04 Junio 2004 Seguir en 
ROMA.- En medio de excepcionales medidas de seguridad, miles de pacifistas marcharon hoy por las calles de Roma para protestar contra el presidente estadounidense George Bush, de visita en Italia hasta mañana, y la guerra en Irak. Entre seis y siete mil manifestantes, según la policía, yalrededor de 150.000 según los organizadores del comité "Fermiamo la guerra" (Detengamos la guerra), comenzaron a desfilar poco después de las 15:30 horas (local) por las calles de Roma. Si bien hubo algunos momentos de tensión, no se hubo incidentes de envergadura, dijo la policía.
"No Bush, no war" (No a Bush, no a la guerra) fue el lema de lamarcha de pacifistas y muchas otras organizaciones progresistas y de izquierda que adhirieron, quienes levantaron por todas partes sus banderas con los colores del arco iris y la palabra Pace (paz). Con Irak que resiste. Fuera las fuerzas italianas, decía un cartel en alusión a los 3.000 soldados italianos en Irak por los acuerdos entre el gobierno de Silvio Berlusconi y Bush. Otros gritaban "Bush go home" (Bush véte a casa) mientras algunos levantaban una bandera estadounidense con una svástica pintada. Algunos exponentes de los movimientos no global, encapuchados, lanzaron botellas contra las fuerzas del orden que custodiaban por centenares el recorrido de la marcha. Pero los provocadores fueron aislados por los propios, manifestantes y la cosa no pasó a mayores.
Bush y su esposa Laura llegaron a Roma anoche para participar de las celebraciones del 60 aniversario de la liberación de Roma por parte de las fuerzas aliados durante la Segunda Guerra Mundial. El mandatario estadounidense fue recibido por el presidente italiano Carlo Azeglio Ciampi y el papa Juan Pablo II en el Vaticano. Mañana, antes de partir hacia Francia, Bush ofrecerá una rueda de prensa con Berlusconi. Las manifestaciones habían comenzado esta mañana, con una marcha de estudiantes universitarios y sindicalistas. Varios centenares de ellos se concentraron en la zona de la Universidad La Sapienza, cerca de la estación ferroviaria de Termini, donde llegaron trenes con unos 1.000 manifestantes procedentes especialmente de Nápoles y Milán.
Roma amaneció, extrañamente, con mucho menos tráfico que lo habitual, pero el despliegue policial en el centro de la ciudad era imponente. Circularon pocos autobuses, muchas líneas fueron suprimidas o desviadas y el tráfico de personas hacia los lugares de trabajo fue organizado principalmente a través del subterráneo. Algunos manifestante improvisaron barreras con grandes containers de basura en algunas avenidas y quemaron neumáticos en un puente sobre el río Tíber. Los hospitales romanos permanecieron en máxima alerta, mientras la policía revisaba las alcantarillas, francotiradores se ubicaron en las azoteas de las calles que recorrió la comitiva de Bush y helicópteros militares sobrevolaron la ciudad. "La visita de Bush es una provocación", decían los manifestantesque gritaban "Bush, Berlusconi, Sharon, ellos son los terroristas!". Muchos comerciantes cerraron sus negocios por temor a que la manifestación degenerara pero todo se mantuvo dentro de los límites de la prudencia, dijo la policía. Pese a que los italianos no olvidan que los estadounidenses losliberaron del dominio fascista y nazi al final de la guerra y que muchos soldados de aquel país murieron en esa empresa, otros tantos subrayan que Bush es otra cosa. (DPA)
"No Bush, no war" (No a Bush, no a la guerra) fue el lema de lamarcha de pacifistas y muchas otras organizaciones progresistas y de izquierda que adhirieron, quienes levantaron por todas partes sus banderas con los colores del arco iris y la palabra Pace (paz). Con Irak que resiste. Fuera las fuerzas italianas, decía un cartel en alusión a los 3.000 soldados italianos en Irak por los acuerdos entre el gobierno de Silvio Berlusconi y Bush. Otros gritaban "Bush go home" (Bush véte a casa) mientras algunos levantaban una bandera estadounidense con una svástica pintada. Algunos exponentes de los movimientos no global, encapuchados, lanzaron botellas contra las fuerzas del orden que custodiaban por centenares el recorrido de la marcha. Pero los provocadores fueron aislados por los propios, manifestantes y la cosa no pasó a mayores.
Bush y su esposa Laura llegaron a Roma anoche para participar de las celebraciones del 60 aniversario de la liberación de Roma por parte de las fuerzas aliados durante la Segunda Guerra Mundial. El mandatario estadounidense fue recibido por el presidente italiano Carlo Azeglio Ciampi y el papa Juan Pablo II en el Vaticano. Mañana, antes de partir hacia Francia, Bush ofrecerá una rueda de prensa con Berlusconi. Las manifestaciones habían comenzado esta mañana, con una marcha de estudiantes universitarios y sindicalistas. Varios centenares de ellos se concentraron en la zona de la Universidad La Sapienza, cerca de la estación ferroviaria de Termini, donde llegaron trenes con unos 1.000 manifestantes procedentes especialmente de Nápoles y Milán.
Roma amaneció, extrañamente, con mucho menos tráfico que lo habitual, pero el despliegue policial en el centro de la ciudad era imponente. Circularon pocos autobuses, muchas líneas fueron suprimidas o desviadas y el tráfico de personas hacia los lugares de trabajo fue organizado principalmente a través del subterráneo. Algunos manifestante improvisaron barreras con grandes containers de basura en algunas avenidas y quemaron neumáticos en un puente sobre el río Tíber. Los hospitales romanos permanecieron en máxima alerta, mientras la policía revisaba las alcantarillas, francotiradores se ubicaron en las azoteas de las calles que recorrió la comitiva de Bush y helicópteros militares sobrevolaron la ciudad. "La visita de Bush es una provocación", decían los manifestantesque gritaban "Bush, Berlusconi, Sharon, ellos son los terroristas!". Muchos comerciantes cerraron sus negocios por temor a que la manifestación degenerara pero todo se mantuvo dentro de los límites de la prudencia, dijo la policía. Pese a que los italianos no olvidan que los estadounidenses losliberaron del dominio fascista y nazi al final de la guerra y que muchos soldados de aquel país murieron en esa empresa, otros tantos subrayan que Bush es otra cosa. (DPA)







