06 Junio 2004 Seguir en 
Para los que acostumbran a hacer cálculos sobre los gastos que le originaría un vehículo particular y qué combustible le conviene más, aquí se presentan algunos datos interesantes.
Con el GNC a $ 0,70 -todavía ninguna expendedora cobra ese precio- un VW Polo 1.6 gastaría en ciudad unos $ 108 en GNC cada 2.000 kilómetros, con un ahorro de $ 221 con respecto a la nafta y $ 67 con respecto a un Polo 1.9 gasolero.
En un Peugeot 504, de motor más grande, el gasto en GNC subiría a $ 177 pesos, pero representaría un ahorro de $ 363 con respecto a la nafta y de $ 148 en relación a un 504 gasolero.
Aún con un hipotético incremento de más del 100% en el precio del GNC, que llevara el precio a $ 1,20 el m3, los usuarios no se tentarían de volver a cargar nafta. A lo sumo, llevaría a hacer mejor las cuentas a quienes no hicieron la conversión, ya que la amortización de un equipo barato ($ 1.700 pesos) demoraría un año para quien hace como máximo 2.000 km por mes.
Para los que tienen vehículos gasoleros y calculan la conveniencia de cambiar por un auto a nafta y ponerle GNC, las cuentas les cierran hasta un precio máximo de $ 1,10 pesos por m3. Hoy, con el GNC a 50 centavos promedio en la Capital, un Polo gasolero gasta $ 98 más que un GNC cada 2.000 km. Si el metro cúbico de GNC se fuera a 70 centavos, el gasto adicional de ese modelo sería de $ 68 cada 2.000 km.
La suba de precios aún es una especulación. Pero refleja la pelea de fondo que hay atrás del GNC. "En el invierno van a faltar entre 10 y 14 de millones de metros de gas por día, debido a la crisis energética. Sólo el GNC gasta 9 millones diarios", calcularon en una petrolera líder, y con ese argumento impulsan la suba. Enfrente, Enrique Fridman, titular de la cámara que nuclea a las expendedoras de GNC, retruca: "Me parece razonable llevar el precio del gas al 80% de lo que costaba antes de la pesificación. Pero si se vuelve a encarecer, sólo será ganancia para las petroleras que extraen gas".
Con el GNC a $ 0,70 -todavía ninguna expendedora cobra ese precio- un VW Polo 1.6 gastaría en ciudad unos $ 108 en GNC cada 2.000 kilómetros, con un ahorro de $ 221 con respecto a la nafta y $ 67 con respecto a un Polo 1.9 gasolero.
En un Peugeot 504, de motor más grande, el gasto en GNC subiría a $ 177 pesos, pero representaría un ahorro de $ 363 con respecto a la nafta y de $ 148 en relación a un 504 gasolero.
Aún con un hipotético incremento de más del 100% en el precio del GNC, que llevara el precio a $ 1,20 el m3, los usuarios no se tentarían de volver a cargar nafta. A lo sumo, llevaría a hacer mejor las cuentas a quienes no hicieron la conversión, ya que la amortización de un equipo barato ($ 1.700 pesos) demoraría un año para quien hace como máximo 2.000 km por mes.
Para los que tienen vehículos gasoleros y calculan la conveniencia de cambiar por un auto a nafta y ponerle GNC, las cuentas les cierran hasta un precio máximo de $ 1,10 pesos por m3. Hoy, con el GNC a 50 centavos promedio en la Capital, un Polo gasolero gasta $ 98 más que un GNC cada 2.000 km. Si el metro cúbico de GNC se fuera a 70 centavos, el gasto adicional de ese modelo sería de $ 68 cada 2.000 km.
La suba de precios aún es una especulación. Pero refleja la pelea de fondo que hay atrás del GNC. "En el invierno van a faltar entre 10 y 14 de millones de metros de gas por día, debido a la crisis energética. Sólo el GNC gasta 9 millones diarios", calcularon en una petrolera líder, y con ese argumento impulsan la suba. Enfrente, Enrique Fridman, titular de la cámara que nuclea a las expendedoras de GNC, retruca: "Me parece razonable llevar el precio del gas al 80% de lo que costaba antes de la pesificación. Pero si se vuelve a encarecer, sólo será ganancia para las petroleras que extraen gas".







