07 Junio 2004 Seguir en 
Por lo menos hasta comienzos de la década del 60 del siglo que pasó, los adolescentes que habían salido de su casa con rumbo a la escuela y decidían no concurrir (los "yuteros", en el lenguaje común), no disfrutaban de una jornada tranquila. En efecto, sabían que si los detectaba la Policía, inmediatamente serían detenidos y se daría aviso a sus padres.
No se sabe por qué, este control desapareció con el tiempo, hasta llegarse a la situación actual en que los bares, cibercafés y casas de juegos electrónicos, están llenos de chicos a las horas en que los progenitores piensan que se hallan en clase, como correspondería.
De allí que nos parezca acertada la medida que acaba de anunciar el Ministerio de Seguridad Ciudadana, para la zona del Barrio Norte. De acuerdo con el anuncio realizado por los responsables de la seguridad, cuando la Policía advierta al "yutero", procederá a devolverlo a la escuela o colegio donde debía estar. Será una manera de poner límites a una conducta negativa, por la cual muchos menores eluden la responsabilidad que, a pesar de sus pocos años, debieran aprender a asumir.
No se sabe por qué, este control desapareció con el tiempo, hasta llegarse a la situación actual en que los bares, cibercafés y casas de juegos electrónicos, están llenos de chicos a las horas en que los progenitores piensan que se hallan en clase, como correspondería.
De allí que nos parezca acertada la medida que acaba de anunciar el Ministerio de Seguridad Ciudadana, para la zona del Barrio Norte. De acuerdo con el anuncio realizado por los responsables de la seguridad, cuando la Policía advierta al "yutero", procederá a devolverlo a la escuela o colegio donde debía estar. Será una manera de poner límites a una conducta negativa, por la cual muchos menores eluden la responsabilidad que, a pesar de sus pocos años, debieran aprender a asumir.







