A seis décadas del desembarco en Normandía

Por primera vez, un gobernante alemán asiste al aniversario del Día D. Miles de veteranos de guerra revivieron el cruce desde Gran Bretaña a Francia.

06 Junio 2004
CAEN.- Miles de ex combatientes se dieron cita en Normandía para conmemorar hoy el 60º aniversario del desembarco de los aliados en Normandía, el llamado Día D, que significó el comienzo de la ofensiva contra el ejército del Tercer Reich en la Segunda Guerra Mundial. Unos 30.000 soldados se han desplegado para proteger las ceremonias, a las que asistirán 17 líderes mundiales, incluidos tres monarcas, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, su par ruso Vladimir Putin y el canciller Gerhard Schröder, quien se convertirá en el primer alemán que asiste a un aniversario del Día D.
Francia decretó el estado de alerta roja en todo el país, en prevención de ataques terroristas. Baterías antiaéreas, aviones de combate y helicópteros protegen el espacio aéreo del norte de Francia, en toda la zona de Normandía que se extiende entre Cherburgo y Deauville. Una flotilla de barcos salió ayer del sur de Gran Bretaña hacia Caen, en Normandía. En él viajaban veteranos que resistieron al fuego de las tropas nazis para desembarcar en las playas de Normandía el 6 de junio de 1944.
Fue esta la operación anfibia más grande de la historia militar. Más de 50.000 embarcaciones y 4.200 aviones de transporte participaron en el asalto, con el apoyo de 2.300 aviones de combate y de decenas de barcos de guerra. Más de 150.000 soldados estadounidenses, británicos y canadienses participaron en el asalto inicial.
Por su parte, cientos de miles de experimentados soldados alemanes ocupaban las playas, apoyados por la "muralla del Atlántico", un complejo sistema defensivo con fortalezas, obstáculos antitanques, campos minados, búnkers y otros recursos.
Pero ese ejército defensivo estaba desprevenido. Los estrategas aliados habían hecho creer al enemigo que el desembarco se haría por el Paso de Calais, que era la ruta más corta entre el Reino Unido y Francia. El ataque tomó por sorpresa a los comandantes alemanes, que en su mayoría estaban lejos de este escenario. Miles de soldados de ambos bandos combatieron y murieron ese día en Normandía.

El otro final
El éxito del Día D no estaba garantizado. El propio comandante supremo de las fuerzas aliadas, Dwight D. Eisenhower, quien había postergado un día la invasión por mal tiempo, ordenó el ataque sin mucho convencimiento. Llegó a escribir en la noche del 5 un comunicado que guardó en el bolsillo. El texto decía: "Nuestro desembarco no logró el resultado satisfactorio y ordené el retiro de las tropas", y terminaba: "Si hay alguna culpa o falla relacionada con este intento, esta es sólo mía". Según expertos en cuestiones militares, si aquel 6 de junio Adolf Hitler hubiera ordenado a tiempo el uso de sus reservas, otro podría haber sido el resultado. Pero habría descuidado al ejército soviético, que avanzaba imparable desde el este y podría haber dejado a toda Europa Occidental detrás de su futura "cortina de hierro". (Reuter-Especial)

Hubo dos ediciones de LA GACETA
"Berlín anuncia que comenzó la invasión al continente". Ese fue el título de LA GACETA el 6 de junio de 1944, cuando los primeros paracaidistas británicos y estadounidenses cayeron sobre Normandía, en una enorme ofensiva militar que definiría la Segunda Guerra Mundial.
Pero los acontecimientos se desencadenaron rápidamente. Por eso, en una edición extra -la número 11.897- de seis páginas, LA GACETA anunciaba con grandes titulares "Ha comenzado la invasión", y en sus páginas ofrecía en amplitud los detalles de la gran acción bélica y las primeras reacciones.
Ese día de conmoción mundial, LA GACETA anunciaba también el comienzo de la molienda en los ingenios Bella Vista y Leales. Asimismo, informaba acerca de la constitución de la Cámara de Comercio, y sobre la aprobación del gobierno provincial al plan que implementaba los regímenes de ingresos y de ascensos en el magisterio.
Resaltaba además una noticia del espectáculo: en el antiguo cine Grand Splendid Theatre se reestrenaba el ahora clásico "Lo que el viento se llevó", con Vivien Leigh y Clark Gable.

Argentina, país neutral
Por entonces, la Argentina era gobernada por el presidente Edelmiro Farrell. Siguiendo la línea de sus antecesores (Ramón Castillo y el general Francisco Ramírez, quien luego lo ayudaría a llegar al poder), Farrell mantuvo neutral al país, postura que ya se había adoptado al comienzo de la guerra.
Eso le costó a la Argentina romper relaciones con los aliados y quedar prácticamente aislada, por el malestar que causaba la neutralidad a EEUU y a otros países latinoamericanos. Recién el 27 de marzo de 1945 el país declaró la guerra a Alemania y a Japón.

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