años su cooperación en la lucha antiterrorista, con iniciativas para detectar el tráfico de armas de destrucción masiva e impedir de ese modo que caigan en poder de los terroristas.
Por su parte, Chirac dijo que se sentía feliz de que el "gobierno tiránico de Saddam Hussein" hubiese sido derrocado, pero agregó: "es menos positivo que prevalezca (en Irak) un cierto caos". (Reuter-Especial)
Los funerales de Reagan
Los funerales oficiales por el ex presidente de EEUU, Ronald Reagan, quien murió el sábado a los 93 años, tendrán lugar el viernes próximo en la Catedral Nacional, en Washington. El responso será pronunciado por el presidente George W. Bush, según anunció una portavoz de la familia Reagan en Santa Mónica, California. (DPA)
El presidente de Francia, Jacques Chirac, aprovechó los actos de conmemoración para resaltar la reconciliación franco-germana, como un ejemplo a seguir por los pueblos del mundo, en el camino hacia la paz.
"Ya desde hace varias décadas, estos dos países, enemigos acérrimos en el pasado, están construyendo juntos su presente", afirmó Chirac ante más de 20 jefes de Estado y de gobierno durante el acto central en recuerdo del desembarco de las fuerzas aliadas en las playas de Normandía, el 6 de junio de 1944.
Con la asistencia del canciller alemán, Gerhard Schroeder, y del presidente ruso, Vladimir Putin, el 60 aniversario del "Día D" marcó un histórico punto de inflexión. "Yo he deseado que Alemania recuerde junto con nosotros esas horas, cuando el ideal de la libertad volvió a llenar a Europa", señaló Chirac.
Ante la presencia de Putin y del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, Chirac resaltó además el aporte del Ejército Rojo a la liberación de Europa del yugo nacionalsocialista.
Por su parte, Schroeder declaró que las cicatrices de ambas guerras mundiales impusieron a los pueblos de Europa, especialmente al alemán, un deber permanente: oponer resistencia al racismo, al antisemitismo y a las ideologías totalitarias. "Europa tiene la responsabilidad de impedir que el belicismo, los crímenes de guerra y el terrorismo tampoco tengan ninguna oportunidad en otras partes del mundo", apuntó Schroeder, quien agregó, sin embargo, que los alemanes no están dispuestos a recurrir a la ligera a medios militares.
Ninguno de los oradores se refirió explícitamente a Irak. Incluso Bush, que había equiparado el desembarco en Normandía con la Guerra de Irak, sólo tendió la mano a los europeos para que continúen colaborando con Eeuu. "Nuestra gran alianza para la libertad es fuerte y aún hoy es necesaria", dijo Bush en el cementerio militar de Colleville Sur Mer, donde están sepultados 9.386 soldados de EEUU que tomaron parte, en 1944, del desembarco en la playa Omaha. (DPA-Reuter)
París, Francia- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, emprendió ayer el regreso hacia su país, tras haber participado en las ceremonias conmemorativas del 60 aniversario del desembarco aliado en Normandía, en la II Guerra Mundial.
El avión presidencial despegó rumbo a Washington desde París, mientras que en Caen comenzaba una ceremonia franco-alemana para conmemorar el nuevo aniversario del desembarco aliado en Normandía.
Bush y el presidente francés, Jacques Chirac, conversaron el sábado sobre una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU con respecto al futuro de Irak, aunque no lograron ponerse de acuerdo sobre todas sus diferencias.
Bush buscó superar sus diferencias con Francia, pero su anfitrión dijo que Irak sigue en una situación extremadamente precaria y cuestionó una vez más la justificación de Estados Unidos para lanzar la guerra.
Fricciones
Los mandatarios recalcaron los puntos de acuerdo de sus dos gobiernos, desde Afganistán hasta el Medio Oriente y desde Haití hasta el Africa. Chirac trató de restar importancia a las fricciones entre Washington y París, y dijo que sus conversaciones con Bush fueron sinceras y confiadas.
Bush observó que los aliados han fortalecido en los dos últimos años su cooperación en la lucha antiterrorista, con iniciativas para detectar el tráfico de armas de destrucción masiva e impedir de ese modo que caigan en poder de los terroristas.
Por su parte, Chirac dijo que se sentía feliz de que el "gobierno tiránico de Saddam Hussein" hubiese sido derrocado, pero agregó: "es menos positivo que prevalezca (en Irak) un cierto caos". (Reuter-Especial)
Los funerales de Reagan
Los funerales oficiales por el ex presidente de EEUU, Ronald Reagan, quien murió el sábado a los 93 años, tendrán lugar el viernes próximo en la Catedral Nacional, en Washington. El responso será pronunciado por el presidente George W. Bush, según anunció una portavoz de la familia Reagan en Santa Mónica, California. (DPA)







