05 Junio 2004 Seguir en 
Al promediar la primera cuadra de la calle Gobernador Garmendia, se advierte el desagradable espectáculo de una gran cantidad de residuos desparramados sobre la vereda. Por su aspecto, parecen llevar allí varios días, con el inevitable cortejo de moscas y de perros. Es como si estuviera a punto de formarse un basural, a escasa media cuadra de la avenida Benjamín Aráoz al 1.100.
Es evidente que la Municipalidad debe tomar medidas inmediatas para retirar del lugar un foco de antihigiene de esa naturaleza, que genera a los vecinos una serie de situaciones de obvio riesgo sanitario.
Como lo hemos dicho en otras oportunidades, cuadros como el citado -que son subremanera frecuentes- suministran una triste idea de la responsabilidad del vecindario, en cuanto a mantener en condiciones higiénicas la ciudad que habita. En efecto, hay algunos que arrojan allí la basura, inescrupulosamente, o que sacan los recipientes de plástico a una hora en que quedan expuestos a la acción de los canes vagabundos. Las autoridades parecen impotentes para controlarlos hasta el momento.
Es evidente que la Municipalidad debe tomar medidas inmediatas para retirar del lugar un foco de antihigiene de esa naturaleza, que genera a los vecinos una serie de situaciones de obvio riesgo sanitario.
Como lo hemos dicho en otras oportunidades, cuadros como el citado -que son subremanera frecuentes- suministran una triste idea de la responsabilidad del vecindario, en cuanto a mantener en condiciones higiénicas la ciudad que habita. En efecto, hay algunos que arrojan allí la basura, inescrupulosamente, o que sacan los recipientes de plástico a una hora en que quedan expuestos a la acción de los canes vagabundos. Las autoridades parecen impotentes para controlarlos hasta el momento.







