06 Junio 2004 Seguir en 
Las pequeñas y medianas empresas (PyME) se constituyeron en uno de los motores indispensables para sostener el crecimiento de la economía argentina. Sin embargo, esa franja de empresas arrastra aún los efectos negativos que le produjo la debacle económica, profundizada a partir de 2002, cuando la Argentina abandonó la convertibilidad del peso respecto del dólar.
Desde esa crisis financiera, el Consejo Federal de Inversiones contribuyó con el otorgamiento de 5.000 créditos destinados a PyME y a microempresas por un monto superior a los U$S 150 millones. En este contexto, el CFI, un organismo integrado por representantes de provincias y cuya misión esencial es la de promover el desarrollo regional, acercando al sector público con el privado, pone actualmente a disposición nuevas líneas de financiamiento para el fortalecimiento de las PyME.
Según un estudio efectuado por el CFI, la experiencia crediticia en la segunda mitad del año pasado permitió detectar que el 40% de los tomadores del financiamiento pertenecen a la actividad primaria. Otro 35% responde al sector manufacturero, mientras que el 25% restante del dinero distribuido en ese período sirvió para alentar proyectos vinculados con el turismo y los servicios de apoyo a la producción.
Entre los préstamos en vigencia figuran:
Financiamiento a la producción exportable. Para esa línea de créditos el tope es de U$S 30.000 (puede llegar a U$S 100.000 cuando se trate de proyectos colectivos), con una tasa de interés igual a la tasa LIBO más dos puntos. Está destinado tanto a la prefinanciación de las exportaciones como al apoyo a la producción de bienes exportables. En este último caso, el plazo de devolución del dinero puede llegar hasta los 18 meses.
Financiamiento de la reactivación productiva destinados a activo fijo y capital de trabajo. Estos préstamos están destinados tanto para empresas existentes como para nuevas. La tasa de interés es igual a la tasa pasiva del Banco de la Nación Argentina para depósitos a plazo fijo a 30 días más tres puntos. Equivaldría actualmente a un 5,5% anual. En el caso de los microemprendimientos, el CFI pone montos máximos prestables de hasta $ 40.000 y para las PyME a $ 200.000. En ambos casos, los plazos de devolución pueden alcanzar los 48 meses, debiéndose abonar la primera cuota de capital a los doce meses como máximo.
En cuanto a la gestión crediticia, el CFI sostiene que se encuentra descentralizada a través de las Unidades de Enlace que el organismo creó en las provincias. En Tucumán, funciona en San Martín 429, segundo piso, de esta ciudad. Es allí donde deben concurrir las PyME interesadas.
Desde esa crisis financiera, el Consejo Federal de Inversiones contribuyó con el otorgamiento de 5.000 créditos destinados a PyME y a microempresas por un monto superior a los U$S 150 millones. En este contexto, el CFI, un organismo integrado por representantes de provincias y cuya misión esencial es la de promover el desarrollo regional, acercando al sector público con el privado, pone actualmente a disposición nuevas líneas de financiamiento para el fortalecimiento de las PyME.
Según un estudio efectuado por el CFI, la experiencia crediticia en la segunda mitad del año pasado permitió detectar que el 40% de los tomadores del financiamiento pertenecen a la actividad primaria. Otro 35% responde al sector manufacturero, mientras que el 25% restante del dinero distribuido en ese período sirvió para alentar proyectos vinculados con el turismo y los servicios de apoyo a la producción.
Entre los préstamos en vigencia figuran:
Financiamiento a la producción exportable. Para esa línea de créditos el tope es de U$S 30.000 (puede llegar a U$S 100.000 cuando se trate de proyectos colectivos), con una tasa de interés igual a la tasa LIBO más dos puntos. Está destinado tanto a la prefinanciación de las exportaciones como al apoyo a la producción de bienes exportables. En este último caso, el plazo de devolución del dinero puede llegar hasta los 18 meses.
Financiamiento de la reactivación productiva destinados a activo fijo y capital de trabajo. Estos préstamos están destinados tanto para empresas existentes como para nuevas. La tasa de interés es igual a la tasa pasiva del Banco de la Nación Argentina para depósitos a plazo fijo a 30 días más tres puntos. Equivaldría actualmente a un 5,5% anual. En el caso de los microemprendimientos, el CFI pone montos máximos prestables de hasta $ 40.000 y para las PyME a $ 200.000. En ambos casos, los plazos de devolución pueden alcanzar los 48 meses, debiéndose abonar la primera cuota de capital a los doce meses como máximo.
En cuanto a la gestión crediticia, el CFI sostiene que se encuentra descentralizada a través de las Unidades de Enlace que el organismo creó en las provincias. En Tucumán, funciona en San Martín 429, segundo piso, de esta ciudad. Es allí donde deben concurrir las PyME interesadas.







