Favio Álvarez lucha por un lugar en Atlético: “el dolor ya pasó”

El volante afirmó que está recuperado de la operación de hernia inguinal.

16 Ago 2018
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FUERZA. Álvarez trabajó como uno más ayer durante el entrenamiento del plantel en Ojo de Agua. Físicamente está bien, pero le falta recuperar ritmo con la pelota. la gaceta / foto de franco vera

Cuando el resto de sus amigos y compañeros de equipo disfrutaban de las playas, Favio Álvarez apenas podía ver la luz y no precisamente la natural y cálida del sol. Sus ojos sucumbieron ante el brillo, primero, de cuatro focos led de un quirófano inmenso pero vacío al mismo tiempo, y después de otras tantas lámparas que lo aturdieron cuando salió de la anestesia local luego de haber sido operado de una hernia en la ingle izquierda.

En Córdoba, Álvarez encaraba el desafío personal de recuperarse de una lesión molesta que, como dice él, le restó punch durante las últimas fechas del semestre pasado. “No se puede dar ventajas en alta competencia”, admite el hombre por quien Santos, de Brasil, insinuó cierto interés de contratar sus servicios. “Es lindo cuando pasa eso porque quiere decir que hice bien las cosas”, lo dice como silbando bajito el enganche, hoy perdido entre los del pelotón del fondo del plantel “decano”. Para él, es un volver a empezar. “Hay que dejar pasar un poco el tiempo para volver a entrar en ritmo. Trato de entrenarme día a día a fondo y sentirme lo mejor posible”, asegura quien en la Superliga pasada jugó más de 1.300 minutos.

No tiene prisa por volver a jugar. Álvarez entendió que la clave es estar pleno en todos los aspectos del juego: físico, futbolístico y mental. “La gente me pide que trate de volver lo más rápido posible. Si yo me pusiera en su sintonía querría jugar este sábado mismo. Pero no puedo dar ventajas como en los últimos partidos de los campeonatos pasados. Tengo que estar bien para mí, pero sobre para todo para el equipo”, razona.

Mientras tanto, Álvarez intenta hacer mérito para ganarse un lugar nuevamente entre los 11 que salen a jugar los partidos. “El equipo está bien, así que hay que esperar la oportunidad. Ojalá pueda volver dentro de dos o tres partidos. Trabajo para eso, aunque también dependerá de la decisión del técnico”, explica sin desesperarse.

Este barajar y dar de nuevo lo encuentra en una posición similar a la que tenía cuando se sumó al grupo entonces conducido por Juan Manuel Azconzábal, en la temporada 2016/17: lejos de todo. “Sí, puede ser. Al lugar me lo tengo que ganar de nuevo, pese a que salí por una lesión y no por rendimiento”, explica.

Nada de arena

El Caribe de Favio fue una habitación de su casa de Córdoba. “Después de la operación estuve 15 días en cama y otros 15 sin poder hacer nada. Después me presenté en la pretemporada y surgió este dolor que era constante y no me dejaba entrenar. Volví a viajar a Córdoba, vi al médico que me operó y comencé a hacer un trabajo especial de recuperación. El dolor ya pasó, desapareció. Me perdí entrenamientos, partidos de las copas pero eso quedó atrás. Esto es volver a empezar”. En su discurso, el volante intenta diezmar cualquier posibilidad de bajón moral. “Yo sabía que me tenía que operar. La hernia estaba y a los últimos partidos del torneo pasado que jugué sufrí bastantes. El dolor era constante. Mejor operarme y perderme unas vacaciones. Por suerte la hernia no está y ojalá que no vuelva más”, señala.

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