Dos perfiles diferentes

La revisión de la oferta a los acreedores y la imagen de Kirchner y Lavagna.

03 Junio 2004
Por Angel Anaya

BUENOS AIRES.- La oposición política, habitualmente intransigente con Kirchner, está recibiendo con moderada aprobación la revisión de la oferta a los acreedores hecha en Dubai. Por su parte, el ministro Lavagna ha podido demostrar una vez más que su gestión es la única que escapa a aquella crítica que toma de lleno al Presidente y muy rara vez le perdona un gesto. El ministro de Economía no ha podido demostrar que la oferta original no cambió, pues la que acaba de anunciar implica 20.000 millones de dólares más para los acreedores, pero a Lavagna se le disculpa y, por otra parte, quienes algo conocen de estas cuestiones saben que hizo lo que debía, es decir, bailar el tira y afloja, danza que probablemente no haya concluido todavía, a juzgar por la primeras reacciones entre los bonistas. Kirchner, quien siempre preside los anuncios del gobierno, esta vez prefirió estar ausente a pesar de la trascendencia del asunto, pues los hechos no se llevan bien con el discurso para consumo interno. En ese sentido, el ministro de Economía le habría aconsejado que lo dejara solo con sus colaboradores del caso, y con ello se libró de la posibilidad de otra retórica perturbadora para la sensibilidad de los bonistas.

Luz en el túnel
El Comité Global de Bonistas ya advirtió sin eufemismos que no comparte los anuncios pero, aun así, tanto este como los otros grupos que comienzan a manifestarse, han bajado el ruido del diálogo anterior. También se advierten satisfacciones entre voceros de los organismos multilaterales y el Departamento de Estado de EE.UU. y, sobre todo, de nuestros analistas especializados, quienes dan por cierta la mayor flexibilidad que insinúa el gobierno. Durante la actual quincena habrá rondas de diálogo con representantes de bonistas aquí, Nueva York, Washington y Roma, que pueden poner en discusión un anticipo en efectivo, así como la extensión a los tres primeros meses de 2004, del reconocimiento de intereses postdefault. Estos eventuales aflojes no impedirán, sin embargo, que la propuesta argentina a sus acreedores sea la más severa en la historia internacional de las insolvencias, confirmando así aquello de que nuestro país es diferente.
Si bien el ex ministro del Interior de Héctor Cámpora, Esteban Righi, pasó el examen de la comisión senatorial de acuerdos para su eventual designación como Procurador General de la Nación o jefe de los fiscales, el saldo del diálogo en el organismo dejó una advertencia sobre la valoración que se asigna al puro legalismo sobre la ética. Fue cuando Righi reconoció que percibía una jubilación de privilegio, pero legalmente posible. En esa situación, los senadores eludieron el problema ético que implican privilegios tan legales a veces como los sobresueldos que hoy escandalizan, pero carentes de eticidad. Nadie preguntó tampoco al calificado jurista si había trabajado a pesar de estar jubilado o si lo hizo tan solo veinte años después, tras sancionarse la ley de solidaridad previsional. (De nuestra Sucursal).

Tamaño texto
Comentarios