Un crítico interrogante

El plazo para el acuerdo no debe ir más allá de septiembre.

05 Junio 2004
BUENOS AIRES.- Seguramente que el ataque más suspicaz y eficiente a la actualización de la propuesta a los acreedores en default ha sido el interrogante del que se jacta Ricardo López Murphy: Si es tan creíble y confiable, se pregunta el líder de Recrear, ¿por qué el presidente Kirchner no dispone el retorno de los 575 millones de dólares depositados por Santa Cruz en el exterior y compra bonos de la deuda? Con esa incógnita se producen las primeras reacciones de la oposición política que, con las de otros grupos de bonistas, permiten advertir que no será esta la última revisión de la propuesta. La diferencia es que ahora el plazo para el acuerdo no debe ir más allá de septiembre pues, de lo contrario, las buenas señales que se observan en la economía harían crisis y el Fondo Monetario dejaría de ser el garante de la economía oficial. Según los analistas más cautelosos, la amenaza de acciones judiciales y consiguientes embargo que insinúa el exigente Comité Global de Bonistas de la Argentina, tan sólo sería por el momento otro intento de presionar para forzar al gobierno a mejorar la oferta, pero no debe perderse de vista que la negativa del CGBA implicaría el rechazo del 30 por ciento de los bonistas, es decir, casi el límite que el FMI considera un máximo de tolerancia para la propuesta.

Contradicciones
En el Palacio de Hacienda, atento a las reuniones que en los próximos días comienzan con representantes de acreedores, no han caído bien las denuncias del Presidente de supuestas conspiraciones para desestabilizar al gobierno. Especialmente por haber incluido en ellas a sectores empresarios, mientras los más representativos expresaban su satisfacción con la política económica en el mismo acto donde se explayaba Kirchner sobre la cuestión. Esas coincidencias contradictorias, según los intérpretes más reconocidos del jefe del gobierno, habrían respondido a la necesidad de compensar políticamente la insistencia en conseguir del Congreso un rápido aval al envío de la fuerza militar de paz a Haití. La operación está siendo firmemente resistida por el grupo transversalista que encabeza el diputado Miguel Bonasso, al que no han conseguido aplacar hasta el momento los mensajes del Presidente.

Comprovincianos
El caso del fiscal santacruceño Ricardo Camutti, para quien que Kirchner solicitó "erróneamente" del Senado acuerdo como juez en la Capital Federal, no solo dio lugar a la severa observación del Consejo Nacional de la Magistratura por no contar con el puntaje necesario, sino a dificultades en el bloque oficialista de senadores. La razón apunta a que el candidato fue precisamente el fiscal de Santa Cruz que nunca investigó las denuncias de la oposición provincial sobre el depósito de regalías petroleras en el exterior. El secretario legal y técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, presidente del Tribunal Superior de la provincia por aquellos días, fue jefe del aspirante a la justicia porteña y al mismo le competen esas remisiones al Senado. (De nuestra Sucursal)

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